lunes, 19 de agosto de 2019

Pues lo que sigue es un extracto de lo que piensan de Mateo Salvini los seudocatólicos del portal ATRIO. Estos miserables, que a la vez que cierran filas en torno a toda la hez anticatólica que pulule por esos mundos de Dios califican sin ningún reparo, pudor y sin ningún fundamento, de «extrema derecha, neofascismo, neofranquismo» a todo lo que les suene a pensamiento católico patriota e identitario, o a todo lo que según su alucinado y falsario o infundado argumentario en favor de un supuesto Concilio Vaticano II, vaya en contra de este. Es el fragmento que sigue:
¿Qué hace Salvini con una cruz como collar al cuello? ¿Qué hace ese infame y mediocre politicastro enarbolando el Evangelio en sus mítines? Denunciemos su hipocresía, y que lo denuncie la propia Iglesia desde el púlpito, tan dada a veces a soflamas menos justas y más interesadas. “Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me acogisteis”, que empiecen todos los que dicen defender los valores cristianos de Europa por esta frase del Evangelio. Que todos los conservadores sean consecuentes con sus propios postulados y que conserven de verdad lo mejor de nuestra tradición europea: el predominio del bien común y la inclusión del otro como uno más de nosotros.
Los ultraprogres o seudocatólicos pululan por la Iglesia y sobre todo por el extrarradio y las fronteras de la misma porque los obispos no se deciden a llamarlos por su nombre: herejes, moscas cojoneras, enemigos del Magisterio…Y no tienen ni la más mínima vergüenza y yo diría que tampoco tienen sentido del ridículo estos ultraprogres. O sencillamente es que son unos malvados. Ya es que da asco el acercarse siquiera a sus postulados babosos, demagógicos, ultrasecularistas, mundanos y anticristianos. Estos tipos y tipas, que se permiten recomendar el voto para PSOE, Podemos, Equo, Izquierda Unida y resto de grupúsculos de la izquierda más ferozmente anticatólica, atea e históricamente genocida, ¿cómo tienen la poca vergüenza de exponer en público ese pensamiento sobre el gran Mateo Salvini? Sobre el gran Mateo Salvini, sí, dicho sin ninguna vergüenza, por más que estos tocapelotas seudocatólicos (aunque algunos den clase en facultades teológicas de la Iglesia, presidan revistas supuestamente católicas, o hasta hayan sido ordenados, desde luego exhiben un pensamiento que ya no es católico, tipo José María Castillo y otros progresaurios por el estilo) a las primeras de cambio lo llamen a uno también «facha, fascista, ultracatólico, retrógrado, preconciliar»…
Y perras para el cine, añadiría yo, so farsantes, termitas demoledoras de la única Iglesia de Cristo.

viernes, 16 de agosto de 2019

"A la luz de Jordán Bruno Genta"




Con su paisana vasca Concepción Lizárraga, mi «dulce costumbre», don Miguel de Unamuno fue padre de ocho hijos. Se conocieron en Bilbao ambos con 12 años y se casaron con 26. Sabido es, admitida la verdad de los momentos difíciles por que transita cualquier relación de pareja, que estamos hablando de un matrimonio totalmente bien avenido, hoy día considerado por cierto muy  «a la antigua usanza».


En la actualidad cada vez más impensable, sobre todo en Occidente, por causa de la movida feminista supremacista. Sí: el feminismo supremacista, radicalmente abortista y destilador de odio contra el hombre y el patriarcado, ha mandado al baúl de los recuerdos a mujeres «de otro tiempo» como Concepción Lizárraga, con quien Miguel de Unamuno llegó a estar tan vinculado, fundido, enamorado, fusionado, que a menudo -según confiesa el propio autor de Del sentimiento trágico de la vida- al tocar en el lecho nupcial el muslo de su mujer no terminaba de detectar bien si era el muslo de ella o el suyo de varón y esposo el que tocaba.Resultado de imagen de jordan bruno genta frases


Qué asco de feminismo supremacista, abortista, antihombre, radicalmente ateo (pese a la mentira de las progrecatólicas o dizque católicas, que pretenden ser feministas radicales y católicas, cuadratura del círculo que al menos yo no me creo, ni tampoco se la creyera san Juan Pablo II, con permiso), en gran parte culpable del desierto demográfico que vive España, el cual está alcanzando ya cifras tremendamente dramáticas.


