martes, 8 de julio de 2014

"Si lográramos mantener toda controversia siempre desde el respeto..."



Respuesta a Analía Rodrigal y a Romano Díaz del Cid (en forma indirecta):

El sacerdote madrileño Jesús María Urío Ruiz de Vergara tiene todo el derecho del mundo a opinar que la “crisis de la Iglesia” tiene en no poca medida su origen en la ralentización y ulterior o consecuente no aplicación del Concilio Vaticano II: esta es tesis progresista clásica, sobradamente conocida y discutida. Como otros católicos, estos de corte conservador y tradicionalista, por su parte tienen igual derecho a sostener que la crisis de fe y de credibilidad de la Iglesia es justamente más bien a raíz del Concilio, o para ser más certeros o precisos, en una cierta aplicación secularizante del Vaticano II…

El cura madrileño lo sostiene en una carta abierta a monseñor Ricardo Blázquez, a la sazón presidente de la Conferencia Episcopal Española, carta que titula “¡Así no!, don Ricardo”. En la misiva, que ha hecho pública Redes Cristianas, pide la supresión del programa El cascabel, o de toda 13TV, por derechosa y descaradamente partidaria del Partido Popular.

Yo me siento más próximo a la llamada “izquierda eclesial”, sin ser por ello un progresista al uso: de hecho, algunos católicos progresistas me acusan de conservador por rechazar el aborto, la anticoncepción, el llamado matrimonio homosexual, etcétera. Mientras que algunos católicos conservadores o de derechas me acusan hasta de rojo a veces por mantenerme muy firmemente distanciado de las posturas extremistas lefebvrianas, o por aplaudir a veces al papa Francisco, a quien los más tradicionalistas católicos desprecian o deslegitiman permanentemente.

De modo que mantengo la costumbre de intentar dialogar con los católicos progresistas. O lo intento, repito. Porque aunque conozco algunas de ellas, las soluciones que proponen a la formidable hecatombe actual de la Iglesia los grupos de  lefebvrianos, filolefebrianos y resto de tradicionalistas tampoco me convencen del todo; acaso, quién sabe, por mi condición de permanente indeciso, dubitativo, hamletiano...

Aunque igual estoy equivocado: cada vez, socráticamentre hablando, me parece tener certeza plena sobre menos asuntos o materias. Porque es que conozco algunos curas jóvenes muy conservadores, muy de derechas (dos de ellos, admiradores de Blas Piñar, del Frente Nacional de Jean Marie Lepen, etcétera), y desde luego, igual son maravillosos, pero a mí su forma de ejercer el ministerio sacerdotal, creo que de tan conservadores-derechosos que son, a mí al menos no me lleva en modo alguno a Cristo; digo a mí, que a otras personas igual sí.

Y sin embargo sí me impactó en su momento un obispo como D. Hélder Cámara (abierto su proceso de beatificación en la Iglesia), a quien conocí en persona, ese gran profeta de los pobres. A quien algunos integristas de extrema derecha -valga la redundancia: dudo que tales sujetos sepan algo de compromiso solidario, pero igual también estoy equivocado en esto- llegan a llamar “Hélder Cámara Séptica”, jugando así con alusiones a las fosas sépticas (generadoras de podredumbre, excrementos y gases tóxicos), o a las cámaras de gas nazis incluso, tristemente trágicas en la historia de la humanidad en el último siglo… Desde luego, una pasada: el que osa llamar a alguien de la talla de Dom Hélder Cámara -sin por ello aprobar todo lo que hizo, faltaría más- "Hélder Cámara Séptica", se retrata a sí mismo. Y dudo muy mucho de que sea un católico en verdad apasionado por Cristo, la Iglesia y los Pobres.

En fin, Analía Rodrigal y Díaz del Cid, que es mucho más lo que ignoro que lo que sé. Pero pretendo no herir a las personas, particularmente por lo que toca aquí y ahora en esta bitácora Zaguán, por más que en algunos blogs de tendencia católica lefebvrista o filolefebvrista en que a veces he opinado bajo seudónimo, se me haya atacado con desaforado furor apocalíptico. Lo cual tampoco sería para mí señal contundente de condena de esos sitios de Internet y de esas corrientes eclesiales, pues fanáticos e intransigentes hay por todas partes, en todas las ideologías, credos, corrientes eclesiales...idem supra


11 de octubre, 2014. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
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