miércoles, 8 de mayo de 2013

"El arte de vivir, la vida que se siente (II)"


22/8/2012


Sí, Teófilo, claro es, pero... también podrías tratar de casarte con ella, jajaja; ellas viniendo de donde vienen dinero no suelen tener, aunque seguro que 5 o 6 hijos como poco tendrían, Salvatierra, y ya sabes que los hijos son un regalo de Dios; bueno, para la mayoría de las mujeres occidentales, picadas del virus del feminismo a ultranza, son una cosa a evitar que... 

(En realidad, bromas aparte, por esto que estoy diciendo, sé que me adjudicarán la condición o el sambenito de machista irremediable: nadie es perfecto. Pero lo peor es lo que tantas veces te he dicho a ti mismo, Teófilo Salvatierra: el mundo es mundano y no puede sino ser así, mundano; pero la Iglesia católica... La Iglesia católica pretende evangelizar el mundo y es ella misma también mundana, es decir, está mundanizada.)

Ayer hablé con Alicia, la llamé yo, y sí que teme la pobre que la vayan a despedir, a la calle de un momento a otro. Ese empresario medio neurona y explotador tendrá dinero como estiércol... Qué injusta es la existencia humana, estamos asistiendo a nuevos episodios de explotación del hombre por el hombre. Haces bien en refugiarte en el cine. Por lo que a mí toca, he visto recientes algunos clásicos: Una mujer para dos, deliciosa comedia romántica del maestro Lubitsch, si bien acabó siendo dirigida por su discípulo Otto Preminger, pues Lubitsch murió a pocos días de comenzarse el rodaje. El repartidor de hielo, de John Frankenheimer, con Lee Marvin, Frederich March, Robert Ryan. larguísima, de más de tres horas, muy teatral. Y por último, Shutter Island, reciente, de Martin Scorsese. Vale. Ah, y también Llamada a un asesino, con Humphrey Bogart muy joven, en un papel no protagonista, curiosa película esta que recuerda mucho a la magistral Doce hombres sin piedad

Es lo que hay.
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