miércoles, 18 de julio de 2018


"La muy alargada sombra del comunismo"





Llevo hora y media larga escuchando en una emisora de radio llevada por comunistas y similares correligionarios progres, un programa en cuya primera parte llegaron a calificar a Francisco Franco de “golpista asesino, conspirador contra la legalidad republicana, facha enemigo del pueblo, fascista genocida que asesinó a más de un 1.000.000 de personas inocentes y que acabó con la España ideal, democrática, reformista y de las libertades de la Segunda República, criminal que sembró España de 200.000 cadáveres en las cunetas...”. 


¡A quién se le ocurre, afirmar que Franco asesinó a un 1.000.000  de personas por causa de la Guerra Civil Española y su ulterior represión, cuando se sabe que fueron 2.000.000 las víctimas causadas por el bando franquista en el conflicto fratricida!*


(Desde luego, hay que ser muy ruin, muy malvado, muy sectario y muy enemigo de la verdad para seguir propalando tamañas mentiras y tergiversaciones, tamaños odios, pero como la ocasión la pintan calva, mejor seguir escuchando... Se le revuelven a uno las tripas, desde luego, escuchando a adeptos al comunismo, la ideología más perversa, genocida y criminal de cuantas ha habido en la historia de la humanidad, sentenciar que "el franquismo fue el período histórico más oscuro, criminal y genocida de la historia de España", entre otras majaderías, pero repito: como la ocasión la pintan calva...)



De manera que ahora mientras escribo esta nota sigo escuchando, en lo que parece ser la segunda parte del mismo programa, una entrevista que se le hiciera en su momento al comunista Marcos Ana (condenado en la España de Franco por delitos de sangre, vamos, por haber matado a varias personas, entre ellas a un cura), fallecido hace algunos años, acompañado de algunos viejos y recalcitrantes comunistas. Marcos Ana ha acabado alabando, cómo no, al Che Guevara, al Santiago Carrillo de aquella época republicana y guerracivilista (está fuera de toda duda razonable que Carrillo fue conocedor, debido al cargo que ocupaba en la Junta de Defensa en Madrid, de las matanzas en Paracuellos del Jarama), a la Pasionaria, a Largo Caballero, al PCE de aquella época al que él se afilió muy joven luego de su militancia católica y brevemente socialista; ha criticado al general Casado, al que califica de traidor a los intereses del Frente Popular… 



Y lo de siempre repetido por Marcos Ana y el resto de viejos comunistas incombustibles y recalcitrantes: Franco asesino, fascista, capitalista, criminal genocida… España amenazada por la herencia del franquismo, el peligro de la ultraderecha que avanza por Europa… Pero de momento no dicen nada de los crímenes del Frente Popular: no dicen ni media palabra sobre Paracuellos del Jarama, sobre las checas, sobre la persecución religiosa, sobre el pucherazo de la coalición de izquierdas llamada Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 (sí: frentepopulista ilegitimidad de origen y de ejercicio), sobre la Revolución de Asturias del 34 impulsada por el PSOE de Largo Caballero contra la legalidad republicana, sobre el robo del oro del Banco de España perpetrado por Juan Negrín, Indalecio Prieto y compañía… De modo que sigo escuchando... 



En lo que insisten es en que debemos seguir apostando por los procesos revolucionarios de Cuba, Venezuela, Bolivia (curiosamente, los tres países que están en el pelotón de cola de toda Hispanoamérica en desarrollo social, los tres paraísos comunistas tan alabados por estos voceros, frente a Chile, mire usted por dónde, el país iberoamericano con mayor desarrollo social, justamente alcanzado por su liberalismo económico, que estos indigentes intelectuales no hacen más que defenestrar en nombre del socialismo) que son procesos anticapitalistas y de dignidad frente al imperialismo yanki, ¡fuera el fascista de Trump!… Más vivas al socialismo, Franco enemigo de las libertades, enemigo del pueblo, la Guerra Civil española fue la lucha del pueblo contra el facherío, el último intento desesperado de mantener la legalidad republicana contra el peligro del fascismo impulsado por la CEDA: militares, terratenientes, curas, monjas, falangistas y resto de derechistas… El Che Guevara fue un hombre genial, un idealista, claro que no mató a nadie en la retaguardia, no fue ningún asesino, como de él afirma la prensa reaccionaria capitaneada por traidores a la causa socialista como Pío Moa. ¿Santiago Carrillo culpable de las Matanzas de Paracuellos? No, claro que no, esta es otra mentira propalada por la prensa reaccionaria comandada por el traidor fascista Pío Moa. Hay que combatir la reacción, que es el "franquista" Partido Popular, en nombre del socialismo y la justicia por un mundo más justo… 



