lunes, 29 de abril de 2013

"Fiel a la Iglesia católica, pese a todo: pese a mis muchos pecados y tentaciones, pese a los de la propia Iglesia (CXXVI)"




Al menos yo sí que conocía el contenido del enlace facilitado por Virginia Fernández, aquí en Atrio
 
Es realmente impactante tomar conciencia de que esos 100 recién nacidos fueron asesinados en el abortorio de Kermit Gosnel, en los muy avanzados Estados Unidos de América, gobernados de Nuevo por Obama. Es un crimen contra seres humanos, por más cierto que también sea que esos seres humanos apenas tenían nueve meses de gestación y, por ende, carecían de historia personal, de capacidad de socialización, de memoria…
 
Sin embargo, en Atrio, Virginia Fernández, si te manifiestas contraria al aborto, por fidelidad al Magisterio o por las convicciones morales que fueren, te vas a encontrar muy sola, pues en Atrio lo que se concita más bien es la heterodoxia, el libre pensamiento, la crítica a la Iglesia (al Papa, a los jerarcas…). Yo hace tiempo que esto lo asumo, asumo que es así; y más bien agradezco a este portal que me deje expresar mis opiniones, que a veces se vuelven críticas con actuaciones de la propia Iglesia, no creas que no, no así con su doctrina, me parece.
 
Con actuaciones de la Iglesia, Virginia Fernández, porque la propia Iglesia católica “tiene al enemigo en casa”. Bajo la especie de burócratas antimilitantes o desencarnados, que por inercia, por pasotismo o por comodidad no se oponen al aborto, no defienden la fe de la Iglesia (estos serían los cristianos tibios de que habló el papa Francisco hace unos días en una de sus catequesis de los miércoles, me parece). Y bajo la especie de los mundanizantes o falsos progresistas, que pretenden que la Iglesia tiene que adaptar sí o sí su doctrina a las directrices del mundo, a fin de resultar así más atractiva, aun a riesgo de resultar menos auténtica, menos evangélica.
 
Yo por ejemplo me manifiesto en contra del aborto porque soy de izquierdas, o me considero tal. Y siendo sobre todo un pecador, pero no tonto del todo como para no percatarme de la flojera tan grande que hay en el catolicismo español, lo que suelo plantearme es de qué vale o para qué vale alinearse uno con el Magisterio en estas cuestiones morales, y aun en otras parecidas, si resulta que ¡ni una nada desdeñable mayoría de seglares que hasta viven en lo profesional de la Iglesia católica (facultades teológicas, escuela católica, profesorado docente de Religión en la escuela pública, centros asistenciales diversos…) es fiel a aspectos nucleares de la doctrina del Magisterio!
 
Y para más inri: los curas y obispos conocen que esto que denuncio es así, pero me temo que en general miran para otro lado, no toman cartas en el asunto. De manera que todo sigue igual en la iglesia católica.
 
Saludos.

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