miércoles, 22 de mayo de 2013

"Por el kaos a XristO (VII)"


Mantener la fe y la esperanza en una Iglesia ya muy podrida de tan mundanizadaDe todos los docentes que conozco de la escuela católica (concertada o privada), no me parece reconocer ni a uno solo (ni a una sola)) que, siendo, joven, demuestre con hechos, con obras,  que se toma en serio el Evangelio desde una experiencia de fe militante o de conversión en fidelidad al Magisterio. Ni uno. Que ya es grave la cosa.



Sin duda, los hay, los debe haber, pero yo no los conozco; o bien es que pasan desapercibidos.... Y es significativo esto de "no conocerlos, puesto que ello significa, lo más probable, que es igualmente muy probable que no  haya abundancia de verdaderos evangelizadores o militantes enamorados de Jesucristo y de su Iglesia; de modo que lo probable es que escaseen entre el personal docente de la escuela católica.


En verdad, estoy convencido de que escasean, ¡casi ni quedan! No hay más que ver, los que están casados, cómo son sus matrimonios o vidas en pareja, y cuántos hijos suelen tener y cuál suele ser el compromiso apostólico predominante entre ellos y ellas. ¡Si casi ningún matrimonio joven pasa de la parejita!



Y si no pasan de la parejita...¿por qué será y cómo lo hacen?



Qué pasada.Y mientras, a mí me han puteado desde la propia Iglesia de una manera tan ruin y tan hipócrita que... Que ahora ustedes, obispos de las diócesis andaluzas, salen en foto de familia en Religión Digital denunciando los recortes de la Junta de Andalucía a la escuela católica... A la escuela católica, sí, que tiene de católica a menudo el nombre y poco más...


Desde luego, qué canallada han perpetrado algunos de ustedes contra un bobo ingenuo e iluso como yo que quiso y supo ir de frente por la vida y por la Iglesia, para que luego algunos de ustedes le pagaran su compromiso militante y su renuncia profesional con la más hipócrita y ruin de las indiferencias.

Como que me explico la apostasía silenciosa de muchos y muchas en la Iglesia: por menos de un cuarto de lo que me han hecho a mí, cualquier persona lo menos que hiciera sería pasar olímpicamente de ustedes, señores obispos. Aunque en realidad es lo que está sucediendo... Lo cual tampoco me consuela, porque no le deseo mal a la Iglesia universal, todo lo contrario; lo que sucede, como tantas veces he repetido en este mi blog, es que la Iglesia católica se ha convertido, en gran medida, pongamos que en España, en una auténtica vergüenza de descrédito, crisis de fe, incoherencia, nepotismo, hipocresía y mundanismos más o menos políticamente correctos.


Qué pasada.


Luis Henríquez. 22 de mayo, 2013.

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