lunes, 5 de agosto de 2013

"¿Por qué un sí incondicional al papa Francisco frente a un sí condicional a Bertty Russell? (XIL)"


Magisterio, contestación eclesial, fidelidadCon respecto a Leonardo Boff, P. Jorge -a quien usted nombra en su artículo o post publicado en su blog alojado en Infocatólica, junto a otras figuras de la contestación eclesial como Juan Arias y José Manuel Vidal-, hay que ser claro, según mi entender. Es decir, que habría que preguntar, preguntarse, preguntarle incluso a él -si fuese posible, o que él mismo lo confesase: desde luego, mucho escribe, viaja y habla en público-, dónde está, si se considera dentro o fuera de la comunión con la Iglesia, con su doctrina, con su Magisterio...


Todos somos pecadores, todos nos equivocamos, todos somos falibles; e incluso tenemos casi el "deber y el derecho" de equivocarnos, digámoslo así, en la búsqueda de la verdad, pero tengo por cierto que los asuntos metafísicos y filosóficos, o sea, las cuestiones fundantes, no son tan complejas. Quiero decir que Leonardo Boff, cuyos méritos como intelectual no pongo en duda, como hombre inquieto por la justicia social, debería reconocer de una vez ya, para que la gente más sencilla se entere, por ejemplo, si acepta o no el Magisterio.

Así: Leonardo Boff, hombre de corazón cosmopolita y entrañablemente franciscano, ¿estás de acuerdo o en contra del aborto? ¿Estás de acuerdo o en contra del llamado matrimonio homosexual? ¿Aceptas que el Magisterio ha pronunciado una última palabra vinculante y "definitiva" sobre el asunto de la ordenación sacerdotal de la mujer? ¿Aceptas que la Teología de la Liberación, que el propio Magisterio ha reconocido que no es toda mala, toda desechable, ¡en modo alguno, o ni modo, como dicen en Centroamérica y en México!, contiene sin embargo errores, contaminaciones debidas a lecturas "acríticas" del marxismo?

Y así etcétera y etcétera. El pueblo sencillo, Leonardo, al cual muchas veces has dicho servir con tus reflexiones escritas y con tu servicio militante "a pie de obra, a pie de calle", igual necesita saberlo. Aunque, con tu permiso, creo que más necesita de un Papa, llamado Francisco (Jorge Mario Bergoglio), entusiasmado por Jesucristo y fiel a su Iglesia. Un papa administrador de la doctrina de la fe, cercano, sí, sencillo, "franciscano", sorprendente, reformador, sí, pero sobre todo cristiano, esto es, crístico, o lo que es lo mismo, fiel discípulo de Jesucristo, que siempre nos ama primero, que siempre nos sale al encuentro, por muchos que sean nuestros desánimos y pecados. Y por todo ello, queremos un vicario de Cristo evangélica y ortodoxamente católico.

Me parece a mí. Modestamente lo digo.

5/8/2013.
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