martes, 10 de junio de 2014

"A cuenta de las viñetas de José Luis Cortés"

Es una simpleza del religioso católico y viñetista José Luis Cortés, asiduo del portal  Religión Digital, también en parte exigida por las características de estricta brevedad de las viñetas. Porque lo que sí parece cierto (el profesor universitario, filósofo y exjesuita José Montserrat Torrens explica todo este asunto en libros suyos como La sinagoga cristiana. El gran desafío religioso del siglo I, obra inicialmente publicada en 1989, reeditada por Trotta en 2005) es que una de las razones que impulsaron la persecución a los cristianos no fue otra que la negativa de estos a aceptar el estado de politeísmo “oficial” imperante en tiempos del Imperio Romano ya tardío.idem supra

Según esta teoría, las autoridades romanas habrían estado dispuestas a aceptar sin mayor dificultad a los cristianos, a condición de que estos no proclamasen lo específico cristiano, incompatible con el politeísmo pagano. A condición, por tanto, de que estuviesen dispuestos a convivir en pie de igualdad con el resto de credos e ideas religiosas más o menos paganas imperantes en esa última fase del Imperio Romano.

Postdata: por lo que a mí respecta, y cambiando un poco de tercio, voy a decir algo que va a resultar chocante para algunos que me lean. A saber: no me importunan gran cosa las viñetas del religioso español José Luis Cortés, calificadas por sectores católicos de muy anticlericales y hasta de blasfemas; no suelo verlas, porque ya no entro casi a Religión Digital, por una parte, y por otra, porque cuando las veo soy crítico con ellas, no me las creo a pie juntillas, ni mucho menos. Puedo entender que haya personas, fieles católicos, que se sientan a disgusto con ellas y teman un efecto pernicioso de las mismas sobre la fe de los sencillos, pero yo me siento sintiendo tan "despreciado, marginado, ignorado, machacado y puteado" por la hipocresía de eclesiásticos como monseñor Cases Andreu y resto de colaboradores suyos, que lo de esas viñetas para mí pasa a un segundo plano. Y porque además paso de lanzar anatemas y condenas a la persona del religioso católico José Luis Cortés: allá este con su conciencia y con las cuentas que haya de dar en su momento a Dios.

Yo tengo que seguir aún tratando de aceptar cómo es posible que mediocres, trepas, figurones e hipócritas de la magnitud descomunal de monseñor Cases Andreu, su vicario Hipólito Cabrera y resto de diocesanos colaboradores, hayan podido pasar de mí como del agua sucia, y empero mantengan la Diócesis de Canarias atestada o atiborrada de medradores, trepas, figurones, meros enchufados, antimilitantes, arribistas, mundanizantes, espiritualistas desencarnados, burócratas, feministas proabortistas, tibios, antinatalistas...

Me da igual lo que suceda o deje de suceder con las viñetas de José Luis Cortés, me la suda -que si anticlericales, que si blasfemas...-, porque hay que ser miserable y mezquino hipócrita para, estando la Diócesis de Canarias como está, haberme tratado a mí como esta gente me ha tratado. Para haberme despreciado como me han despreciado. A mí, sí, pecador y falible pero militante cristiano deseoso de fidelidad al Evangelio, la Tradición y el Magisterio.

Pero así está la Iglesia: mundanizada hasta los tuétanos; esto es, asechada por el Maligno; o lo que viene a ser lo mismo, viviendo tiempos de la Gran Apostasía ya profetizada en las Sagradas Escrituras.


11 de junio. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.  
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