martes, 17 de abril de 2018

"¡Sí a la caza!"
 
 
 
 
La ideología animalista (subproducto del marxismo cultural: proyecto de ingeniería social auspiciado por el Nuevo Orden Mundial) es una aparente ingenuidad bienintencionada pero en verdad o en el fondo, no poco peligrosa, porque encierra un discurso que se exhibe, en cuán larga es su estupidez y su falta de argumentos, como totalitario.


A decir verdad, si la especie humana no hubiese comenzado a cazar, en la noche de los tiempos (de su proceso de hominización, se entiende), hace varios millones de años, al poco de bajar de los árboles y recién iniciado su proceso de bipedestación, simple y llanamente hoy no existiríamos como especie: nos habríamos extinguido, nuestra masa encefálica no se habría desarrollado como de hecho se desarrolló gracias a la ingesta de carne y... Y si ya en épocas del llamado Neolítico el hombre no hubiese comenzado a domesticar algunas especies animales para alimento(carne, pescado, leche, miel, huevos, pieles, huesos...), cabalgadura y carga, etcétera, simple y llanamente no existiría la civilización tal y como la conocemos: estaríamos aún casi que subidos a los árboles alimentándonos de frutas, bayas y raíces.


Pero es más: si casi que no hay duda de que en la actualidad nos encontramos en el inicio del final de los tiempos, toda vez que la gran apostasía de la que habla san Pablo está a punto de producirse, si no es que ya ha explosionado, y que ya están en marcha los acontecimientos escatológicos de los que hablan san Juan, los apóstoles y los profetas, ¿qué sentido tiene la lucha animalista, en el plan soteriológico o salvífico de Dios?
 
 
 
O incluso expresémoslo                                                                                                                                                                                         desde una perspectiva meramente humana, inmanentista pero centradamente antropocéntrica, humanísticamente en la mejor tradición ilustrada proclamadora de la sentencia "el hombre medida de todas las cosas": amenazado el mundo como está por graves injusticias y por el peligro de una tercera guerra mundial de dimensiones trágicas inimaginables, ¿qué sentido pueden tener las majaderías del animalismo con su incorregible empeño en aplicar a la defensa de unos supuestos derechos de los animales categorías y conceptos tradicionalmente reservados a la condición humana? El mundo sumido en la apostasía, la amenaza creciente de una tercera guerra mundial, cientos de millones de hambrientos y de niños esclavos, y empero ¿uno ha de contentarse con seguir aplaudiendo o consintiendo las movidas de los que se empeñan  en hablar de "sufrimiento animal, mascotas que fallecen, toreros torturadores y asesinos, duelos y lutos que se guardan por las mascotas muertas, cazadores criminalizados como sicópatas y asesinos, aplausos y vítores que celebran la muerte trágica en las plazas de un torero o de un carnicero en atentado terrorista...?  


En las últimas décadas, signo de la decadencia de la sociedad postmoderna, líquida y atenazada por el pensamiento débil, asistimos asombrados a la transmutación del sentimiento humano de racional respeto al mundo animal -apreciando a los animales justamente en su animalidad- por comportamientos, actitudes y situaciones cada vez más risibles (¿cómicas, lamentables, infundadas?), en las que a decir verdad no resulta exagerado darse cuenta de que se colocan los derechos del animal por encima de los del ser humano. Verbigracia, cuando algunas voces animalistas berrean contra el uso de perros adiestrados para el rescate de personas atrapadas bajo los escombros cuando ocurren terremotos y otras desgracias similares. Esto, salta a la vista que encima obedece a un desconocimiento descomunal de la propia dignidad humana. Y asimismo a una negación de la obra de Dios padre y creador a base de enarbolar la bandera del llamado especismo: igualdad del hombre (varón y hembra) con el resto de especies animales, borrando así de un plumazo todo el plan salvífico de Dios para con la humanidad.


De manera que este es el rostro del animalismo: la pertinaz atribución de la dignidad propia y exclusiva del ser humano a los animales, su antropoformización, hasta el extremo de considerarlos sujetos de pensamiento, inteligencia y voluntad, en paridad con los humanos. Y ojo al dato: ser animalista o siquiera parecerlo en el intento forma parte de la agenda de lo políticamente correcto.


                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     
 
 

Mas ya está bien, por favor. Desde luego, si nuestros políticos y demás administradores de la cosa pública no les paran los pies a tales huestes totalitarias y les siguen riendo sus gracias, yo que no practico la caza ni la pesca (en lo tocante a disparar no le acierto ni a un saco de papas situado a 10 metros, y nunca aprendí a manejar la caña con carrete: rara vez he pescado panchonas y algunos otros pececillos con caña al aire), empero me temo que no contentos con haber prohibido recientemente las peleas de gallos en Canarias, por ejemplo, van a seguir empeñados en abolir todo rastro de tauromaquia por la vieja piel de toro y por Hispanoamérica, Francia y Portugal. Resultado de imagen de jara y sedal revista
 
 