Ni un voto al Partido Popular (califican de derechas y aun de extrema derecha al PP, manda peras a la plaza esto, cuando lo cierto es que el PP ha asumido, con ligeros matices, casi toda la ingeniería social progre: aborto, homosexualismo, feminismo radical, ideología de género, movidas LGTBIQ, Ley de Memoria Histórica...), ni a Vox, ni a Ciudadanos, ni a ninguna de las organizaciones identitarias y de extrema derecha, ¡todos a apoyar a Podemos para que el PSOE haga una política de izquierdas -aunque la misma conlleve el enriquecimiento de sus gerifaltes parejo al empobrecimiento general de la ciudadanía-! Hay que relanzar la Ley de Memoria Histórica porque aún quedan casi 200.000 (algunos elevan la cifra hacia los 300.000) asesinados por Franco en las cunetas y hay que apoyar a Izquierda Unida en su propuesta de exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos, que seguro que vamos a contar para esto con el apoyo del inefable Jorge Mario Bergoglio. De suerte que hay que arrancar de las calles y de la cosa pública cualquier referencia al franquismo, ¡y hay que abolir el Concordato! De nuevo injurias a Franco: golpista, asesino, hipócrita, Iglesia cómplice del franquismo… Los versos de Marcos Ana… Ahora suena La Internacional… Y seguidamente versos de canciones con que se insta a llamar a Franco y a otras personalidades franquistas y falangistas “ratas inmundas, animales rastreros, adefesios malditos”… Ahora suena “El pueblo unido jamás será vencido”, de Quilapayún...


Así que ya puestos en el folklore, canciones de Labordeta, Raimon, Serrat… Las agradezco: en una muy subjetiva y emotiva manera, también forman parte de la partitura sentimental de mi vida. Mas me parece que más allá de la belleza sonora de estas canciones, destilan odio los promotores de estas emisoras y de este tipo de programas radiofónicos, y resentimiento, sectarismo, revanchismo, falseamiento y grosera manipulación de la historia hasta niveles o límites irrisorios si no causaran sobre todo pena. En definitiva, como si los moviera el mismo odio a Cristo y a su Iglesia, el mismo desprecio a España, el mismo desprecio a la civilización cristiana que movieron los ánimos de los Largo Caballero y compañía…



¡Ni un voto a la derecha, a la derecha ni agua, muerte a la derecha, parecen proclamar, dignos herederos del jacobino terror y el totalitarismo criminal del Frente Popular, completamente fagocitado entonces por esa maquinaria del exterminio genocida que fue la URSS de Stalin! ¡Aborto libre y gratuito!, ¡vivas al feminismo radical e inhumano destilador de odio contra el hombre! ¡Ni un voto a las derechas, todos con Podemos y sus marcas blancas! 




Hasta el extremo de que ante esto que uno escucha radiofónicamente, discurre o concluye: "Ganó Franco contra todo pronóstico, y con su victoria evitó que la Iglesia católica fuera exterminada, y evitó que España acabara convertida en país satélite orbitando alrededor de la muy comunista URSS, y evitó que España entrara en la Segunda Guerra Mundial, y evitó lo que habría sido un auténtico genocidio contra la España católica, nacional o de derechas, pues si ya las izquierdas se mataban entre sí (comunistas estalinistas contra comunistas del POUM, comunistas contra anarquistas, cenetistas contra ugetistas: docenas y docenas de sindicalistas de la UGT acabaron asesinados por las balas del pistolerismo anarcosindicalista...) y sobre todo desde febrero del 36 se dedicaban a matar al más puro estilo pistolero o gansteril a falangistas, militares, derechistas, al tiempo que ensayaban la atroz e inminente persecución religiosa quemando iglesias, conventos, bibliotecas, etcétera, de haber ganado la guerra civil el Frente Popular...



