jueves, 2 de octubre de 2014

"Como si en verdad fuera con Leonardo Boff"




Leonardo Boff*:

Como comprenderá usted, es completamente improbable y además es que es imposible, que yo pueda entrar en lo que cada hijo de vecino o vecina decida hacer con su vida: que si casarse o no, divorciarse o no, arrejuntarse o no, estar con muchas mujeres u hombres a la vez o no, votar por Podemos o por Alternativa Española con la vista puesta en la defensa y promoción de la familia tradicional ... Pero lo que sí deseo a día de hoy (30 de septiembre, 2014), no sé mañana, es que del próximo Sínodo Extraordinario de la Familia que dará comienzo solemnemente en el Vaticano este próximo 5 de octubre del corriente 2014, salga reforzada la doctrina católica de siempre sobre la familia cristiana, el divorcio, la comunión sacramental, etcétera; doctrina católica que se parece mucho más, mire usted por dónde, a la que expone en su artículo el monje ortodoxo que al parecer anhela venir a ser católico en plena comunión con la Santa Sede, y algo menos a la que expone el cardenal Walter Kasper.

Probablemente el cardenal Kasper sea mejor católico que yo, y desde luego debe saber mucha más teología que un servidor, aunque es probable que sepa menos de cine, del movimiento obrero, de la música de Pink Floyd, de jazz, de MPB (música popular brasileña), y tal vez o muy probablemente también menos de lo duro que es ganarse la vida en los tiempos que corren. Aunque tampoco el saber mucha teología por sí solo es señal de acendrada fe católica: ahí tiene usted, Leonardo Boff, el ejemplo de Francisco de Asís, que muy poca teología debió conocer el Poverello pero sí que su experiencia de Dios, en tanto doctores y otros sabiondos en Teología hay tan brutitos y ateizados que...

Con todo, usted puede ver que he tratado de no faltarle al respeto debido a un señor que es príncipe de la Iglesia y, para no pocas voces católicas bien cualificadas, eminente teólogo; para otros, en cambio, usted lo sabe bien, Leonardo Boff, es un apóstata y un hereje el cardenal Walter Kasper. Para el papa Francisco, sin ir más lejos (más alto), Walter Kasper pasa por ser un teólogo que hace teología "de rodillas". Pero cuyas propuestas, que se  van a discutir en este próximo Sínodo de la Familia,  sobre la legitimación de la posibilidad pastoral de que comulguen los fieles católicos divorciados vueltos a casar, me figuro que dadas algunas condiciones que desconozco, no la termino de entender. Por la principal razón de que no entiendo qué es para el cardenal Kasper estrictamente doctrina revelada sobre la indisolubilidad del matrimonio cristiano -la cual ni el Papa puede cambiar, ni un sínodo de obispos, nadie; y esto lo reconoce el propio Kasper- y qué sería disciplina, que al parecer sí sería reformable y, al fin y al cabo, habría de ser la llave que permitiría la comunión eucarística sacramental y no meramente espiritual a las personas divorciadas vueltas a casar.IDEM SUPRA

Haciendo honor a su alias, Leonardo Boff, usted está en su derecho de sentir estima por Walter Kasper por, acaso, sentir similar estima por K. Rahner, eminentísimo teólogo alemán, una de las mentes gestoras del Concilio Vaticano II, con quien trabajó como colaborador o discípulo un jovencísimo Walter Kasper. Y nada de ello me pareciera mal sino todo lo contrario: con ortodoxias y heterodoxias, la verdad de la Iglesia debe abrirse camino, a menudo con dolores de parto. Pero sí que le vuelvo a confesar, Leonardo Boff, que con la inestimable ayuda de mi avellanado cerebro le vengo dando vueltas a esta controversia desde hace varios meses, y de verdad que no encuentro forma de hacer compatible la propuesta "pastoral y al parecer disciplinaria" de Walter Kasper con la doctrina católica sobre la indisolubilidad del vínculo matrimonial. 

Una pena acaso pero... Pero quien hace lo que puede y sabe ya hizo lo que estaba en sus manos.

Saludos. Buenas noches.


Nota aclaratoria: al parecer, no se trata del verdadero Leonardo Boff, aclamado y a la vez controvertido teólogo brasileño de la Teología de la Liberación, ahora más bien centrado en la reflexión ética sobre la ecología, el medio ambiente y disciplinas afines; Leonardo Boff aquí sería el alias de un señor que asegura no ser el famoso teólogo y que empero considera adecuado hacer uso, como alias, del nombre, además muy universalmente conocido, de esa otra persona brasileña. Esto al menos es lo que me aseguró a mí en su momento: cierta vez en que me dirigí a él, tuteándolo, en la bitácora que nos convoca. Sin embargo, en esta web o bitácora que nos concita, hay foristas que sospechan que quien opina como Leonardo Boff no es alguien parepetado tras ese ilustre alias sino que es en efecto el sobradamente conocido teólogo brasileño. Porque además, el Leonardo Boff de La cigüeña de la torre a veces facilita enlaces a textos del propio teólogo Leonardo, casi todos aparecidos en Atrio, y traducidos al español. Atrio es un portal que conozco bastante bien, me parece, y en el que opiné durante algunos años: cientos de comentarios míos en un portal que está en las antípodas ideológicas, teológicas y eclesiológicas de La cigüeña de la torre. 


5 de octubre, 2014. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
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