Y luego irán a por la apicultura, a por la canaricultura -de tanta tradición en Canarias-, a por la colombofilia y a por la colombicultura, también tradicionalmente muy queridas por estos pagos. Y llegados a este extremo y habiendo ya prohibido la caza en todas sus formas, la pesca, la ganadería y el pastoreo también en todas sus formas y lugares -habiendo de paso provocado, como cabe suponer o concluir, una hecatombe de inimaginables dimensiones planetarias, condenando de paso al paro a varios cientos de millones de personas en todo el planeta-, irán a por la prohibición de adiestrar perros para el rescate de personas afectadas por desgracias naturales como terremotos, bajo el ridículo -de risa si no diera pena- pretexto de que los perros son adiestrados para tal función en contra de su voluntad, ¿desde cuándo tienen voluntad los perros?. Y luego, tras haber logrado prohibir la actuación de animales en los circos, zoos y acuarios y las caravanas de dromedarios que en el Parque Nacional de Timanfaya en Lanzarote y en las Dunas de Maspalomas en Gran Canaria son empleadas para dar paseos a turistas y curiosos por zonas semidesérticas, irán a prohibir que un adolescente, que empieza a descubrir con ojos asombrados la vida, cuide de una pareja de periquitos en una jaula adecuada y...
 
 

La anterior descripción, obviamente es una exageración orwelliana, pero desde luego, en el ideario del animalismo figuran todas y cada una de las prohibiciones anteriores. Así que ojo al dato. Por esto mismo, es de celebrar que este pasado domingo 15 de abril del corriente 2018  alrededor de 100.000 personas se manifestaran por 40 ciudades españolas al calor primaveral de un solo grito: "¡Sí a la caza!"
 
 

Toda vez que frente al odio animalista criminalizador, a menudo respaldado por el sectarismo podemita, hay muchas razones de peso humanas, antropológicas, evolutivas, cinegéticas, medioambientales, rurales, campesinas, democráticas, morales, éticas, deportivas, económicas, históricas, artísticas y filosóficas para decir ¡sí a la caza!



Postdata: mi "¡sí a la caza!" no es mera defensa de la actividad cinegética, que por lo demás nunca he practicado, sino que es más bien o sobre todo un sí a la manera como han sido las relaciones tradicionalmente entre el hombre (varón y hembra) y los animales. Por tanto, sí a la caza es sí a la vida rural, al medio ambiente con relaciones sostenibles y ecólogas -que no ecologistas-: la ganadería en todas sus formas (caprina, bovina, ovina, porcina, equina, aviar...), el pastoreo, la apicultura, la colombofilia, la colombicultura, la canaricultura, el silvestrismo (amparado y regulado por la normativa que corresponda), la pesca, los circos con animales, la tauromaquia (que no sigo, que de hecho ni he asistido jamás a una corrida de toros en directo en una plaza), las riñas de gallos (a los que nunca acudí, salvo alguna vez que otra con entrada libre en mi pueblo con ocasión de sus fiestas patronales hace algunos lustros), los zoos y acuarios, las tiendas de animales, las atracciones turísticas que emplean animales (dromedarios en Timanfaya y en Maspalomas, por ejemplo, sin ir más lejos), los pueblos esquimales que siguen cazando focas para sobrevivir gracias a esta ancestral caza, los perros y renos que siguen tirando de los trineos esquimales, los perros que siguen siendo adiestrados para la localización de alijos de droga, los perros que siguen siendo adiestrados para el rescate  de   personas afectadas y hasta enterradas bajo los escombros tras sufrir terremotos...


¡Porque ya está bien de pensamiento deshumanizado en estas sociedades nuestras, ya está bien, en esta ocasión de la mano de los animalistas y los ecologistas del llamado ecologismo radical o profundo, tanto odio y desprecio al Creador, a la civilización toda que hunde sus raíces en la herencia judeocristiana y grecorromana! Ya está bien de sociedad idiotizada y líquida (Zygmunt Bauman), ya está bien de pensamiento Alicia (Gustavo Bueno).                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         
     
 
 
 
17 de abril, 2018.  Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
                                                                                     

lunes, 9 de abril de 2018

"De progres y de progresaurios"


A Monserrat Sanmartí: católica catalana (digamos que joven aún, apenas en la cincuentena), madre de 10 hijos, bloguera (entusiasta impulsora de la bitácora Como Vara de Almendro), militante antiabortista con importantes cargos nacionales en organizaciones provida...


Progresaurios de pura cepa hay que, transcurrida más de la mitad de su vida en el empeño de politizar la fe (católica), desacralizándola, vaciándola de contenido, siguen chupando protagonismo eclesial por un tubo, a base de bien. Manda peras a la plaza; en la diócesis de Canarias, sin ir más lejos, conozco varios casos. Septuagenarios y aun octogenarios, tan progres izquierdistas  son, se sienten y confiesan (izquierdosos) que no dudarían en calificar de la siguiente guisa a un ministro como el húngaro Viktor Orban, militantemente empeñado en arraigar a Hungría en sus raíces cristianas y europeas fundamentadas en la tradición judeocristiana y grecolatina: "¡Es la derechona, la ultraderecha que se está adueñando de Europa!"



