sábado, 13 de abril de 2013

"Fiel a la Iglesia católica, pese a todo: pese a mis propios pecados y tentaciones, pese a los de la propia Iglesia (LXXIII)"



Creo que los países iberoamericanos más "europeizados" son Uruguay y Argentina; esto es, los más secularizados, los más alejados, así pues, de las raíces tradicional y secularmente católicas tan propias de aquel continente hermano y a la vez hijo de España. Quizá por ello ambos son pioneros, en toda Hispanoamérica, de "avances" sociales en derechos civiles: ley del divorcio, reconocimiento del llamado matrimonio homosexual, aceptación del aborto...

El tercero en discordia parece ser Chile: el largo país andino (largo en longitud, estrecho en anchura) no parece tan europeizado como Uruguay o Argentina (aunque en índice de desarrollo humano está un punto por encima, es el país más avanzado de toda América Latina), pero tampoco tan tradicionalmente latino como el resto del continente.

Ergo, lo más lógico es que Chile también se abra a las "novedades" de la postmodernidad, propia de las modernas sociedades democráticas y secularizadas. Lo cual sería una pena, pues el hecho de abortar suele ser un drama para la mujer que aborta, ciertamente, pero es sobre todo el asesinato de una criatura inocente y que debe ser respetada en el más elemental de los derechos: el derecho a la vida.

Con mucha frecuencia, los defensores del aborto, so pretexto de defender los derechos de la madre -que son muy legítimos, sin duda-, se olvidan del derecho elemental de la criatura que quiere nacer y que tiene todo el derecho del mundo a nacer..


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