miércoles, 28 de mayo de 2014

"La yerba mate del papa Francisco"

He bebido mate en España con grupos de argentinos, paraguayos y uruguayos. Los de estas tres nacianalidades sudamericanas sostienen que preparan el mate de forma original: es decir, en Argentina se prepara de manera ligeramente distinta a como se hace en Uruguay o en Paraguay.


Pero lo curioso es que en ninguna ocasión logré "escaparme" de tomar mate; poco menos que me “obligaron”. Y según me explicaron, el beber mate es todo un símbolo de identidad. Similar a tomar té moruno entre los árabes y sobre todo magrebíes…idem supra


Y casi lo ven como una descortesía o desconsideración el rechazar la invitación a tomar mate. O así me lo explicaron a mí. De modo que entiendo el gesto del papa Francisco: obispo de Roma que él es, no puede dejar de seguir siendo y sintiéndose argentino, y hasta porteño, y si bien pudo rechazar el ofrecimiento que se le hizo de tomar tomar mate, en un momento de su reciente viaje a Tierra Santa, y nada habría pasado, decidió tomarlo.


Claro que hay católicos tan “puristas” y tan convencidos de ser los “number one” de la fe católica, apostólica y romana (esto es, integristas, tradicionalistas, muy derechosos, sedevacantistas, filolefebvrianos y directamente lefebvrianos) que no le perdonan al papa Francisco ni que estornude. 


Y esto no me parece correcto: que es pecador lo reconoce incluso él, el papa Bergoglio, y de paso pide a menudo que recen por él, por su ministerio... A menudo en sus predicaciones me parece algo "tosco", ni siquiera literariamente brillante; pero hasta la fecha, nada de lo que he leído o escuchado de labios del papa Francisco me parece herético. Ni siquiera me parece que lo sea, herético, el que una vez en una predicación insinuara que María pudo tener "dudas" sobre el plan de Dios sobre ella. Igual soy yo también un "equivocado", como en este particular algunas voces católicas no raramente integristas y cismáticas sostienen que lo es el propio papa Francisco, pero el caso es que según entiendo y sé, la propia revelación evangélica o neotestamentaria habla de que María, al recibir el anuncio del ángel de Dios, se turbó y expresó no entender "cómo iba a poder ser aquella promesa de maternidad, al no conocer ella varón".


María Virgen es la toda llena de gracia, cierto, pero ello no significa que en todo momento tuviera una comprensión inhumana, asimilada como por ciencia infusa, de la voluntad de Dios para con ella.    


Pero igual tienen razón ellos, aunque a mí no me lo parezca. Estoy diciendo por lo que toca a los que sostienen que el papa Francisco roza la herejía al haber insinuado que María Santísima pudo haber tenido sus "dudas" de fe en lo tocante al plan salvífico de Dios por mediación de ella.


5 de junio, 2014. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
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