Necios, pero sobre todo cretinos, apegados aún, aunque lo traten de disimular, a la teta del marxismo cultural, político y económico, ¡aunque los tales son burguesotes, claro está: critican el capitalismo pero viven muy bien, muy muellemente, muy capitalistamente! Apegados por ende, cómo no, a los dictados del NOM de George Soros y del papa Bergoglio.Image result for dinosaurios
 

Y progres hay aún no progresaurios pero sí en camino de serlo: políticos dizque católicos y dizque solidarios, sexagenarios o septuagenarios que llevan viviendo de la política décadas; algunos, más que el tiempo que permaneció el general Francisco Franco en el poder, al que no pierden ocasión de fustigar para guiñar un ojo al Che Guevara, pues nobleza obliga: hay que parecer progre, solidario, izquierdista y en la estela del marxismo cultural, aunque sea al precio de preferir o siquiera consentir la alabanza a un asesino cruel y sanguinario, despiadado, comunista y ateo. Y fustigar a Franco, ya digo, gobernante católico que cometió tantos errores e injusticias (por más que también protagonizara y posibilitara muchos logros y aciertos, inmensamente más que la suma de los impulsados por todos los sátrapas comunistas juntos, asesinos y genocidas sin parangón en la historia de la humanidad) que hace que yo mismo siga sin ser propiamente franquista, aunque desde luego tampoco sea tan crédulo como para creerme ya a estas alturas las bolas y los encantamientos de los progresaurios de pura cepa y de los progres metidos a políticos y en proceso de llegar a ser progresaurios.



O dicho de otra manera: entre la coherencia de un progre, de un progresaurio, y la coherencia entre vida y obra de un Blas Piñar, pongamos, a estas alturas no tengo ninguna duda, por más que yo mismo nunca haya sido franquista ni falangista ni sienta especiales deseos de serlo, ni tampoco asista a la Santa Misa según el Vetus Ordo Missae. De hecho, me siento demócrata; pienso, verbigracia, en el político italiano demócrata cristiano Giorgio La Pira, siervo de Dios, quien fuera alcalde de Florencia en dos ocasiones y actualmente en proceso de beatificación.



O aun de esta otra: en cierta ocasión luego de escuchar una conferencia suya celebrada en el marco del extinto Patio de las Culturas del Cabildo de Gran Canaria, le pregunté al ultraprogre jesuita vasco radicado en El Salvador Jon Sobrino, qué pensaba de una obra del historiador franquista Ricardo de la Cierva (me refería particularmente a Jesuitas, Iglesia y marxismo: la teología de la liberación desenmascarada, obra publicada en 1986) sobre la infiltración marxista y masónica en la Compañía de Jesús en particular y en la Iglesia en general, y el nota me dijo con desdén que "ese historiador no tenía ni idea". Yo en ese entonces aún me creía los cuentos, las promesas de justicia social y los encantamientos de progres y progresaurios, solo que...



Vaya por Dios, conque ni idea. Transcurridos los años y viendo cuál es el devenir de la Compañía de Jesús (mundanizada, progrestizada, marxistizada al máximo, loables excepciones aparte: los ya muy ancianos padre Sáenz, argentino, el uruguayo Horacio Bojorge, más algunas camadas de jóvenes religiosos jesuitas que van saliendo y pare usted de contar), quien no tiene ni idea o teniéndola hace como que no la tiene eres tú, Jon Sobrino: salvo milagro del Señor, la otrora gloriosa obra apostólica y misionera del gran santo Ignacio de Loyola no tiene arreglo, va a su desaparición total, a la ruina, precisamente por el muy certero diagnóstico y análisis de ese historiador franquista que "no tiene ni idea y que habla sin saber".      
 
 

Y diles algo: te machacan, te ningunean, te ignoran, te desprecian, te infravaloran, te injurian... Ellos son los que saben, tú no sabes nada según ellos, cuando a menudo lo que resulta es que no tienen ni pajolera idea y... Necios (en el sentido bíblico o veterotestamentario de la palabra necio) y prepotentes, ¡majaderos y mentecatos que se creen que se las saben todas y que viven del cuento de que son solidarios como coartada para mantener su mamandurria en las instituciones públicas, su afán de protagonismo eclesial y político! Porque qué habría sido de ellos dizque católicos y solidarios si no hubiesen pactado, en sus respectivas trayectorias politiqueras, sucesivamente con organizaciones políticas conformadas por comunistas, feministas, masones, laicistas, homosexualistas, anticatólicos, promotores del multiculturalismo y de la apostasía, proabortistas, anticrísticos...
 
 
¿Igual estarían ahora en la fila del paro? Quién sabe: "peores cosas veredes, amigo Sancho". Pero esto sí que parece muy obvio, suciamente obvio, valga el aparente oxímoron: los tales y los cuales siguen colapsando la Iglesia y la política con los frutos podridos del ideario filomasón, laicista, iluminista; en definitiva, neomarxista cultural y por ende seudocatólico. O sea, a estos progres y progresaurios Cristo y la Iglesia les importan un comino, una higa, ¡lo que les importa es inflar su ego, su bolsillo, su estatus, su descarado amiguismo, su arrogancia, su mamandurria!


No son del Reinado Social de Cristo, son del mundo. Pero diles algo...