Feminismo supremacista, radical o de la tercera ola potenciado por sociatas, podemitas, separatistas, y hasta por vinculados a Ciudadanos y al Partido Popular, con pingües subvenciones salidas de los impuestos de todos los españoles. Feminismo supremacista o la dictadura del laicismo y lo políticamente correcto, todo en nombre de la democracia burguesa, y todo para hacer más urgentes y necesarias las palabras que siguen de Jordán Bruno Genta, padre de familia, filósofo, profesor, mártir de Cristo, nacionalista católico argentino:


«Ustedes se dan cuenta de la falacia que representa por ejemplo este falso dogma de la soberanía popular. Esta cosa monstruosa, diabólica, inventada en la Revolución Francesa por los que desterraron la Soberanía de Dios[…]. Y la expresión concreta de esa soberanía del hombre que reniega de la soberanía de Dios, es la voluntad de las mayorías, la omnipotencia del vulgo[…]. ¡Qué espectáculo denigrante, viendo a soldados, sobre todo, dispuestos a ser sacrificados en el altar de la soberanía popular, y sin ninguna disposición para renovar el sacrificio ellos mismos de la Cruz, por ese soberano que es Cristo, Soberano real y verdadero[…]. Y al soberano popular, a ese monstruo, la expresión acabada de la servidumbre de las pasiones, y de los apetitos del voto de esas multitudes[…]. Si pusieran a un caballo de candidato, lo votan al caballo, no tengan dudas”.

El asalto terrorista al poder, Buenos Aires, Santiago Apóstol, 1999,p. 63.


Porque el laicismo de un mundo sin Dios -que es, no olvidemos, el proyecto fundacional de la Revolución Francesa- nos ha traído a nuestro tiempo histórico todos sus hijos pródigos: la guerra de sexos, la destrucción de la familia tradicional, la totalitaria y absurda aberración del animalismo, el secularismo y la descristianización de las sociedades occidentales, el desprecio a la verdad en nombre del relativismo, el irenismo y aun la más descarada declaración de connuvios con la postverdad…

16 de agosto, 2019. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, bloguero, escritor, militante social.

miércoles, 7 de agosto de 2019

"A propósito de 'Católicos en modo VOX... y gilipollas en modo Cadarso' "



"Católicos en modo VOX... y gilipollas en modo Cadarso" es como titula Francisco José Fernández de la Cigoña una de las entradas veraniegas de su bitácora (04/08/2019), que aún sigue siendo de muy altos vuelos, a la sazón bautizada como La Cigüeña de la Torre. (Escribo "de muy altos vuelos" porque puede que aún siga siendo la bitácora de información religiosa más visitada de cuantas se escriben en español para todo el espacio de Internet; mas si hoy día ya no es la primera, puesto que en todo caso  ocupó durante una buena partida de años, al menos debe seguir estando entre las primeras.)Resultado de imagen de fernandez de la cigoña


Fernández de la Cigoña, Pacopepe para los amigos, sigue siendo un hombre sin pelos en la lengua. Y una vez más demuestra esa condición suya, en esta ocasión al referirse como se refiere, ya desde el mismísimo título de su entrada, a un señor que escribe en el portal de Internet Atrio, que es portal de los ultraprogres, progres eclesiales, católicos secularistas, católicos vergonzantes, antipapa (salvo que el papa sea Francisco, o solo por momentos, no durante todos sus respectivos pontificados, Juan XXIII o Pablo VI), también llamados progresaurios. Yo, que fui forista en Atrio al menos durante media docena de años, tal vez más, en un tiempo en el que simpatizaba decididamente con las causas de la izquierda aunque tratando de ser tan ortodoxamente fiel al Magisterio, la Tradición y la Sagrada Escritura como trato de serlo en la actualidad, en que he mudado mis simpatías ideológicas y políticas hacia lo patriota e identitario, recibí en esa bitácora palos hasta en el carné de identidad. Palos hasta decir basta. Palos hasta en el sobaco como si yo fuese un infeliz masoca. 


