jueves, 29 de mayo de 2014

"Se llama Thomas Neuwirth"

En mi anterior comentario, acaso no precisara lo suficiente que en verdad la “palmadita en la espalda” del cardenal austriaco Christoph Schönborg al cantante y transformista también austriaco Thomas Neuwirth no me parece un gesto o actitud o petición afortunados del cardenal, reparando con temor y temblor cristianos en lo que tiene el transformismo y la homosexualidad activa (cultura homosexualidad) de axiología radicalmente anticristiana y neopagana. Cierto que Christoph Schönborg ha sonado en las quinielas de algún cónclave, y de este dominico se destaca su sapiencia teológica, su amistad con Joseph Ratzinger luego Benedicto XVI, sus cualidades de pastor... Pero también algunas voces católicas críticas le echan en cara que es demasiado liberal en sus opiniones sobre la homosexualidad, de modo que igual por esto último...idem supra


Dicho de otro modo: Eurovisión se ha convertido ya en una plataforma de exaltación de los valores e ideales del laicismo neopagano, materialista y anticristiano imperante.  Y el cardenal austriaco, aun sin pretenderlo, con su palmadita en la espalda al ciudadano Thomas Neuwirth lo que está haciendo es encender una vela al Diablo, esto es, al laicismo anticristiano imperante. Que es el mismo que en la España del infausto Zapatero, falso socialista (tan falso como Jerónimo Saavedra, como Juan Fernando López Aguilar, como Arcadio Díaz Tejera, alevín y protegido este último de algunos curas de los considerados progresistas), legalizó el mal llamado matrimonio entre personas homosexuales, la píldora del día después, o amplió el coladero del aborto.


De modo que sí, que me perdonen mis amigos socialistas, simpatizantes del PSOE, pero sin ánimo de ofender ni de injuriar, amigo Platón, pero más amiga la verdad...


Buena tarde.


30 de mayo, 2014. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
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