10 de abril, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.    

viernes, 6 de abril de 2018

"No todas las almas son inmortales (Francisco dixit)"
 
 
 
 
 
Los principales causantes o responsables de la debacle actual de la Iglesia son sus pastores: desde los situados en la cúspide de la pirámide hasta los situados en la base de la misma. ¿Que por qué? Pues porque en algunas medida desde antes del Concilio Vaticano II pero de manera dramáticamente generaliza y sistemática tras el Vaticano Segundo, se han venido dedicando -con las excepciones de rigor que se quieran, cuya cuantificación y cuyo juicio compete a Dios, no a mí- no a la promoción de evangelizadores o militantes entusiasmados con Jesucristo y con su Iglesia, fieles a la Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio, y sí a conformarse con dar cancha en la Iglesia a toda suerte de trepas, arribistas, carreristas, tibios (“A los tibios vomito de mi boca”, dice el Señor), burócratas, antimilitantes, laicistas, mediocres políticamente correctos, oportunistas a los que ni Cristo ni la Iglesia interesan lo más mínimo y sí la mamandurria o mantenencia de su negocio en la Iglesia (estatus, puesto de trabajo, privilegios diversos…), antinatalistas; en definitiva, apóstatas.
 
 
De manera que ahora el disgusto del cardenal Burke ante la última trapisonda del papa Bergoglio es tan necesario, tal vez, como infructuoso, valgan el oxímoron y la gota de pesimismo. En efecto: cada hora que pasa, cada día que pasa su página tras la caída del sol y la llegada de la noche, parece más nítido que en efecto Francisco le ha comunicado a su amigo Eugenio Scalfari, ateo y anticlerical ya de 93 años, estas dos herejías que ya han dado la vuelta al mundo no en 80 días sino en cuestión de segundos: ni habría infierno ni sucediera que las almas en pecado mortal a la hora de la muerte física serían condenadas y sí aniquiladas; solo las almas de los bienaventurados alcanzarían la visión beatífica de Dios. Image result for eugenio scalfari
 
 
Pero qué, para qué, si Francisco lleva la friolera de cinco años y un mes diciendo y haciendo y dejando de hacer (“pecando” así pues de palabra, obra y omisión) tantos atropellos contra la doctrina de la fe católica que darían para escribir un gran tomo documentado de 500 páginas, o más. Y de hecho, si se sumaran los estudios que solo desde diversos sitios o bitácoras de Internet se vienen acometiendo para tal empresa, la de exhibir las costuras heterodoxas (para algunos tratadistas de la actualidad de la Iglesia, “blasfemas y heréticas”), qué digo un tomo de 500 páginas, toda una colección de sesudos estudios obtendríamos con varios tomos de 500 páginas cada uno.
 
 
Penosa y deplorable situación, ¡la Gran Apostasía profetizada! Pero más lúcidas y proféticas que mis palabras vendrían a ser las del número 675 del Catecismo de la Iglesia Católica publicado durante el pontificado de san Juan Pablo II, siendo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe el cardenal Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI. Así, leemos: << Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes. La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra desvelará el "Misterio de iniquidad" bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne.>>
 
 
 
6 de abril, 2018.Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, bloguero, escritor, militante social.

viernes, 30 de marzo de 2018

"Quinario santo"
 
 
 
 
En mi poemario próximo a ver la luz Tú eres mi copa, estructuro una sección de cinco bosquejos de soneto inspirados en los días de la Semana Santa: Domingo de Ramos, Lunes Santo, Martes Santo, Miércoles Santo, Triduo Pascual. A esta sección la titulo "Paisajes y motivos de la Pasión". 
 
 
Varios lustros contemplan ya la composición inicial de estos versos, calculo que casi dos décadas. Dormidos o aletargados, como casi toda mi obra, en cajones y más modernamente en archivos de ordenador, en esta Semana Santa de 2018 me he decidido a subir los cinco sonetillos aludidos a una bitácora católica que frecuento: Como Vara de Almendro. A Tú eres mi copa, como a toda mi obra, he venido aplicando, me figuro que con una suerte y un don que ya en alguna medida no me pertenecen, el pincel del pulido, el acomodo, la corrección y el arreglo. Si algún relieve literario finalmente adorna este ramillete de versos, bendito sea Dios; si lo hirsuto, la fealdad y la torpeza siguen siendo sus adornos preponderantes, que las musas y los dioses sepan perdonarme. Y los lectores.
 
 
Soy del todo consciente de que los aires de la poesía de los últimos lustros en España no sitúan a Cristo ni a su Iglesia en el centro, en el nervio fecundador o generatriz; la postmodernidad, con todos sus injertos, trizaduras, pastiches, nihilismos, escepticismos y decadencias, inspira la mayor parte de la producción poética actual. Como que en Canarias, un autor como el malogrado Frank Estévez, nacido en Gáldar y fallecido en Madrid (1963-2014), pasa por ser de los pocos autores canarios, se sobrentiende que con una obra literaria de cierto eco y relieve, que en las últimas décadas de nuestras letras de patria chica sitúan la experiencia del discipulado de Cristo en el corazón del discurso y quehacer literario, si bien el bueno de Frank Estévez Guerra lo hizo desde una espiritualidad de cristianismo protestante de la que quien estas líneas escribe descree, no así de la sorprendente belleza de no pocas de las composiciones poéticas del autor galdense, con cuya amistad yo mismo me honré durante años.
 