Palos por tratar de ser fiel a la Sagrada Escritura, a la Tradición y al Magisterio en una bitácora en la que quienes acostumbran a asomarse no pueden ocultar que son eso ya dicho: ultraprogres, secularistas, feministas supremacistas, chavistas más o menos recauchutados, adalides de la ideología de género, comentaristas y epígonos de la teología de la liberación, aplaudidores de Podemos, detractores de todo lo que les suene a "derecha católica, neofranquismo, fascismo, extrema derecha", aunque para ello se vean obligados a blanquear la triste memoria de personajes como Fidel Castro, Che Guevara... Vamos, el típico mantra progre: por seguir afirmando las mentiras, injurias y tergiversaciones de que "Francisco Franco fue un cerdo criminal, fascista, golpista asesino y genocida", cabe blanquear lo imblanqueable aunque proceda de la izquierda más totalitaria, genocida y atea.


Entonces yo, animado por el artículo de Pacopepe, escribí mi propia versión de los hechos, que a continuación ofrezco al lector interesado, con los inevitables retoques, afeites y acomodos que cabe suponer. Es la que sigue:



Puede que Honorio Cadarso sea un cura secularizado, que es marca de la casa en Atrio, empezando por su incombustible director, Antonio Duato, que debe andar por la misma edad que este Cadarso. Duato es un ultraprogre de libro por más que fue, en efecto, durante al menos tres décadas, cura. Al frente de Atrio y de Iglesia Viva (dos de las plataformas de referencia y de resistencia de la progresía dizque católica), Duato es un católico tocapelotas que votara 100 veces seguidas por PSOE, Podemos, Equo, Compromís (Antonio Duato es valenciano) y demás familia izquierdista, y jamás de los jamases votara por partido alguno español de la llamada derecha católica identitaria. Mosca cojonera, un dizque católico al que sigue sin temblarle el pulso a la hora de poner a parir los pontificados «restauracionistas» de Juan Pablo II y de Benedicto XVI al tiempo que aplaude a Jorge Bergoglio, devenido en papa Francisco (para apologetas católicos tan doctos como el argentino Dr. Antonio Caponnetto, el pontificado de su paisano Bergoglio está siendo un cúmulo de herejías, blasfemias, desatinos e impiedades, ¡y cada vez más autores incluso del clero piensan lo mismo!). Y asimismo sigue sin temblarle el pulso a la hora de llamar «facha, fascista, neofranquista o hasta neonazi» a un caballero católico, incomparable patriota, orador genial, padre, abuelo y bisabuelo ejemplar como Blas Piñar, al tiempo que presta su medio, Atrio, para que podemitas, sociatas, chavistas, separatistas (vascos, catalanes, gallegos o incluso conquenses y vallizoletanos, entre otros que también cupieran o cupiesen), guevaristas, adalides de la ideología de género, feministas supremacistas, neomarxistas, abortistas y resto de «amigachos» de la Iglesia exhiban y vendan su averiado producto ideológico.


Por esto, siendo así como son (durante un tiempo traté a un fulano de estos, quien a sí mismo se tiene por eximio teólogo y por insobornable hombre solidario al tiempo que de mí considera que "es que tú no sabes teología", como me espetó en varias ocasiones con total soberbia y desprecio, restregándome en la cara todos sus títulos, el muy comemierda, que no pasa de ultrarrácano patológico y desagradecido, farsante y trepa eclesial), incombustibles al desaliento en su empeño de seguir dinamitando a la Iglesia, secularizándola y mundanizándola al máximo inimaginable, echan pestes de la extrema derecha, echan pestes de VOX. En verdad, echan pestes de todo lo que suene o huela a católico de verdad, y huela o suene a patriota, identitario, a raíces cristianas de Europa. Globalistas hasta la médula como son, tienen la poca vergüenza (o sea, la ninguna vergüenza) de llamar «fachas, fascistas, neofranquistas y antidemócratas» a los que simpatizan con VOX, y no digamos a los que, críticos con VOX se confiesan falangistas, o partidarios de Democracia Nacional o de la Alternativa Española de Rafael López-Diéguez (católico practicante, prestigioso abogado, padre de seis hijos, yerno de Blas Piñar, pero claro, es facha, no vale), al tiempo, ya he dicho, que cierran filas en torno a Podemos ya sea al precio de intentar vender esta marca del Coletas con artículos dados a la luz en ese panfleto para perroflautas que es el diario digital de Ignacio Escolar, ejemplo máximo de manipulación de las noticias.


