miércoles, 8 de octubre de 2014

"Del ébola a 'la sinagoga cristiana' "




En su libro La sinagoga cristiana, reeditado hace unos pocos años, el filósofo, escritor, profesor universitario y exjesuita catalán José Montserrat Torrens intenta mostrar cómo, al menos en alguna medida, las persecuciones decretadas por los gobernadores romanos contra los cristianos, en los primeros siglos de nuestra era, habría que enmarcarlas en un muy preciso contexto histórico y con la consiguiente "justificación": las autoridades del ya decadente Imperio Romano habrían decretado persecuciones contra los cristianos principalmente porque estos se negaban a aceptar el status quo politeísta romano, caracterizadamente pagano, rechazando por tanto, la "oferta" politeísta y además legal romana de vivir en sociedad un cristianismo en igualdad de condiciones con el resto de credos propios de ese politeísmo.

Señalo lo anterior porque es cierto o indudable que si uno entra en consideraciones sobre la actuación política del Partido Popular en el caso de los dos religiosos y médicos españoles hermanos de San Juan de Dios fallecidos por causa del ébola... Pero el caso es que estos religiosos han dado su vida por estar cerca de las víctimas de la historia, cerca de los pobres, de los enfermos en el corazón del África. Yo también sospecho que el Partido Popular los trajo a España no solo por razones humanitarias sino que los fines electoralistas o de rentabilidad política, como suele decirse, en expresión al uso, jugaron su papel en toda esta historia. Solo que a ver qué partido político con experiencia de gobierno no ha actuado movido por esa búsqueda electoralista o propagandística partidista pingüe en réditos. 

Más allá de necesarias -y digo bien lo de necesarias- consideraciones políticas sobre el caso. Y más ahora que en España se ha dado un primer caso de contagio del ébola, en la persona de Teresa Romero, auxiliar de enfermería que trató a uno de los religiosos españoles fallecidos. idem supra

Pues lo mismo con respecto a los miles y miles de cristianos que pagaron con su vida la fidelidad a Cristo en los primeros siglos de la era cristiana, en plena efervescencia de las persecuciones romanas. Es decir, igual no deja de tener su razón la tesis que he solo esbozado del filósofo José Montserrat Torrens, pero amigos, el caso es que, más desobedientes o no a los decretos de las autoridades imperiales romanas, todas aquellas generaciones de cristianos en la hora inicial del cristianismo murieron mártires por Cristo y por su Iglesia. (Como también lo han hecho durante todo el siglo XX y lo que llevamos de siglo XXI: según ha estudiado el historiador italiano Andrea Ricardi, fundador de la Comunidad de San Egidio, y como también ha repetido el santo padre Francisco, en los tiempos modernos se ha perseguido a los cristianos más que nunca en la historia).

Buenas noches.


9 de octubre, 2014. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
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