 
Así las cosas, insisto en que si la excelencia literaria no adornara, ni modo, mis versos -lo cual sería una tremenda pena y desgracia y lástima para servidor-, que al menos no quede que con los mismos, al igual que con mis escritos en prosa (narraciones, artículos, ensayos, diarios íntimos...), siempre me propongo tomarme muy en serio la siguiente exhortación de san Pablo, el Apóstol de los gentiles: "Ay de mí si no evangelizara".Image result for judas iscariote
 
 
Pues esto mismo: deseo evangelizar con mis inevitablemente modestos escritos tratando de crear al menos algo, un poco siquiera, de belleza literaria capaz de suscitar gozo estético en el lector. ¡Evangelizar, en el ojo del huracán, esto es, en la vorágine de una literatura actual que es abrumadoramente paganizante, nihilista, solipsista, postmoderna, decadente, escéptica, secularizada y descristianizada a tope! Y en el ojo del huracán de este mundo enfangado en las tenebrosas aguas de la Gran Apostasía profetizada. Hoy día la Iglesia vive su gran pasión, su terrible tiempo de drama (esto es, probablemente la peor crisis de su bimilenaria historia), y el mundo, insisto, va como a la deriva sumido en las tinieblas del materialismo, el indiferentismo religioso, el paganismo, el consumismo, el individualismo del "sálvese el que pueda y tonto el último", y entretanto heme aquí y ahora con este ramillete lírico titulado Tú eres mi copa: versos que cantan al amor humano y al amor divino, como casi invariablemente acontece en toda mi obra poética: tiempo para Dios, tiempo para el hombre, tiempo para Dios, tiempo para el hombre...
 
 
Los sonetillos, salpicados de libertades métricas que los hacen nada clasicistas, son los que siguen; los copio mientras escucho -y medito sobre ello- la programación religiosa de Semana Santa emitida por cierta emisora de radio. Aquí vienen:
 
 
 
 
XXX
 
                                                                   Lucas XIX, 28-40
 
Es Domingo de Ramos. Por las calles
¡quién celebrara el eco de tus pasos,
dos mil años después! O los detalles
de tu voz, Raboní. O con los pedazos
 
de los peces y el pan, la Eucaristía.
Somos gentes del Libro, ¡ah, Jesús!, pero
más lo somos de Ti: de tu Epifanía
y tu Resurrección, Dios verdadero.
 
Es Domingo de Ramos, mes de abril.
Un grupo de cristianos -atardece-
rendimos homenaje a Iqbal Mashib.
 
Señor, la romería Te enaltece,
¡si lo sé!, solo que la esclavitud infantil,
¡sí, el drama!, cuatrocientos millones... Anochece
 
        sobre el mundo una noche rota de paz
                                                   y de cristales.
 
 
XXXI 
Juan XII, 1-11
 
Lunes Santo. Seis días antes de ir a la Pascua
Jesús va hacia Betania, lugar donde su amado
Lázaro lo invitara a comer. Marta, de un lado
al otro de la casa; María, que es un ascua
 
de amor por su Rabí, con buen perfume de nardo
le ama los pies. María quiere la mejor dote:
ungir al Nazareno; mas Judas Iscariote,
sin duda la peor. Reparando así en su fardo:
 
Vendería el perfume por trescientos denarios...
 
Rabí, ¿te vendería también, yo como Judas,
a traición, o sería la María enamorada?
¿Sería Marta y sus quehaceres varios?
¿Las muchedumbres de judíos rudas?
¿Los fariseos de la ley jurada?
 
 
XXXII
Juan XIII, 21-33. 36-38
 
Martes Santo. Jesús, de compungido
por la traición de Judas Iscariote,
repara en sus discípulos: Simón el Zelote,
Santiago, Pedro, Juan, Andrés... Son sus doce amigos.
 
Si no fuera por ellos ¿estarían a la mesa?
Pero ¿y por Judas y por su traición?
Sin el gesto de Judas, ¿la Pasión
no habría sido? Judas, en pos de la promesa
 
para la Redención ¿se autoinmoló?
Autoinmolado Judas, ¿fue la culpa
solo tuya o es que todo estaba escrito?
 
Quién lo hubiera... Yo siento que tu culpa,
Judas, fue la avaricia. Si Él te amó
también entre los suyos, ¿te hiciste tú el maldito?
 
 
XXXIII
Juan XXVI, 14-25
 
Miércoles Santo. Judas Iscariote,
¡signarás con un beso tu traición!
Así, de cualquier beso harás que brote,
siglo tras siglo, sombra de traición.
 
Por el precio de compra de un esclavo,
tienes tasado ya al Hijo del hombre.
¡Hazlo pronto, traidor, sin menoscabo
de esa ambición ruin tuya, y que ahora no te asombre!
 
Mas todos somos Judas: las traiciones
suceden en el curso de la vida:
traiciones, más traiciones, negaciones,
 
y un gallo cantará a la amanecida.
La sombra de la horca es alargada.
Señor, del Malo líbranos, líbranos, Señor,
dale de tu agua eterna a mi fatiga,
que Tú eres el camino, la verdad y la vida.
 
 
Triduo Pascual
Juan XIII, 1-15. Juan XZVIII, 1-19, 1-42. Juan XX, 1-9
 
Fraternidad que se hace Eucaristía,
la instituiste en tu Jueves de Pasión.
Dios, ¿por qué el desamor de cada día
prefiero y no el pan de tu comunión?
 
