miércoles, 16 de enero de 2013

"Pedro Casaldáliga me recuerda a Milton Nascimento"


El portal de Internet Religión Digital ha ofrecido la noticia (la ofrece con solo un "pinchazo" en el enlace correspondiente) de la vuelta a casa del obispo Pedro Casaldáliga, español de origen catalán, misionero claretiano, hace más de 40 años incardinado en Brasil. 

Prelado católico atípico, su ordenación episcopal aconteció en plena selva brasileña, sin báculo, sin mitra, sin anillo episcopal, acaso símbolos de poder... reemplazados, en el caso del obispo Casaldáliga, por un sombrero de paja campesino en lugar de la mitra correspondiente, por una pala de barquichuela en representación del báculo episcopal de rigor, por un anillo de madera rústica de árbol de la selva en sustitución del preceptivo anillo de oro... De manera que con todas las luces y sombras de su ya larga vida (tiene 84 años), lo cierto es que sigue siendo una figura de referencia de la Teología de la Liberación, y aun de la izquierda iberoamericana, por no decir mundial.

Lo de "vuelta a casa", porque en las últimas semanas, el que fuera obispo de la Diócesis de Sao Felix do Araguaia, en la Amazonía brasileña (es decir, nos seguimos refiriendo obviamente al obispo Casaldáliga, dato que conoce cualquier persona mínimamente informada de la actualidad de la Iglesia), ha sido sujeto de amenazas de muerte, causadas, lo más probable, por el compromiso del obispo a favor de la causa indígena.

No pretendo analizar ni la vigencia o no vigencia de la Teología de la Liberación ni la implicación del obispo Casaldáliga en ella (no es este el espacio ni el momento para tal menester, ni soy el más cualificado para hacerlo), sino simplemente plantear "en voz alta" si en una época como la actual dramáticamente condicionada por el consumismo a escala mundial, por el nihilismo de corte descafeinado más o menos pragmático o escéptico, por el individualismo y el desamor, por el hedonismo más descarado, por el neoliberalismo que sigue oprimiendo a grandes mayorías de la humanidad, y en definitiva, por mil y una formas de atentar contra la dignidad de las personas (esclavitud infantil, hambre de cientos de millones de personas, paro de otros tantos cientos...), lo más adecuado es defenestrar a las personas.

Además, con respecto a estos asuntos creo tener bastante presente la enseñanza evangélica contenida en los siguientes pasajes o perícopas :  Mt 5, 38-48; 18, 21-35; Lc 6, 27-42; 15, 11-32: referidas a la exhortación a perdonar las ofensas del prójimo, a rezar y hacer el bien a los que nos persiguen y malquieren, a mirar más nuestros defectos que los del prójimo (la viga en nuestros ojos más que la pelusa en los ajenos), y a reconocernos "hijos pródigos" necesitados de la misericordia de Dios. Digo presente en la teoría; en la práctica, reconozco que soy muy mal alumno a la hora de aplicar a mi vida la enseñanza que contienen.

De ahí que escribiera hace un par de días en Religión Digital el apunte que incorporo a esta breve reflexión. Es el que sigue:


kanario XVI
Para el bloguero Fernández de la Cigoña, Casaldáliga es uno de los peores obispos del último medio siglo de la historia de la Iglesia católica. Como lo que reproduzco lo tiene él publicado y lo ha repetido varias veces -que yo sepa, desde luego lo habrá dicho más veces-, no creo estar difamando al ilustre bloguero por lo que cito.


Sin embargo, yo planteo algo así como lo siguiente: ¿No es posible, incluso reconociendo todos los errores de la Teología de la Liberación, y todos los del marxismo, y por supuesto todos los errores y pecados del propio Pedro obispo, reconocer, decía, que con el religioso misionero claretiano catalán nos encontramos ante un "hombre bueno", en el sentido machadiano del término, un hombre traspasado por el Evangelio, un discípulo de Cristo de vida voluntariamente humilde, profética y desposeída, un pastor sin oropeles ni fastos de grandeza ni de pompa y poder?

Planteo lo anterior toda vez que me resulta difícil de entender el tenor o jaez de las críticas sumarísimas que se formulan contra el obispo Pedro Casaldáliga, pues no en balde, me parece, nos encontramos ante un pastor de la Iglesia universal que ciertamente se caracteriza por sus ideas teológicas y pastorales fronterizas, un tanto heterodoxas, y por su cercanía a posiciones políticas filomarxistas, pero de ahí a descalificar globalmente toda su obra, todo su compromiso a favor de los marginados (los indígenas de la Amazonía brasileña, los sin tierra, etcétera)...


Casaldáliga se ha presentado siempre como un obispo cercano, afable, fraterno, servicial, acogedor hasta el tuteo. Pero esto al señor Cigoña parece que le dice poco, o nada, o le dice algo que es malo. Acaso porque él prefiera a obispos de corte más conservador, principesco, clerical, jerárquico; yo, desde luego que no. Me repugna cada vez más ese modelo eclesial (disculpen el "repugna", reconozco que es verbo contundente), máxime luego de haber conocido, muy en primera persona, cómo se las gastan en la Iglesia católica no pocos jerarcas que sí, exigen para sí mismos y para la Iglesia que representan, ese respeto reverencial de los fieles, pero que luego despliegan un comportamiento de lo más hipócrita, autoritario y despectivo.


Y creo que mucha gente, pero lo que se dice mucha gente, que pasa de la Iglesia católica, sostiene lo que yo: urgencia de una Iglesia más fraterna, igualitaria, menos clerical, más evangélica... Y estos y estas son inmensamente más, en número y hasta en activismo social, que todos los católicos más bien conservadores de derechas que cierran filas en torno al Papa, poniendo de paso a caer de un burro a obispos como  Pedro Casaldáliga... 



Me parece a mí...



Cfr. http://ayporquenosoycomodonquijote.blogspot.com.es





Comparto con el obispo y poeta Pedro Casaldáliga no solo el cultivo de la poesía (él, ni que decirlo habría, más estimable que yo, digo como poeta), sino la admiración por la música del brasileño Milton Nascimento. De este ha llegado a decir nuestro obispo: "Canta Milton: no es posible que las estrellas no parpadeen". (¿Verdad, Carlos Galilea, presentador que eres de Cuando los elefantes sueñan con la música, estupendo programa de Radio3RNE, exquisitamente centrado en la músicas populares de Brasil?)



En efecto: como asegura el también genial Caetano Veloso, otro de los grandes de la MPB (música popular brasileña), en su libro Verdad tropical, la voz de Milton es incomparable: para Veloso (hermano de María Bethania, una de las divas de la música popular brasileña, a la que soy tan devoto), la más hermosa voz en el universo de la música popular a escala mundial. Casi nada esa afirmación.

Escuchémosle...




Y como la tentación es grande... Como es tan grande como mi pasión por esa música, no he podido evitar "tomar prestados" de Youtube otros tantos vídeos musicales: del citado Caetano Veloso, de Chico Buarque de Hollanda (gran letrista, novelista de mérito, luchador social...), de Gilberto Gil, de María Creuza, de Gal Costa, de Joao Bosco, de Tom Jobim, de Vinicius de Moraes, de Elis Regina, de Djavan, de Toquinho, de Joao Gilberto... A sabiendas de que Brasil es muy probablemente el país iberoamericano de más rica tradición musical...

Que ustedes disfruten de esta selección de canciones; como no podía ser de otra manera, una de las cientos de selecciones posibles, de miles en verdad, de entre el riquísimo repertorio de la MPB. 



































   
Publicar un comentario