miércoles, 28 de mayo de 2014

"Porque siempre hay tiempo a nuestro paso por la vida"

Sorprende la conversión, a Cristo y a su Iglesia, del militar polaco Jaruzelski, marxista y dictador, toda vez que este estuvo alejado del cristianismo prácticamente, según creemos saber al menos, durante toda su vida. 


Porque el caso del general Jaruzelski, quien fuera Jefe de Estado y del Gobierno de Polonia, es distinto al del genial poeta francés Charles Baudelaire. Baudelaire llevó una vida absolutamente bohemia, viciosa, disipada, prostibularia, pero "nunca rompió" totalmente su vínculo con la fe católica, hasta el extremo de que murió confortado con el sacramento de los enfermos, la "extrema unción" que se llamaba a este sacramento en mi infancia. idm supra


Un caso similar el de Baudelaire al del nicaragüense Rubén Darío, el gran maestro modernista de la poesía hispana en el último siglo y cuarto: a pesar de su vida de excesos, de su inmersión en los gustos paganos, etcétera, nunca perdió el norte de la fe católica. 


Ciertamente, ejemplos de conversiones "prosteras" de personas en principio muy alejadas de la fe cristiana podríamos citar innúmeros. Pienso, por mentar uno ahora desde luego "curioso, sorprendente", en el filósofo y literato francés Albert Camus, todo un icono o referencia para una generación existencialista, combativa, marxista o postmarxista, contestaria... Y además de porque falleció en accidente automovilístico justo a la edad que tengo yo mismo ahora, habiendo ya recibido altísimos honores como el Premio Nobel de Literatura, porque hoy conocemos que como había manifestado a un amigo o siquiera conocido suyo que era pastor de alguna comunidad evangélica, había tomado la resolución de bautizarse. El trágico accidente que le truncó la vida no solo nos legó un libro "inacabado" tan estremecedor como su novela póstuma (El primer hombre, publicada en España por Tusquets, el año 1994), sino que le privó de recibir las aguas del bautismo. Sacramentalmente murió "fuera de la Iglesia", pero si en verdad Camus estaba ya "en proceso auténtico de conversión a Cristo", de alguna manera "misteriosa" cabe afirmar que murió en gracia de Dios. 


Buen día.


5 de junio, 2014. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
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