Es Viernes Santo de tu sepultura,
¡quiénes creyeran tu Resurrección!
Es tu Pascua florida. Y la amargura
¡quién la volviera flor del corazón!
 
Sábado Santo. El mundo se prepara
para la insurrección de los sentidos;
también a esa pasión yo me llegara...
 
Pero es Domingo en tu Resurrección:
¡triunfo sobre la muerte y los olvidos!,
¡triunfo sobre el pecado y los sentidos!
 
 
 
30 de marzo, 2018. Luis Alberto Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
 
 
 



 

 
       

domingo, 18 de marzo de 2018

"Lo que sigue es ya el pan nuestro de cada día"




Lo que sigue es ya el pan nuestro de cada día porque no en balde <<el padre Edward Staniek, de 77 años, ha dicho el 25 de febrero de este corriente 2018 en una homilía que él está rezando para que el Espíritu Santo ayude al papa Francisco a volver a la fe católica o si no, que le permita ir rápidamente a [recibir] su recompensa eterna.

Explicó que en su enseñanza Francisco se está “alejando de Jesús”. Uno de los ejemplos que dio fue la Comunión de Francisco para los adúlteros: “admitir a personas impías a la santidad en la Iglesia es una profanación de los sacramentos”, advirtió el sacerdote.

Después de una conversación con el padre Staniek, el arzobispo de Cracovia, monseñor Marek Jędraszewski, declaró que él estaba triste por las palabras de Staniek, y exageró y dijo: “le aseguro a usted que toda la Iglesia en Cracovia está rezando diaria y fervientemente por el papa Francisco”.Image result for papa francisco frases

El padre Staniek fue ordenado en 1965 por el fallecido papa Juan Pablo II. Desde 1993 al 2001, Staniek fue el rector del seminario en Cracovia>>.
 

La anterior noticia la he leído en el portal de Internet Gloriatv, una suerte de agencia de noticias muy crítica con el rumbo del pontificado de Jorge Mario Bergoglio. Una nota, una de tantas, en efecto de entre los cientos de noticias y comentarios críticos con el pontificado bergogliano con que uno puede desayunarse y merendarse a diario en Internet. Un clamor, vamos.


Y empero, uno va de parroquia en parroquia, pongamos que por cualquier diócesis de España, y debe ser muy pero que muy raro que uno se encuentre con algún "eco" parroquial a la actual situación de la Iglesia. Muy pero que muy raro. Pero entonces, ¿es que el papa Francisco no es nada de lo que de él dicen prácticamente todos los vaticanistas que se precian, con la salvedad, por ende o por supuesto, de algunos que se tienen por vaticanistas y que no son más que pelotas juntaletras, estómagos agradecidos? Si Internet se ha convertido en un clamor contra este pontificado bergogliano, considerado por no pocos como el peor de los habidos hasta ahora en la historia de la Iglesia, ¿este clamor es que no es sino una injusta, burda y anticatólica mentira urdida por los enemigos de la Iglesia y es por ello por lo que las parroquias, vacunadas contra este tipo de falsificaciones, permanecen inmunes o indemnes a este daño?


18  marzo, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.    

viernes, 16 de marzo de 2018

"Para aprehender la verdad"




Este pasado 13 de marzo de 2018 (martes y 13), se cumplieron 5 años de la subida del cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio a la Cátedra de Pedro, con el nombre de Francisco I.  Quinquenio que, para no pocos analistas de la actualidad de la Iglesia, vaticanistas (léase Sandro Magister, Antonio Socci, Marco Tosatti, Roberto de Mattei, o intelectuales y apologetas de la fe católica como los hermanos argentinos Mario y Antonio Caponnetto) y bitácoras católicas (Adelante la Fe, Denzinger-Bergoglio, Wanderer, Como Vara de Almendro, En Cristo y María, e incluso Infovaticana sobre todo a través de los comentarios de muchos de sus foristas más habituales), constituye una de las peores pesadillas a las que se ha enfrentado la Iglesia en sus 2.000 años de historia. Image result for busqueda de la  verdad
 
 
Y ojo: constatemos este clamor, esta indignación de una parte creciente del Pueblo de Dios, considerando además o por cierto que nos limitamos a dar voz a autores y sitios de Internet que, o bien aceptan plenamente el Concilio Vaticano II, o bien se muestran como moderadamente tradicionalistas (en mayor o menor medida filolefebvristas) críticos con ese Concilio. Señalo este dato porque si uno acude a beber de las fuentes de sitios de Internet radicalmente lefebvristas e incluso sedevacantistas, el juicio y la condena a Jorge Mario Bergoglio son sin remisión posible. Y de paso a todos los papas conciliares, desde Juan XXIII en adelante, en fin, lo ya archisabido.
 
 
Con todo, como la Iglesia católica es la institución en la que en principio o en teoría se da la convivencia de los mayores extremos ideológicos imaginables, en el espectro ideológico situado en la izquierda -supuesto que el tradicionalismo católico sea de derechas o aun de extrema derecha- no deja de haber teólogos disidentes como Juan José Tamayo para quienes el papa Francisco pasa por ser la mayor autoridad moral del mundo en estos momentos, con la salvedad, hecha por el propio Tamayo, de que Bergoglio, aun siendo esa autoridad moral indiscutible de alcance mundial, se muestra como muy timorato en lo concerniente a asumir por fin los cambios que la Iglesia tiene que aplicarse para con la mujer, según el ideario progre: ordenación ministerial de la mujer, acceso de esta a todos los órganos de gobierno de la Iglesia en paridad con el hombre, aceptación de las llamadas leyes sexuales (aborto, anticoncepción...), y aceptación doctrinal del feminismo y la ideología de género.
 
