martes, 22 de enero de 2013

"El 'bisne' que puede llegar a ser la política de partidos"


Y como para muestra un botón, ahí va un caso de corrupción política perfectamente legal, amparada por el sistema democrático de democracia formal. No me importa dar nombres, porque ya estoy harto, ajito, y porque, en efecto, todo esto sucede en la sociedad española, delante de nuestras narices, “mientras las protecciones sociales, la sanidad, la educación, las pensiones… están pasando por momentos dramáticos, y los mierdas del PPSOE protegen sus corruptas actuaciones con gastos ingentes en astidisturbios” (palabras de Pepe Sala, militante obrero, en el portal Atrio).

Se llama Ángel Sabroso, y uno se lo puede encontrar en alguno de los partidos del Mundial de Balonmano que se está celebrando estos días en España. Porque en efecto es árbitro, muy reputado; hasta el extremo de que con otro árbitro también canario, forma una de las parejas arbitrales mejores de España y del mundo. Lo cual me parece fenomenal, para un deporte que a mí también me fascina -y que practiqué escolarmente, hasta que una torpeza mía hizo que me llevara tan fuerte golpe que acabé asustándome, muy niño aún, adolescente como mucho, y más luego de que el porterito del equipo, en una mala posición de su mano para rechazar un balonazo, ipso facto se echara a llorar y prorrumpiera en gritos desesperados, porque el balonazo le acababa de fracturar un dedo-, para él mismo y para los suyos. Aunque no de manera profesional, cobra por arbitrar, lo cual me parece cojonudo. Mejor para él.

Sabroso también es político, del Partido Popular. Consejal munícipe que se ausenta un mínimo de 100 días lectivos al año por sus compromisos arbitrales, empero en calidad de consejal con dedicación exclusiva percibe sobre los 60.000 euros al año. Si como árbitro es buenísimo, aseguran algunos que como consejal también es muy bueno; otros tantos, ciertamente, afirman todo lo contrario.

No hace falta añadir nada más, ¿verdad? ¿Se dan cuenta del bisnes que puede llegar a ser la política? Pero yo pregunto, mientras escucho un cedé realmente maravilloso del brasileño Edu Lobo titulado Cantiga de longe, pregunto si este protagonizado por el árbitro Ángel Sabroso es el sueño político con el que soñó Giorgio La Pira, actualmente en proceso de canonización, o el mismo o siquiera parecido al sueño político con el que soñó un libertario de la talla de otro Ángel, en este caso Pestaña, al fundar, no sin fuerte oposición de los suyos, que eran anarquistas de pura cepa, el Partido Sindicalista.





Me sigue asqueando tanto la política, excepciones de rigor aparte… Ángel Sabroso, reputado árbitro de balonmano, se ausenta más de 100 días al año de sus responsabilidades como consejal municipal con dedicación exclusiva (y encima cobra por esas ausencias), y yo que sigo cosechando enemigos escribiendo estas reflexiones, he llegado a recolectar setas con un amigo para sacar un dinerillo…


Y sigo, también mientras, sin conocer qué pueden opinar los obispos católicos de todo esto que denuncio. ¿Le recomendarán a uno el tener paciencia, “configurándose incluso con los dolores salvíficos de la Pasión de Cristo", en tanto ellos, ellos, sí (algunos, bastantes, ya ni sé), gobiernan la parcela de Iglesia que se les asigna con criterios tan hipócritas, tan aburguesados, tan mundanos, tan interesados, tan nepotistas…?




Menos mal que le queda a uno el cine (entre otras fidelidades): Big Fish, de Tim Burton, La vida de los otros, alemana, de Florian Henckel von DonnersmarckBabel, de Alejandro González Iñárritu, las tres últimas que he visto, en la soledad cinéfila de mi cuarto de estudio. Gozando de buenas películas como las tres que he citado, y de otras tantas, uno por lo menos se olvida de corruptelas y trapisondas politiqueras y demás miserias humanas. Siquiera por unas horas. Gracias al cine, séptimo arte y eficaz antídoto contra lo absurdo de este mundo.


Enero, 2013. L. A. H. L.


Postdata: acaso no tan conocido como otros gigantes de la música popular brasileña (como Antonio Carlos Jobim, Chico Buarque de Holanda, Caetano Veloso, Gilberto Gil, María Creuza, Gal Costa, Elis Regina...), al menos en España, la música de Edu Lobo que ha llegado a mi conocimiento (y sobre todo al "gozo" a través de mis oídos, que comunican esas sonoridades a mi cerebro y...) me parece bellísima. Así que les dejo con una cancioncita del músico brasileño.


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