De manera que este muy vetusto Honorio Cadarso (debe dar gracias a Dios de haber alcanzado los 86 años, conquista al alcance de no tantos) reproduce el mismo discurso que suelta por su boquita otro ultraprogre de pro como es el catalán y jesuita Víctor Codina, cuando este se mete con el discurso «restauracionista» de un articulista de  Infovaticana tan brillante y rectamente católico como Carlos Esteban. Esto es: los Honorio Cadarso son los Codinas, Castillos, Tamayos, Atrios, Teólogos y Teólogas de la Juan XXIII, González Faus, Cristianismos y Justicias, Iglesias Vivas, Éxodos, Alandares, Duatos, Juanes Masiás, Comunidades Cristianas Populares, Evaristos Villares, Forcanos y Redes Cristianas de turno: termitas demoledoras de la Iglesia, el antimagisterio, el otro Magisterio posible y extraoficial.


Ya para terminar: si algo habría que achacar a VOX es justamente el que no sea (o puede que no lo sea, el debate está abierto sobre este particular) lo suficientemente identitario, patriota y militante contracorriente de la movida globalista y laicista imperante al servicio de los dictados del Nuevo Orden Mundial, que es la corriente en la que se mueven todos estos progresaurios, cuya media de edad debe rondar los 85 años lo menos, ¡vamos, la juventud primaveral de la Iglesia!


Y sí, distinguidos progresistas (disculpas si en algo los he ofendido con este escrito, por más que ustedes a mí sí que me injuriaron, despreciaron, vapulearon, ridiculizaron en su momento, si bien no guardo encono ni rencor por ello): ustedes no son verdadera vanguardia del cambio, no son en verdad revolucionarios, no son la verdadera disidencia que necesita este mundo. Esto es: lo disidente hoy sería formar una familia católica como Dios manda, alumbrándola con 4 o 5 hijos, pongamos, de manera que empeñarse en la defensa del feminismo supremacista y la ideología de género y las movidas LGTBIQ y la zapateril Ley de Memoria Histórica, como hacen ustedes, no es en verdad disidencia o disidencia de la buena; esa lucha de la progresía no es sino un nadar a favor de la corriente de esta sociedad desnortada, desfondada, desmoralizada, relativista, paganizada, secularizada, descristianizada y por ende constantemente amenazada por las imposiciones del muy masónico y sionista Nuevo Orden Mundial.


7 de agosto, 2019. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.



