lunes, 7 de julio de 2014

"Miren cómo se aman, se ayudan, comparten sus bienes..."

Él, Bergoglio, ya ha roto los “esquemas” de la Iglesia. El es todo un experto en romper esquemas. Lo lleva en los genes. Le sale solo.

El pantalón negro de Bergoglio habla profundamente a quien quiera oír de su enfermiza obsesión por demostrar al mundo que es una persona humilde. Se trabaja hasta la saciedad esa imagen humilde. Y lo ùnico que consigue verdaderamente es que cualquier persona con dos dedos de frente y sin aficion por la idolatría descubra que tras esa impostura estética se esconde un impostor chapoteando a tiempo completo en las aguas de la demagogia tercermundista. Es su estilo para llegar a la masa amorfa ahita de dueño y señor.

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Ambrosianus

6 julio, 2014 a las 13:05

“Solo un puñado de perroflautas fundamentalistas y fanáticos que más parecen salidos de un manicomio dudan de la legitimidad del papa Francisco”.

Esto lo dice el conocido bloguero Francisco José Fernández de la Cigoña en su bitácora La cigüeña de la torre.


Aromadelpanadero

6 julio, 2014 a las 13:10

¿Y tú que dices al respecto, Ambrosianus?.


Ambrosianus

6 julio, 2014 a las 13:29

Y por qué te ha de interesar lo que yo piense al respecto, Aromadelpanadero, ¿es que acaso te sientes aludido por esa opinión del señor De la Cigoña, o sea, que te ves incluido en ese grupo de “perroflautas fundamentalistas y fanáticos que no reconocen la legitimidad del papa Francisco y que más parecen salidos de un manicomio”?


Aromadelpanadero

6 julio, 2014 a las 14:27

No, querido Ambrosianus, concretamente no te preguntaba por lo que opina un abuelo cebolleta amante de las contrariedades en la Iglesia y acostumbrado a bajarse de opinión por un plato de lentejas, te preguntaba y te pregunto qué te parece que muchos catolicos conscientes pensemos que tù, Ambrosianus, y gente como tù, forme parte de “la masa amorfa ahíta de dueño y señor” que bastardea la Iglesia.


Para reflexionar. Esto me he encontrado en una web católica. Esta controversia entre dos foristas. Los católicos se despellejan, y así es más difícil que el mundo pueda creer en el Crucificado-Resucitado. No basta con estar o no más o menos de acuerdo con que un nombramiento como el del jesuita Pablo d'Ors sea más afortunado o menos, no. Para nada. Lo que toca en la Iglesia es atacar "ad hominem" al otro, considerado, más que un "hermano con opiniones diferentes", un contrincante al que no estaría de más dejar grogui tras fulminante derechazo.
idem supra
En fin.


11 de octubre, 2014. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.

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