Mas ¿qué hacer ante esto? A mí me gustan las canciones de Serrat, las de Labordeta, la llamada canción de autor, las del muy ideologizado Ismael Serrano y las del no menos progresista Pedro Guerra, y sigo asumiendo ciertas liturgias propias de la izquierda, yo he crecido militantemente en organizaciones de izquierdas, en las que por cierto no he ganado ni un céntimo nunca, me costaron siempre tiempo, esfuerzo y dinero… Sin embargo, me parece que mi vocación de fidelidad a Cristo y a su Iglesia me ha ido llevando a descubrir que las “verdades históricas” pregonadas por las izquierdas ni son tan verdades ni son tan históricas.



Así por ejemplo: si José Antonio Primo de Rivera fue sin duda un católico no poco ejemplar y un patriota fuera de toda duda, y si tuvo tanta o más pasión por la justicia social que un socialista estalinista y guerracivilista tan siniestro como Largo Caballero, ¿por qué en nombre de una supuesta fidelidad a los valores de la izquierda, que así es como si pasara a ser genética, propia de un ADN izquierdista o algo así, debiera seguir alineándome con el aplauso a alguien tan siniestro como Largo Caballero, el Lenin español? Largo Caballero fue más totalitario y menos demócrata que el propio José Antonio, que sin duda tampoco fue demócrata propiamente y que además también osciló hacia un autoritarismo de índole fascista, bien que corregido o amenguado por su catolicismo.



Otro ejemplo: el trabajo de los cantautores me gusta, me interesa (los de ayer, hoy y los de mañana: confiemos...); sin embargo, si las ideas políticas y las convicciones religiosas de los cantautores por lo común oscilan entre el progresismo, el ateísmo, el agnosticismo, el relativismo, el irenismo, la aceptación del aborto, el homosexualismo, la ideología de género, el feminismo radical y resto de iniciativas progres propias de la ingeniería social izquierdista con que la izquierda trata de suplir el fracaso de su ideario económico, ¿también debo alinearme con ellos en esa ingeniería social que precisamente rechazo por mi condición de católico que se reconoce fiel a la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio?



Llegados a este punto, demos la palabra a Pío Moa:




“Hoy nos han quemado Yecla: 7 iglesias, 6 casas, todos los centros políticos de derecha y el Registro de la Propiedad. A media tarde, incendios en Albacete, en Almansa. Ayer, motín y asesinatos en Jumilla. El sábado, Logroño, el viernes, Madrid, tres iglesias. El jueves y el miércoles, Vallecas… Han apaleado a un comandante, vestido de uniforme, que no hacía nada. En Ferrol a dos oficiales de artillería; en Logroño acorralaron y encerraron a un general y cuatro oficiales. Creo que van más de doscientos muertos y heridos desde que se formó Gobierno (menos de un mes antes), y he perdido la cuenta de las poblaciones en que se han quemado iglesias y conventos. Con «La Nación» (periódico de derechas) han hecho la tontería de quemarla.”

Y era solo el comienzo de una escalada que culminaría con el asesinato de Calvo Sotelo. Azaña calificó en varias ocasiones de «tonterías» la quema de iglesias, bastantes de ellas de un alto valor artístico, o de periódicos derechistas. Y lejos de moderarse como había insinuado al principio, anunció muy pronto que el poder no saldría ya de manos de la izquierda, presidió la orgía de desmanes de aquellos cinco meses entre febrero y julio, y orquestó la destitución de Alcalá-Zamora, a quien quería sustituir como presidente de la república.

De nuevo, quienes consideran normal y democrático aquel proceso demuestran con ello no ser demócratas. Por tanto el Frente Popular (al principio no se le llamaba así, sino coalición de izquierdas) careció radicalmente de legitimidad de origen y de legitimidad de ejercicio. El programa de los republicanos de izquierda consistía en anular políticamente a las derechas, al modo de Méjico (con cuyo régimen simpatizaban); y los mucho más potentes revolucionarios obreristas aspiraban a aplastar a lo que llamaban “la burguesía” para imponer un régimen de estilo soviético. Los “¡Viva Rusia!” se extendieron como réplica a los “¡Viva España!”. Para aumentar la confusión, no había solo un designio revolucionario obrerista, pues anarquistas y socialistas rivalizaban y a veces se asesinaban entre sí, aparte de los asesinatos a derechistas, respondidos a veces por estos.

