domingo, 5 de octubre de 2014

"Responde al nombre de Kieran Thomas Conry"



Si este obispo católico inglés durante lustros fue célibe, como corresponde a su condición de clérigo, de eclesiástico, mas al parecer según cantan las acusaciones que llueven contra el susodicho desde los medios de comunicación, no célibe casto sino sexualmente activo, ¿a quién puede extrañar que la Iglesia esté como está? 

Se trata de monseñor Kieran Thomas Conry, obispo desde el 2001, ordenado sacerdote en 1975. Obispo durante 13 años en Inglaterra, se le acusa de haber mantenido relaciones (romances o amoríos o líos de faldas, afirman distintos medios informativos) con tres mujeres, indistintamente casadas o solteras. Y él, arrepentido de todo ello, al parecer, o avergonzado o lo que sea, ha pedido perdón por ello públicamente y a la Santa Sede ha presentado la renuncia. Lo cual le honra, creo: habiendo sido obispo, igual encontrará fácil rehacer su vida, si finalmente es reducido al estado laical, precisamente por haber sido obispo, todo hay que decirlo; pero no va a tener así como así, con toda probabilidad, el éxito profesional y económico fulgurante de un Alberto Ruiz Gallardón en España, por ejemplo, quien luego de renunciar como ministro de Justicia del Gobierno de Rajoy, pocos días estuvo "en el paro" el nota, pues parece ser que ahora es asesor de no sé qué movida, y por tal actividad profesional dicen las malas lenguas que cobra más que lo que cobrara como ministro del Partido Popular, y que no era moco de pavo lo que ya cobraba como político profesional, en fin: ni tú ni ninguno de tus políticos, Rajoy, José Manuel Soria incluido, tienen idea, ni remotamente, de lo que es sufrir la actual crisis económica, que nos sigue golpeando duro a los ciudadanos y ciudadanas de a pie, Mariano Rajoy, pese a tus prédicas de que ya se remonta la crisis. Será en tu casa y en la de gente como Gallardón, que en las casas y oficios del común de la ciudadanía española...  

Thomas Conry no es el primer obispo católico ni el último que va a estar implicado en asuntos de amores sexuales, eróticos, también llamados amoríos o líos de faldas: la carne es débil, la gracia de estado no libra del pecado, la condición humana, el cráter de la carne que solo calla al apagar la muerte sus braceros, parafraseando unos versos del también obispo católico y poeta Pedro Casaldáliga... ¡Y como que siempre se ha sabido que muchos sobrinitos y sobrinitas del cura Fulano de Tal eran en realidad hijos biológicos suyos, y hasta el Concilio de Trento, que intentó poner coto a tremendo desmadre, la figura de los curas abarraganados  o con barraganas...!idem supra

De modo que completamente ajeno a mi intención el rasgarme las vestiduras por el caso del ciudadano británico Kieran Thomas Conry, a quien no soy quién para juzgar, pues hasta es posible que haya sido un buen obispo, un buen sacerdote, al margen de sus deslices sexuales: quien esté libre de pecado...  Pero aclarado esto, considerando un poco su caso sin embargo, sin ánimo justiciero, condenatorio, ¿a quién puede extrañar que innúmeros fieles católicos de fe mortecina, adulterada o meramente a tope mundanizada ocupen puestos de responsabilidad eclesial en ámbitos tan diversos como la sanidad, la docencia, los servicios sociales...? ¿A quién puede extrañar que haya sacerdotes católicos defensores de las movidas de los colectivos LGTB? ¿A quién, que incluso haya personas de mentalidad gay enseñando en facultades teológicas, escuelas católicas...? ¿A quién puede extrañar que la mentalidad mundana domine la conciencia de tantos y tantos católicos de todo lugar, procedencia, estado o condición? ¿A quién, que esta Iglesia siga llena de burócratas antimilitantes, de seglares de mentalidad laicista o mundana, de tibios o mediocres de mentalidad políticamente correcta, de arribistas o carreristas a los que lo menos que parece interesarles es la vivencia de la fe católica de manera entusiasmante, militante, conversa?

Y qué injusto que no pocos curas y hasta obispos y cardenales consientan este estado de cosas en la Iglesia. No raramente atropellando, humillando o despreciando a católicos y a grupos o congregaciones enteras de católicos que sí se quieren militantes o evangelizadores entusiasmados con Jesucristo y con su Iglesia. Qué injusto y qué pasada más grande, Dios mío.

Buen domingo día del Señor.


5 de octubre, 2014. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.

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