Yo no hice la mili, me declaré objetor de conciencia, no sé ni disparar con una escopeta de balines, siempre he visto a los militares como personas muy graves, distantes, autoritarias, reaccionarias… Sin embargo, con los años he llegado a la comprensión de que también entre los militares en España, sin ir más lejos, hay por desgracia militares de alta graduación que se declaran podemitas, por ejemplo. Esto quiere decir que ahora me siento próximo a militares que además parecen tan buenas personas, por católicas, patriotas e identitarias, como el protagonista de esta entrevista realizada por Javier Navascués, militar que no es otro que el señor Paco Bendala, teniente coronel ya retirado del Ejército español y además director de "El Español Digital".
Y sí, sin duda, varias veces lo reconoce nuestro teniente coronel en la muy interesante entrevista publicada por este ·tan necesario sitio llamado «El Español Digital» : España se ha convertido, en buena medida por culpa del PSOE, de la PSOEZ, en una cloaca de inmundicia moral, «a la que ya no la conoce ni la madre que la parió», según tristemente célebre cita del ínclito Alfonso Guerra, ese personajillo seudointelectual que, aunque ultracorrupto y enriquecido con la política, aun se permitía su cínico y demagógico «Españoleeeee, que viene la derecha, a votar por la PSOE, el partido de los descamisados».
Miserables corruptos todos, traidores al Dios Uno y Trino, a la Iglesia y a España.
Desde luego, mejor que el término ecologista es el término animalista para nombrar a toda esa caterva de alucinados desalmados (sin alma) y descerebrados que criminalizan toda la que ha sido hasta ahora milenaria relación del hombre (varón y hembra) con los animales, y proponen a cambio una falsa, absurda y necia compasión hacia los animales.
De hecho, el animalismo es hijo putativo de la noción marxista de lucha de clases: el «sujeto» explotado sería el mundo animal, y el «agente» opresor, el hombre. Nada nuevo bajo el sol.
Con todo, lo más ignominioso de esta movida es que los adalides del animalismo son, en el 99% de los casos, también feministas supremacistas, o sea, abortistas, antifamilia tradicional, antinatalistas, ultralaicistas, perroflautas, globalistas, proinvasión migratoria, anticatólicos, partidarios de la ideología de género, abanderados de las movidas LGTBIQ… En definitiva: el ser animalistas (supuestamente compasivos y respetuosos con los derechos de los animales) no les impide el apoyar todas las medidas anteriores expuestas que son las que han convertido a España en una cloaca de podredumbre moral, en una sociedad radicalmente enferma de materialismo, nihilismo, individualismo, relativismo y hedonismo.
Reconozco que puedo parecer muy crítico o tal vez injusto con el movimiento animalista y que hasta pudiera parecer que soy insensible hacia el mundo de los animales. Sin embargo, modestia aparte considero que sin ser un dechado de virtudes y bondades para con los animales sí que soy un hombre joven normal, sobre todo católico, que los trata como se debe tratar a un animal: como un ser vivo que es «esencial y cualitativamente distinto del hombre, porque Dios no ha creado a los animales a su imagen y semejanza, solo ha creado al hombre, varón y hembra, a su imagen y semejanza, con vocación a la vida eterna, con lenguaje articulado, con inteligencia racional, con alma inmortal, con sed de Dios…»
Solo el hombre busca a Dios, solo el hombre tiene sed de eternidad, sed de infinito, sed de Dios…Ninguna especie animal busca a Dios, manifiesta sed de Dios, salvo la especie humana, el Homo Sapiens Sapiens. Solo que me temo que este dato importa un comino a los adalides teóricos del animalismo y a todas sus tropas de intransigentes y totalitarios peones de la causa, capaces algunos de ellos al menos de alegrarse de la muerte en la plaza de un torero, de las heridas a veces mortales provocadas por la actividad de pesca y caza en algunas personas practicantes de tales seculares prácticas deportivas (más que deportivas: la pesca y la caza atesoran seculares valores culturales, antropológicos, éticos, humanos, cinegéticos, medioambientales, filosóficos, económicos, lúdicos…), de la muerte por cáncer de un niño que soñara con ser torero…
A decir verdad, estos animalistas (muchos de los cuales no tienen ni pajolera idea ni experiencia alguna de lo que es la vida rural) son tontos útiles del gran proyecto de ingeniería social puesto en marcha por el muy masónico y sionista Nuevo Orden Mundial: subvertir todos los fundamentos de la civilización cristiana en aras de la vertebración o gestación de un mundo sin patrias, sin fronteras, mestizo, multicultural, con una única religión mundial sincretista…

domingo, 4 de agosto de 2019




Como principio fundamental e inamovible de la doctrina moral católica, recordemos que el acto conyugal con que se entregan los esposos, DE MANERA INCONDICIONALY PARA SIEMPRE, tiene un doble sentido o significado que debe quedar a salvo: el procreativo y el unitivo. ”Procreativo” significa que debe quedar abierto a la posibilidad de una nueva vida; lo de ”unitivo” pone el acento en la dimensión de reforzar el amor entre los esposos.

Esta doble dimensión del amor conyugal debe respetarse ”a la par”, al unísono, de modo que no cabe interferir con métodos de barrera o artificiales en la generación de una posible nueva vida. De ahí que la Iglesia rechace los métodos anticonceptivos, cuyo uso es siempre ilícito, inmoral, incluso en el supuesto de que los esposos reflexionen así: ”Los usamos en el marco de este matrimonio nuestro porque el marco de nuestra fidelidad es nuestra alianza matrimonial”. Una reflexión de este tipo no legitimaría el uso de métodos anticonceptivos, pues un acto de suyo contraceptivo es un mal en sí mismo, objetivamente, y no cabe procurar un mal moral al objeto de buscar un bien o un supuesto bien.