A su vez, los separatistas catalanes, que no se habían integrado formalmente en el Frente Popular, llevaban adelante una política a un tiempo de colaboración con las izquierdas y secesionista. Y el PNV constataba “la descomposición del Estado español”, “Estrago inmenso de su organización social, batida por la inmoralidad y la anarquía”, “convulsiones epilépticas de un pueblo moribundo”, un panorama prometedor, siguiendo la orientación de Sabino Arana: “Tanto nosotros podemos esperar más de cerca nuestro triunfo, cuanto España se encuentre más postrada y arruinada”.

Los separatismos no resultaban tan amenazadores como los impulsos revolucionarios, pero formaban parte del problema de la época y ya en la guerra se unirían todos.

Repito por enésima vez la evidencia: el Frente Popular se compuso, de hecho o de derecho, de estalinistas, socialistas exacerbados, anarquistas, golpistas republicanos y separatistas catalanes, más el ultrarracista PNV. Y no por casualidad todos estos “demócratas” terminaron bajo la protección de Stalin. En la guerra, la cuestión de la democracia no representó ningún papel. Se trató de la lucha entre quienes querían implantar un régimen revolucionario y destruir la cultura cristiana y la integridad nacional, y quienes defendían la continuidad de la nación y de su ancestral cultura católica. Ese fue el contenido esencial de aquella contienda.

Por terminar: he sostenido que la rebelión del 18 de julio del 36 es la más justificada desde la rebelión contra Napoleón en 1808. Cuando los useños se rebelaron contra el yugo inglés, necesitaron justificar tan grave resolución con argumentos sólidos: Inglaterra les sometía a un yugo tiránico imponiéndoles impuestos y negándoles la correspondiente representación. Su guerra de independencia lo fue también, en parte, civil, pues muchos colonos preferían seguir sujetos a Inglaterra. Me parece claro que la rebelión cívico-militar (pues así fue, como admite Viñas y señaló abundantemente Ricardo de la Cierva) de 1936 en España, estuvo más justificada todavía.(En Alerta Digital. Pío  Moa: "¿Fue justificada la rebelión del 18 de julio contra el Frente Popular?", 18/07/2018.)





24 de julio, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.

miércoles, 11 de julio de 2018

"Aunque puede que a usted no le gusten, estos son mis principios"
 
 
De las izquierdas (adrede en plural), me atraen principalmente la pasión por la justicia y la cultura proletaria. Siendo en rigor fieles a los hechos históricos, la pasión por la justicia y la cultura proletaria han sido el motor de vida de la militancia obrera: socialista, anarquista, cristiana.
 
Por lo que a mí me alcanza, siempre he deseado hacer mías ambas fidelidades, parte de mi vida, de mi identidad. Hasta el extremo de que en mi historia personal, lo normal ha sido mi identificación con las izquierdas, especialmente con las procedentes del movimiento libertario, cuyas figuras clásicas, cuyos grandes héroes y heroínas siguen despertando en mí asombro y admiración por su condición de auténticos apóstoles laicos de la justicia social, la cultura proletaria y la sociedad sin clases, sin explotadores ni explotados. Y sin embargo hoy día, la pasión por la justicia y la cultura proletaria están muy a la baja en el conjunto de las izquierdas, con las excepciones de rigor que solo Dios conoce y que en todo caso no viene aquí y ahora al caso pormenorizar.Resultado de imagen de largo caballero
 
Por otra parte en el seno de las izquierdas, una de las grandes tradiciones es la representada por el socialismo, vía marxista o vía socialdemócrata: Largo Caballero en la primera e Indalecio Prieto en la segunda, ambos los dos grandes líderes del PSOE en tiempos de la Segunda República, con el permiso de otras personalidades como Julián Besteiro. Solo que como el comunismo está intrínsecamente ligado a la dictadura del proletariado (esto es, a regímenes totalitarios criminales y genocidas, ateos, materialistas, enemigos de la libertad, perseguidores de Cristo y de su Iglesia, y a su vez garantizadores de la miseria de las sociedades que tienen la desgracia de sufrir regímenes comunistas, los cuales a su vez suponen el enriquecimiento a costa del pueblo de una élite de burócratas totalitarios y opresores), si de lo que se trata es de cultivar la anhelada pasión por la justicia, yo prefiriera la Falange, en cualquiera de sus pequeños grupos o escisiones, a militancia alguna en partidos comunistas o neocomunistas (Podemos, Izquierda Unida...). Resultado de imagen de largo caballero frases
 