 
A mi juicio, las pretensiones secularistas de disidentes como Tamayo y cía no merecen mayor consideración, caen por su propio peso, son absolutamente injustificables, anticatólicas,  dinamitadoras de la fe y la doctrina dela Iglesia y, sin duda, no son, en contra de la cantinela progre, frutos de la renovación nacida del Concilio Vaticano II; son, como mucho, parte de la coartada empeñada en mundanizar la Iglesia, coartada nacida del tramposo y espurio "espíritu del Concilio", mas no nacida de la letra del mismo. Ergo, los progreeclesiales no son intérpretes fieles ni leales del Vaticano II, tampoco lo soy yo, que soy un mero católico de a pie empeñado en ser militante y apologeta, mas sí en todo caso lo son Juan Pablo II y Benedicto XVI. 


De manera que así las cosas, los que sí me parecen argumentos de peso a considerar por el Magisterio son los que proceden del entorno tradicionalista radical (ya sabemos, lefebvristas y sedevacantistas). No en balde, sedevacantistas hay a los que no les tiembla el pulso a la hora de considerar que san Juan Pablo II y santa Teresa de Calcuta, por ejemplo, fueron dos herejes en vida (farsantes, apóstatas, modernistas, enemigos de la Iglesia, en fin, lo típico de sus acusaciones) que ahora se están pudriendo en el infierno, en compañía de los antipapas masones Juan XXIII y Pablo VI, glotón enfermo de gula el primero y gay el segundo.


Sin embargo, ¿frente al extremismo sectario de los integristas de extrema derecha, el Magisterio debe ofrecernos a todos los católicos de a pie una palabra autorizada, en este tiempo de confusión y de espeluznante crisis eclesial? Con todo o sea como sea, yo sigo alineándome entre las filas de los católicos que sí aceptan el Concilio Vaticano II al mismo tiempo que ve crecer su estupor, su incredulidad, su indignación incluso por todo  lo que dice o toca al pontificado del papa Francisco. A decir verdad,  abundando en estos particularismos, por más que he tratado de comprender las razones y los argumentos de los tradicionalistas más radicales, mi posición eclesial de fidelidad a los papas del Vaticano II no varía, con la salvedad, ya he dicho, de Jorge Mario Bergoglio, cuya legitimidad no pongo en duda, empero, toda vez que ciertamente no es asunto que me competa además. Pero sí que constato que el estado de esta Iglesia causa pena, rabia, indignación; es decir, con todas las salvedades que se quieran bajo la forma de frutos de santidad -que nunca han faltado, faltan ni faltarán en la Iglesia, gracias a la promesa de Cristo mismo y al don de la asistencia del Espíritu de Dios-, lo impepinablemente cierto es que hoy día no se privilegia en la Esposa del Esposo la promoción de militantes o evangelizadores entusiasmados con Jesucristo y con su Iglesia, fieles a la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio, y sí sobre todo se contemporiza con toda suerte de arribistas, carreristas, laicistas, secularistas, tibios ("A los tibios vomito de mi boca", dice el Señor), mediocres políticamente correctos, burócratas, antimilitantes, antinatalistas: ¡Ni los que viven profesionalmente de la Iglesia en sanidad, servicios sociales, Cáritas o educación, predican, salvo honrosas excepciones,  con el ejemplo del evangelio de las familias: militancia cristiana, apertura generosa a la vida según el plan de Dios, espiritualidad conyugal propia de la familia como Iglesia doméstica...!


En definitiva, ¡la Gran Apostasía es lo que impera en esta Iglesia! A pulso.  

viernes, 9 de marzo de 2018

"Nostalgia del paraíso"




<<Leo en la muy benemérita bitácora católica  Religión en libertad la siguiente entrada a propósito de un artículo del novelista, articulista y apologeta católico Juan Manuel de Prada, acaso el novelista confeso católico más brillante y potente en el panorama de las letras patrias de las últimas décadas, o siquiera  uno de los más, sin duda. El artículo de Juan Manuel de Prada, titulado "Teología del circo" y publicado en el ABC,  está sacudido por ramalazos de una inequívoca y entrañable "nostalgia del paraíso" aplicada a la presencia de los animales en el circo. En el mismo, de Prada evoca al genial Ramón Gómez de la Serna, padre de las greguerías, uno de nuestros clásicos literarios, quien opinaba que el circo "tiene toda la ingenuidad, la claridad y la gracia primitiva y edénica".


"Quienes dan esta gracia primitiva y edénica al circo son los animales", apostilla Prada, "que vuelven a hacer amistad con los hombres y se pasean a su lado, como lo hicieron con Adán y Eva... Aquella paradisíaca candidez... en que nuestra naturaleza aún no estaba averiada y nos revolcábamos sobre la hierba con los animales, buscándoles las pulgas o las cosquillas, mientras sus rugidos y barritos y graznidos –pentecostés de lenguas paradisíacas– sonaban como un ronroneo risueño y agradecido".Image result for animales de circo

 
En él los niños, que "aún no tienen conciencia de la avería irreparable que nos expulsó del paraíso", vislumbran "un mundo que los mayores les han escamoteado, por morder el fruto del árbol prohibido". Los pequeños pasan ese rato viviendo "en el segundo capítulo del Génesis", y "los adultos que los acompañan salen del circo con una melancolía muy honda, casi con una rabieta inconsolable... porque acaban de recibir una inolvidable lección de teología".