Por otra parte, cierto que hasta el Concilio Vaticano II la insistencia de la doctrina moral católica se centró en la dimensión de la procreación, dejando a un lado la dimensión amorosa y unitiva. Solo a la luz del Concilio Vaticano II y especialmente gracias a la teología del cuerpo de Juan Pablo II, la dimensión unitiva o amorosa de la sexualidad pasa a un primer plano, en pie de igualdad con la dimensión procreativa.

A decir verdad, no faltan autores que, no sé si seguidores de una línea muy neotomista o algo así (tal vez escolástica, qué sé yo) se muestran críticos con el acento que en las últimas décadas la Iglesia ha ido poniendo en la dimensión unitiva o amorosa de la sexualidad humana. Argumentan que si se pone el acento en ese aspecto que es indudablemente subjetivo, se corre el riesgo de minusvalorar el aspecto inequívocamente procreativo de todo acto sexual, con lo cual quedaría abierta la puerta a la mentalidad anticoncepcionista, completamente extendida hoy en la mentalidad imperante.

Con todo, a mi juicio una correcta lectura de la teología del cuerpo de Juan Pablo II no nos llevaría a ningún reduccionismo: ambos significados del acto sexual humano, que deben no separarse artificialmente (el procreativo y el unitivo o amoroso), quedarían en total armonía.

No es este el espacio para dilucidar si en efecto hay un cambio de mentalidad o perspectiva en la teología moral de los papas anteriores al Vaticano II con respecto a los papas posteriores a dicho acontecimiento eclesial (además, tal empresa escapa a mi competencia teológica), de manera que nos baste señalar que en efecto en la teología moral de alguien como Juan Pablo II se insiste, tal vez por la adhesión del filósofo Woytila a los postulados del personalismo comunitario y de otras corrientes filosóficas modernas, en la dimensión unitiva o amorosa del acto sexual humano, sin olvidar, en modo alguno, la dimensión procreativa, en tanto en los documentos de teología moral de papas como Pío XI o incluso Pío XII, el acento se pone en lo procreativo.

Pero en definitiva, también bástenos con que de la teología moral que se desprende de encíclicas como la ”Humanae Vitae” de san Pablo VI o la ”Donum Vitae” de san Juan Pablo II, la hipersexualización actual (separación de sexo y amor, de sexo y procreación, de sexo y conyugalidad, exaltación del vicio contra natura de la sodomía, etcétera) queda totalmente deslegitimada.

Y también queda deslegitimada la mentalidad antinatalista que hoy día es mayoritaria, incluso entre la mayoría de los pocos jóvenes que aún frecuentan los sacramentos: como que las familias numerosas de 3 o más hijos prácticamente han desaparecido entre las generaciones más jóvenes en nuestra España actual.

España es un desierto demográfico, pero ni con estas: la cultura de la muerte, el relativismo, el hedonismo, el egoísmo, la destrucción de la familia llevada a cabo por sociatas, podemitas, perroflautas y resto de enemigos del Dios Uno y Trino, de la Iglesia y de la patria, nos han traído a este drama. A esta ruina.

Y lo que nos queda: cuatro años más de Falconetti en el Gobierno de la nación, si un milagro de última hora no lo remedia.

Pobre patria nuestra, tan alejada del Reinado Social de Cristo.

jueves, 1 de agosto de 2019


"¿No hay más cera que esta?, ¿estos son los mimbres?"




Con independencia de las exigencias de VOX con vistas a dar su apoyo a la candidata pepera Isabel Díaz Ayuso, lo que me interesa considerar es el perfil de la candidata del PP a presidir la Comunidad de Madrid.




Una mujer que se declara agnóstica, partidaria de las movidas LGTBIQ, de la ideología de género, del feminismo supremacista, del aborto, de cualquier modelo de convivencia de pareja al que sin ser familia propiamente se le llame familia...