Solo que tampoco me mueve hoy por hoy ánimo alguno de ingresar en las filas de la familia falangista, por más interesante que pudiera ser la empresa. Reconocida esta negativa, con todo respeto por los miembros (militantes o simpatizantes del PSOE) de la familia socialista que también hoy día sean gente honrada, idealista, justa y noble, descartada la militancia en Falange, casi con más razón ha de descartarse la militancia en un PSOE que es, al menos como organización política, históricamente hablando, golpista, guerracivilista y antidemocrático, amén de laicista, anticlerical, sectario a más no poder, etcétera. Resultado de imagen de largo caballero frases
 
Y que en la actualidad encima está descafeinado: casi toda la pasión por la justicia y la cultura proletaria que en no poca medida abundaron en las filas socialistas en tiempos de la Segunda República y la Guerra Civil española, hoy han sido sustituidas por lo que sigue: promoción del laicismo, el feminismo radical, el aborto, la ideología de género, la guerracivilista Ley de Memoria Histórica (manipuladora de la historia realmente), la eutanasia, la homosexualidad, la ideología de género, el globalismo, la inmigración invasiva, el odio a Cristo y a su Iglesia, el ataque a la familia tradicional (entendida como la unión amorosa y fecunda entre un hombre y una mujer), la mentalidad antinatalista, el relativismo ético y moral, el menosprecio de los valores propios de la tradición católica española, la complicidad con los separatismos enemigos de la unidad de España... Resultado de imagen de largo caballero frases
 
Vamos, que no, ni hablar, pues todo lo anterior choca radicalmente con mi ideario cultural, moral y espiritual que siente y reivindica católico. Mas entonces, llegados a este punto de descartes ¿lo que nos queda es mirar, buscando consuelo, hacia la tradición libertaria? Mas si miramos a lo que es hoy por hoy el movimiento anarquista, lo que nos encontramos es con que si desde las filas del PSOE en efecto se apuesta por el aborto, el feminismo radical, la ideología de género y las reivindicaciones de los colectivos LGTBIQ, desde las filas de la familia anarquista de nuestro tiempo la apuesta por todo lo antedicho es aún más radical o sin fisuras que la que se pueda hacer desde el PSOE. 
 
De manera que a peor la mejoría... Claro que podríamos quedarnos, como para consolarnos, con el legado o recuerdo de la pasión por la justicia y la cultura proletaria de los nombres clásicos del movimiento libertario en España: los Cipriano Mera, Ángel Pestaña, Diego Abad de Santillán, Melchor Rodríguez, Juan Peiró... Pero para qué, ¿para valernos de su admirable testimonio de vida y así luchar nosotros a favor del laicismo (ya hemos dicho: aborto, feminismo radical, movidas de los LGTBIQ, globalismo...)? Desde luego, empero, tal lucha no debe llevarla a cabo un católico. 
 
E igualmente un católico debe  desmarcarse completamente de la frecuente identificación del anarquismo con el pistolerismo y el terrorismo, y con un cierto libertinaje sexual que entre sus gentes se ha dado, en convivencia sin embargo tal libertinaje con una concepción ascética de la sexualidad: el anarquismo, sí, como corriente nutricia de contenidos y actitudes que se oponen. 
 
A estas alturas, ¿hace falta recordar que nuestro deseo sigue siendo o no puede ser otro que el de sentirnos y así considerarnos hijos del Pueblo (la expresión es de cosecha libertaria)? Pero henos aquí ahora con esto que solía repetir nada menos que el papa san Pío X (el papa preferido de los movimientos católicos tradicionalistas): "Los verdaderos hijos del pueblo son más bien aquellos que respetan la fe católica, que respetan la tradición de la Iglesia, que respetan las normas, los usos y costumbres que secularmente una sociedad se ha dado, siempre bajo la guía de la Iglesia como maestra y madre". De manera que siguiendo esta afirmación del santo papa, gentes de la familia carlista, por ejemplo, ¿serían con más plenitud o propiedad esos hijos del pueblo que estamos ahora reivindicando? Y si los carlistas, al igual que los falangistas, presumen de poner militantemente en práctica una grande y muy particular pasión por la justicia y una cierta cultura proletaria, agraria y cooperativista (consideremos al respecto el cooperativismo agrario castellano del que procedía alguien como Onésimo Redondo, impulsor de las JONS juntamente con Ramiro Ledesma), ¿es justamente por esto por lo que sería más conveniente y coherente para un católico exhibir simpatías hacia el ideario carlista antes que hacia el ideario anarquista?
 
