domingo, 19 de mayo de 2013

"¿Por qué un sí incondicional al papa Francisco frente a un sí condicional a Berty Russell? (XXV)"


Nada ni nadie nos separarán del amor de DIOSEn los 2 meses y pocos días que lleva como obispo de Roma, el papa Francisco ha predicado a favor de la vida contra el aborto, a favor del compromiso militante superando la "tibieza, la mediocridad, el arribismo" (en palabras suyas), a favor de la fidelidad a la Iglesia (se entiende, eclesialidad, fidelidad a los pastores, aceptación de la estructura jerárquica de la Iglesia), a favor de recuperar la belleza del sacramento de la confesión (confesionarios abiertos...), a favor de la centralidad de la Eucaristía en la vida de la Iglesia, a favor de la centralidad de la solidaridad en el ser mismo cristiano y la vivencia de la fe, a favor de la moral tradicional católica (rechazo del aborto, del libertinaje sexual, de la eutanasia, de la práctica de la homosexualidad...), a favor de la adoración eucarística, a favor de la familia "tradicional" formada por hombre y mujer abierta a la vida y la solidaridad, a favor de huir de la difamación a las personas, en la sociedad en general y sobre todo en el seno de la Iglesia...



Se me queda algo en el tintero, pero con lo dicho hay todo un muy exigente programa de vida cristiana. Como me siento muy lejos de vivirlo en plenitud, ya me imagino el reto y el esfuerzo titánico para tratar de vivirlo, contumaz pecador que soy... Solo que no hay esfuerzos titánicos desde la gracia, es decir, la dinámica de la gracia según el Espíritu es dejarse llevar por el flujo de esa gracia, más que la apuesta prometeica,  proteica o pelagiana por vivir uno autónomamente las exigencias de la fe.

Como siervos inútiles, nada podemos sin el auxilio que viene del Señor.


Luis Henríquez. 19 de mayo, 2013
Publicar un comentario