sábado, 21 de junio de 2014

"Una lección de humildad"

De la era de los papas “preconciliares”, que aparecían como “semidioses” a los que no se podía ni saludar, como mucho besarles los pies, mirarlos con temor reverencial… El papa Francisco se deja tocar, es asequible, para escándalo de algunos católicos en general de entre los más ultratradicionalistas, que sienten que el papa Francisco con este tipo de gestos está desacralizando el papado.

Jesús, el Cristo, el Mesías, comía con pecadores, con prostitutas, con gente marginal, y fue crucificado, lo más probable es que completamente desnudo, entre dos malhechores, pero el sucesor de Pedro, vicario de Cristo en la Tierra, para muchos debe volver a ser una figura que vuelva a sacralizar el papado: distancia, no dejarse tocar tan fácilmente, nada de gestos para la galería, nada de coloquialismos ni abrazos ni saludos -y mucho menos, si los gestos y abrazos salen al encuentro de personas no católicas o salen al encuentro y el abrazo de católicos de pensamiento crítico o conducta moral reprobable-,nada de casposa cercanía a la plebe exaltada o borracha de ansias democráticas.

Trono y altar, teocracia, verticalidad eclesial. Lo dijo San Pío X: “La Iglesia es una sociedad de naturaleza desigual, con dos estamentos: el estamento clerical, que pastorea, manda; y los laicos, que obedecen”.idem supra

Me quedo con esta anécdota, que solía contar ese maestro de militantes cristianos que se llamó Julián Gómez del Castillo (cuyo nombre siquiera, cuyo testimonio excepcional de vida militante cristiana, monseñor Cases Andreu, no suena de nada a la inmensa mayoría de los tecnoburócratas eclesiales de la diócesis que tú pastoreas, y empero a mí no me has querido ni recibir: desprecio total, ni agua, rechazo): “En cierta ocasión, un papa de los dos últimos siglos recibió en el Vaticano a su anciana madre. Y le dijo, cuando esta llegó a su presencia, mostrándole su anillo: ‘¿No besas el anillo del Papa?’ A lo que esta respondió: ‘No te ensoberbezcas tanto, porque antes que ese anillo tuyo existió este’. Y le mostró el suyo que llevaba, de esposa humilde y humilde limpiadora-fregadora de pisos, en una época en la que no se había inventado aún la dichosa fregona…”


Y así fue cómo la sencilla y pobre madre le dio una tremenda lección de humildad a su hijo, a no recuerdo qué papa, que igual es venerado como santo hoy día.


26 de junio, 2014. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
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