A decir verdad, la reivindicación de la justicia social no es patrimonio de las izquierdas, pero me parece que las izquierdas podrían dar ciertas lecciones a las derechas en lo tocante a la justicia social y a la cultura proletaria. Y tal constatación a mí al menos me produce perplejidad, y es entonces cuando me digo "Doctrina Social de la Iglesia, ven en mi auxilio, ven pronto, por favor, porque a la hora de buscar caminos y respuestas desde los que aplicar el credo católico que profeso bajo las especies de mi pasión por la justicia social y mi anhelo de cultura proletaria, no me encuentro sino con dudas, temores, confianzas y desconfianzas, vamos, con una encrucijada de caminos posibles que..." 
 
Todo esto dicho en los párrafos precedentes quiere ser un preámbulo o exordio a una serie de comentarios realizados por varios foristas a un artículo de mi autoría y titulado "Por si al final deciden desacralizar el Valle de los Caídos", publicado en la bitácora de internet Telde Actualidad (8/7/2018); unos días antes, había aparecido en la muy benemérita Como Vara de Almendro (6/7/2018), también en Internet, donde asimismo ha sido reproducido en El Digital de Canarias (8/7/2018) y en Alerta Digital (6/7/2018, bitácora en la que, ante mi asombro, va camino de las 150.000 visitas en apenas 10 días de reproducido).
 
Por lo demás, he visto útil dar cuenta de cuál es el estado actual de mis fidelidades ideológicas, porque entiendo que algunos de los comentarios a propósito de mi artículo "mean fuera del tiesto", dicho con todo respeto y sin ánimo de ofender a nadie y por supuesto sin dejar de reconocer que cuando uno decide subir un artículo a una bitácora de Internet que admite comentarios de foristas, debe estar dispuesto a aceptar críticas, algunas veces demoledoras, aunque no es el caso. 
 
Toda vez además que en mi artículo, solo pretendo sostener que no veo justo ni positivo que se exhumen y retiren los restos mortales de Francisco Franco del Valle de los Caídos, como es al parecer lo que pretende una iniciativa de Izquierda Unida, uno de los socios de Gobierno del socialista Pedro Sánchez. ¿Y mi opinión al respecto es por mi franquismo confeso? No, no siento así, aunque tampoco sea yo un antifranquista situado en el bando de las izquierdas (socialista, comunista, anarquista...). Razón por la cual me decido a sostener en mi artículo que el régimen de Franco hizo para el bien de España y de la Iglesia cosas buenas, justas, aplaudibles, juntamente con otras no tan buenas. Para todo lo cual me apoyo en la autoridad de personalidades que juzgo como intelectualmente muy cualificadas: Roberto Centeno, Pío Moa, Alberto Bárcena.
 
A mi juicio, Francisco Franco hizo más bien a España y ni que decir que a la Iglesia católica, que el bien que pudieron acarrear para España los socialistas Largo Caballero (el Lenin español, y Lenin fue un criminal ateo despiadado, un brutal genocida, no lo olvidemos) e Indalecio Prieto; incluso, sin exageración alguna cabe afirmar que fue más tolerante con la democracia que estos dos últimos, quienes empero con total normalidad tienen sendos bustos en Madrid, por la zona de Nuevos Ministerios.  
 
En fin, son las que siguen, sobre las que aplico muy pocas correcciones ortográficas (solo las paso a letra cursiva); entre ellas, las firmadas como Kanariodejaula y KanariodejaulaII son mías. Veamos:
 Nicolás
11/07/2018 - 10:03

Pensando yo que en aquellos tiempos, la torre de la iglesia era lo más alto del pueblo y por tanto lugar privilegiado para los FRANCOtiradores que con una visión de 360 grados, quitaban de en medio a todo lo que se moviera. ¿Había que dejar que siguieran masacrando a todo ser viviente o había que poner la torre en el suelo ? Yo tengo claro cual es mi respuesta.