Pero hay algo así como "una doble tentación del demonio", se atreve a plantear también nuestro ilustre novelista, con palabras que pueden herir oídos un tanto ursulinos, valga nuestra expresión que se quiere graciosa. Porque no en vano se invoca para la prohibición de los animales en los circos la pomposa Declaración Universal de los Derechos del Animal, utilizada por el demonio como tentación: igual que "prometió a nuestros primeros padres que serían como dioses, engañifa delirante que con los años solo ha acarreado a los hombres berrinches de impotencia", ahora el demonio se ha inventado "otra trampa inversa, pero igual de delirante (y más acorde a nuestra época bajuna), que consiste en prometer que los animales serán como los hombres".Image result for circos de animales


 "Ambas teologías tramposas persiguen un mismo fin", concluye de Prada: "Alterar el lugar que al hombre le fue asignado en la Creación: subalterno a Dios, a quien debe adoración; superior a los animales, sobre los que debe ejercer un dominio justo".>>
 
 
Entonces o así las cosas, ¿qué añadir a las ideas vertidas por Juan Manuel de Prada en su artículo? Por mi parte, una como incontrolable indignación, pues si como escritor estoy a años luz de la calidad literaria de Juan Manuel de Prada, como crítico del movimiento animalista que me considero, pondría la mano en el fuego para porfiar que los disgustos que me provocan casi todas las iniciativas de tal movimiento "políticamente correcto" deben quedar claramente más desconsolados y alcanzar más altos niveles de indignación que los que pueda experimentar por la misma causa el celebrado escritor nacido en Vizcaya pero de raíces zamoranas.
 
 
En Canarias, sin ir más lejos, han logrado prohibir los circos con animales. ¿Que tal prohibición ha acarreado la pérdida de docenas y docenas de puestos de trabajo, familias enteras que igual las han pasado canutas durante un tiempo? Pues qué importara tal desgracia, si para la conciencia animalista lo mismo da proteger la vida de una foca monje que la de un bebé. En Canarias, contra el parecer de miles de aficionados (espectadores, galleros...) han logrado también prohibir las peleas de gallos. No contentos con no asistir a ellas -como yo, que nunca voy, de manera que si de mí hubiera dependido ya habrían desaparecido desde hace mucho por falta de afición y de apoyo-, no han respirado tranquilos hasta que no han logrado hacer otra de las suyas. ¿Que tal "triunfo"animalista lesiona los derechos, la afición, la tradición, la economía, la libertad personal, la empresa de miles de personas? Y qué más da, si en nombre del especismo lo mismo viene a dar defender la inviolable dignidad (dignidad y digneidad, dicho zubirianamente) del hombre (varón y hembra, creado a imagen y semejanza de Dios, dotado de alma inmortal, libertad, raciocinio, lenguaje articulado, conciencia...) que los supuestos derechos de los gorilas en el corazón del África negra.
 
 
Y tras la prohibición de los circos con animales y las riñas de gallos, no nos engañemos, no: si no se les paran los pies y se sigue aplaudiendo sus gracias, estos adalides de la ingeniería social "made Nuevo Orden Mundial", hijos e hijas que son del marxismo cultural, van a por la tauromaquia, y luego a por la ganadería (¿se imaginan la hecatombe a escala planetaria que supondría que desapareciera, en lo que el diablo se traga un ojo, la ganadería?), a por el pastoreo (¿se imaginan nuestras Islas sin la secular presencia del ganado ovino y sobre todo caprino, que lleva en nuestras arriscadas tierras desde la época de su poblamiento aborigen?, ¿se imaginan al padre Báez sin sus berrinches (bienvenidos) por el abandono de la ganadería y el pastoreo en Canarias?, ¿y los miles y miles de puestos de trabajo que se acabarían perdiendo?, ¿se imaginan a los tuaregs sin sus rebaños de cabras y sin sus dromedarios?), a por la pesca (artesanal, con caña, de altura, de bajura...), a por la apicultura, a por la colombofilia, la colombicultura y la canaricultura (tradiciones de tanto arraigo en Canarias), a por la caza, a por los zoos y acuarios, a por la presencia de dromedarios en las Cabalgatas de Reyes, a por la presencia de dromedarios en Timanfaya y en Maspalomas, a por la presencia de reses para las pruebas de arrastre...
 
 
Porque de lo que se trata, como bien apunta Juan Manuel de Prada en su artículo, es de subvertir el tradicional orden de relaciones entre el hombre, varón y hembra, y los animales: estos supeditados al hombre, y el hombre, supeditado a Dios. Trastocar todas las jerarquías: al no existir Dios ni cielo ni infierno ni alma inmortal ni conciencia ni sed de infinito o eternidad, desembocamos inevitablemente en una suerte de ontología primaria y débil, inmanente, solo terrenal.


10 de marzo, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.