lunes, 20 de mayo de 2013

"Recordando a Juan Pablo II"


7/8/2009


Esta noticia me hace recordar estas proféticas palabras del siervo de Dios Juan Pablo II, entresacadas de su libro-entrevista Cruzando el umbral de la esperanza: "Cualquiera que conozco La Biblia y conozca El Corán debe apreciar con claridad el proceso de simplificación de la autorrevelación de DIOS, especialmente manifestada en Cristo. En efecto, nada de la maravillosa grandeza de DIOS, que se revela y se hace hombre en Jesucristo, permanece en el Islam, que en verdad nos presenta a un DIOS de tejas para arriba, lejano en definitiva al hombre" (...)La herencia de los hombres buenos


Solamente la verdad nos hace libres, aunque nos comprometa la vida hasta el extremo. Pero nuestro maestro fue manso y murió crucificado... Y resucitó.




Postdata:

Esta nota fue escrita en el verano del 2009; aún el papa Juan Pablo II era en ese año siervo de DIOS, no beato, como ya es en la actualidad, al parecer camino de la santidad (el "santo súbito", por aclamación popular justo al momento de su muerte).
Por otra parte, el Islam es una religión que "en sí misma" ofrece unos valores extraordinarios, digámoslo así, entre ellos, un radical sentido de pertenencia comunitaria (de pertenencia a la unma, que sería la mejor comunidad posible querida por Dios), una vivencia de la igualdad entre todas las personas, especialmente entre las musulmanas... No voy a entrar en la valoración de si es machista o no el Islam, si bien es de resaltar que hay en la comunidad musulmana intelectuales feministas (generalmente mujeres, por supuesto) que sostienen una lectura feminista del Corán y del Islam.

Pero a lo que iba: en un Occidente cansado, secularizado, que vive al margen de Dios, como si Dios no existiera, muchos musulmanes piadosos de hecho ofrecen un testimonio de vida a los cristianos europeos que tienen una fe mortecina.


Luis Henríquez. 20 de mayo, 2013.


Publicar un comentario