10/07/2018 - 16:58

Con todo, lo antecedente en forma de comentarios de foristas es lo que le puede suceder a un bloguero cualquiera cuando en un artículo publicado con luz y taquígrafos (esto es, dando la cara, con foto, nombre y apellidos y hasta razón social), se le ocurre afirmar que Francisco Franco fue un buen gobarnante católico que sirvió con honradez a España; de poco o nada le vale reconocer que no es propiamente franquista, de manera que está dispuesto a conocer y a aceptar que el régimen de Franco adoleció de errores, excesos, defectos, crímenes, desmanes, debilidades, hipocresías, injusticias... 

 Nada, todo inútil. Y es triste, me parece. Gracias a Dios, el Evangelio no cabe en el programa de ningún partido político, ni siquiera en el nacionalcatolicismo con todas sus leyes inspiradas en la doctrina social de la Iglesia. Por esto -y por otras razones-, el régimen de Franco es irrepetible, ahora toca la democracia burguesa, por cierto, visceralmente odiada por el Frente Popular de ayer... y por el de hoy, a tenor de algunos hechos.

De nada.

10/07/2018 - 16:03

Por lo que compruebo, ninguna de las réplicas al artículo en cuestión se refiere a lo que se comenta en el artículo. Por lo que conozco, el autor del artículo de marras no idealiza a Francisco Franco, ni tampoco se declara propiamente franquista; su propósito ha sido exhibir cuál es, según expertos historiadores claro que no "frentepopulistas", la verdad histórica sobre el franquismo, sobre el Valle de los Caídos, sobre el origen de la Guerra Civil, etcétera.

Desde luego, menos mal que al autor del artículo no se le ocurrió citar a otros periodistas de la derecha (la progresía los llama "la caverna"), tales como César Vidal, Enrique de Diego, etc, a los que me consta que tiene en gran estima. El autor del artículo y yo mismo consideramos que el franquismo perpetró injusticias, desmanes y errores; también, propició logros para la nación. Solo que aun coincidimos en este particular: considerar que todo cuanto Franco hizo estuvo mal, aparte de una falsedad histórica es algo propio de personas que odian a Cristo y a su Iglesia.

Y en ese odio quedan retratados.



10/07/2018 - 13:48

Y si nadie le réplica, para Ud y los que piensan como ud, todo lo que alega pasa a ser verdad. Su verdad. (porque, igual, ud se crea lo que escribe)


09/07/2018 - 17:36

¿Y dice Ud que es educador ? Si Federico Jiménez Losantos es un periodista excepcional, ud es asiduo del programa El gato al agua. Créame que se lo digo con todo el respeto del mundo:


09/07/2018 - 13:21
¡ Ya no les entretengo más! En tiempos de la Dictadura, España se convirtió en un país industrializado. ¡ A PICO Y PALA se abrieron las zanjas de mi pueblo para poner las alcantarillas! Creo que en el Valle de los Caídos se utilizó la misma maquinaria. Aquí en Telde también, en Agümes había un señor que no era ni guardia, que con una vara india te daba, si corrías en la plaza. ¿ Jugar con una pelota (de trapos) ? Ni locos. ( Como ya he abusado de vuestra paciencia, ni les cuento lo de llevar la fiambrera (siempre tortilla) e intentar comer en los bancos del Parque de San Telmo (LPGC). Nos echaban peor que a los apestados. Y terminábamos en el antiguo muelle, comiendo entre cargadas...) ¡¡¡ QUÉ TIEMPOS MÁS BELLOS !!!



09/07/2018 - 13:00
Dos anécdotas. A) Con 14 0 15 años ya empezábamos a tener 'pretendientes. ¿ Saben cómo averiguaban si eras de los afortunados que seguías yendo al colegio (La Salle. Agüimes) ? Te miraban la palma de las manos. Si ya estaban llenas de callos es que seguramente trabajabas en el almacén de tomates, haciendo ceretos donde empaquetar la fruta para Reino Unido. Muchísimas mujeres trabajaban allí. Pregunte a muchas de esas , hoy abuelas, si cotizaron por ellas. Todas les dirán que no. B) Esta anécdota es más graciosa. Un domingo, a eso de las once de la mañana, estaba mi vecino, sobre un andamio construyendo su casa. Paró el coche don XXXX, el cura, y le preguntó que si había ido a misa ese domingo. Como le contestó negativamente , le obligó a bajarse del andamio y dejar de construir, con miles de sacrificios, su bendita casa. (Se decía que don XXXX tenía, además de la entrepierna, el cerebro lleno de semen)



09/07/2018 - 12:21
En esa época que ud alaba, las mujeres eran máquinas de parir. A la familia que tuviera más de 15 hijos se le daba una casa o un piso doble en las 'casas baratas'. Las hijas mayores no iban a la escuela pues el deber estaba en casa: cuidar a los hermanos más pequeños. El objetivo era muy sencillo : mano de obra barata y fácil de manipular. No había sindicatos que defendieran a los trabajadores de los abusos de los terratenientes . ¡Háblenos de en qué condiciones vivían los aparceros! El curso 69/70, de maestro propietario provisional, dí clases en el Castillo del Romeral. ¡ Por favor, explique lo que era el DERECHO DE PERNADA!



