martes, 6 de mayo de 2014

"Las verdades del papa Francisco"

Santo padre Francisco: 


No soy lefebvrista, ni sedevacantista; soy indigno hijo de la Iglesia católica, apostólica y romana; vaya por delante esta confesión...


Al grano: es verdad la amonestación expresada en su homilía de ayer lunes en Santa Marta: la Iglesia no debiera ser refugio o plataforma para los arribistas-carreristas; sin embargo, me temo que, allende sus palabras, lo va a seguir siendo, más por culpa de ustedes pastores que por culpa mía (a mí, bastante daño ha hecho ya el hipócrita, trepa y mediocre de monseñor Cases Andreu con joderme contribuyendo a irme cerrando todas las puertas de la Iglesia); mis culpas y pecados son otros.idem (supra)


Sin embargo, usted, santo padre Francisco, no dice toda la verdad, porque no solo la Iglesia está en efecto abarrotada de trepas o arribistas-carreristas; está llena pero lo que se dice llena de mediocres, de mundanizantes, de feministas proabortistas, de meros enchufados, de antinatalistas, de figurones, de espiritualistas desencarnados, de antimilitantes...


Y ahí siguen. Y yo -desde luego, puedo estar muy equivocado- no creo conocer que ustedes como pastores hagan gran cosa por que la situación no sea que la que de hecho es. O sea, que el Mundo deje de seguir Mundanizando a la Iglesia, o lo que es lo mismo, que el Demonio -a quien tanto se refiere usted en sus homilías y demás exhortaciones más o menos catequéticas, estimado papa Francisco- siga "adueñándose" de la Iglesia.


Y si estoy equivocado en mi diagnóstico, santo padre Francisco, sea usted el primero en perdonarme y en darme de paso su bendición apostólica. Por el bien de la Iglesia.


6 de mayo, 2014. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social. 
Publicar un comentario