Desde luego, dan ganas de llorar. Yo que he estado varias décadas de mi vida en organizaciones militantes de izquierdas (a la izquierda del PSOE, por supuesto), desde que era adolescente hasta anteayer mismo, como quien dice, ahora descreo de todas esas movidas radicalmente perrofláuticas, globalistas, anticatólicas... Por esto, se me queda el cuerpo como traspuesto y más que el cuerpo el espíritu y a decir verdad sobre todo el alma desangelada, se me queda desangelada.Resultado de imagen de isabel diaz  ayuso


Y sí, se me queda una voz como exclamando muy desde dentro, desde el hondón de esa alma: entre la altura moral de una figura de "extrema derecha" como Blas Piñar (católico de Santa Misa y Rosario diarios, orador incomparable, padre de 8 hijos, abuelo y bisabuelo de más de 100 retoños, hombre muy sabio en teología y en historia de España, patriota desde la cuna a la sepultura...) y la bajura amoral de una figura de "extrema indecencia ideológica" como Isabel Díaz Ayuso, no hay color. No puede haberlo.


Ahora que vengan todos los endilgadores de sambenitos y etiquetas con sus mantras archimanidos y tan gastados por el abuso: "Facha, neofranquista, fascista...".


Me la suda.


1 de agosto, 2019. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social. 

martes, 30 de julio de 2019

"Desde la sinrazón del animalismo, pobre España nuestra"



España, camisa blanca de mi esperanza...


Cecilia (cantautora)



Menudo desalmado y descerebrado es el Falconetti este, también llamado Pedro Sánchez.

Acabar con el sufrimiento animal, promete este corrupto, fraudulento y traidor (el incombustible economista Roberto Centeno lo llama "el indigente mental de Pedro Sánchez"), mientras se empeña día tras día en aumentar el sufrimiento de todos los españoles de bien a base de más aborto, más sectaria Ley de Memoria Histórica, más inmigración invasiva (Plan Kalergi, Club Bielderber, Nuevo Orden Mundial masónico, sionista, neomarxista…), más feminismo supremacista, más globalismo, más guerracivilismo, más amenazas a la unidad de España por causa de los pactos con los separatistas, más impuestos, más laicismo, más descristianización, más multiculturalismo, más ideología de género, más desmantelamiento del Estado del Bienestar, más colapso de la economía española…Resultado de imagen de animalismo

Solo un desalmado y descerebrado como el Pedro Sánchez puede tomarse en serio los delirios de los animalistas (también los podemitas, los de EQUO y similares se los toman en serio, al tiempo que exigen aborto libre y gratuito) aun al precio de seguir destruyendo España.

No solo es que son enemigos del Dios Uno y Trino y de su Iglesia, y de la patria, todos estos sociatas, podemitas, comunistas y resto de perroflautas, es que son enemigos del mundo rural todo, al asumir las delirantes y estúpidas tesis del movimiento animalista.


Y todo esto que ocurre mientras el PSOE sigue siendo lo que del mismo escribe el muy combativo periodista Javier García Isac en su artículo "PSOE: 140 años de odio, corrupción, cobardía y crimen" (Rambla Libre, 27/07/2019), del que me permito extraer el siguiente párrafo:

Los socialistas no solo tienen una historia cargada de odio, corrupción, cobardía y crimen, lo tienen de mentirosos y tergiversadores. Cada uno se enorgullece de lo que quiere o desee, pero es nuestra obligación no permitirles colgarse medallas que no les corresponden. Lo último, apropiarse del voto femenino en este país, precisamente ellos que se opusieron con todas sus fuerzas al empoderamiento de la mujer, por considerarlas “tontas” al entender que estas solo hacían caso de sus maridos y de los curas. Siempre los curas al final de todo, quizá esa fuera la justificación de la persecución religiosa iniciada por ellos y que les llevó a asesinar a mas de 7.000 religiosos, entre obispos, sacerdotes, monjas y frailes, aparte de los miles de crímenes cometidos contra aquellos seglares que profesaban la religión católica.  En un país moderno y civilizado, el PSOE estaría o bien ilegalizado o bien no tendría ningún tipo de aceptación, sería una organización residual con un mínimo de adeptos. Su existencia como partido mayoritario de la izquierda española, lo representarían otras siglas no ligadas al pasado más tenebroso de la reciente historia española. Este país necesita una segunda y verdadera transición, donde las siglas del odio como PSOE, PCE, PNV O ERC den paso a otras formaciones modernas y civilizadas, alejada de los crímenes que cometieron y del odio que destilan.


1 de agosto, 2019. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.