09/07/2018 - 12:03
Ud. MIENTE. En el curso 1968-69 trabajé 23 días, cerca de la Ciel (Vecindario), en una habitación de una casa vieja. Niños/as había, escuelas pocas. La ratio era de 50 a 60 alumnos por maestro que traían su banquito de casa. Décadas antes, hacían maestro a quien tuviera uno o dos años de bachiller. Eso sí, tenías que ser de la 'onda'. ( El Ayto de Agüimes editó una revista sobre el tema y dando nombre y apellidos de los 'agraciados'. La tengo en mi poder. ¿Habla de manipulación de la historia ? Nada nuevo: ninguna dictadura valora la cultura. Hoy estudia cualquiera. Antes, ningún hijo de un pobre pudo estudiar. En mi tiempo, si mal no recuerdo, en Gran Canaria solo se podía estudiar Magisterio o Perito (hoy ingienería). Habían presas pero no Universidad. Yo no manipulo estos datos que son ciertos. ¿Manipula ud. La Historia ?




Así las cosas o llegados a este punto, ¿por qué sigue estando bien visto ser de izquierdas, tener gen de izquierdas, un ADN izquierdista, por más que resulten demasiado obvios y trágicos los crímenes, los odios, los genocidios, los horrores de una izquierda que rechaza a Cristo, a su Iglesia, y que defiende el aborto, la eutanasia, el homosexualismo, el separatismo por muy golpista y terrorista que sea, el totalitarismo comunista, el criminal y antidemocrático frentepopulismo...?



Consideraciones las anteriores sobre las que a menudo me ocupo, mientras para descojonarme  de la risa, aunque en verdad el asunto sea particularmente grave y hasta dramático, he descubierto como recomendable escuchar de cuando en cuando a los voceros del comunismo (nunca se insistirá lo suficiente en recordar que se trata de la más criminal y genocida ideología de cuantas ha habido en la historia de la humanidad). Siguen en la línea del frentepopulismo criminal y guerracivilista: todo lo que no es progre, para estos totalitarios que presumen de demócratas, es facha, fascista, franquista, falangista, nazi, extrema derecha, xenófobo, homófobo y de las JONS -permítaseme la gracia-…



Desde luego, hay que ser muy ruin, muy malvado, para seguir enarbolando este delirante discurso izquierdista, comunista, sectario, criminal, rencoroso y genocida, y más falso que un duro de cuatro pesetas. Hay que estar en el eje del mal al servicio del Maligno para seguir propalando tal cantidad de mentiras, manipulaciones, odios y maldades contra Cristo y su Iglesia, contra la defensa de la familia y la vida, contra la Tradición, contra la patria, contra la unidad nacional, contra los valores cristianos de Europa…



Izquierdismo actual en nombre de la defensa del marxismo cultural: globalismo, inmigración invasiva, comunismo, terrorismo, feminismo radical, ideología de género, laicismo, separatismos, eutanasia, aborto, antinatalismo, Nuevo Orden Mundial, sionismo, animalismo, ideología de género, homosexualismo, movidas LGTBIQ, sectaria Ley de Memoria Histórica…



Paso: si por defender a Cristo y su Iglesia -por más que hoy día la Iglesia atraviese una crisis doctrinal, moral, litúrgica y disciplinar  sin precedentes, como consecuencia de la apostasía que la despelleja viva especialmente en su cúpula, con un Bergoglio que para cada vez más católicos no es sino un falso papa, un usurpador del Trono de Pedro, un masón empeñado en demoler la Iglesia-, la familia tradicional, la vida, la unidad de la patria y los valores cristianos de Europa, me etiquetan a mí también de "facha, fascista, franquista, radical de extrema derecha, xenófobo, homófobo...", bendito sea Dios.


12 de julio, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social