miércoles, 20 de agosto de 2014

"2 ª Carta a Timoteo, capítulo 3"



Además, la profecía bíblica predijo la decadencia moral tan obvia por todo el mundo hoy: “En los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, traicioneros, testarudos, hinchados de orgullo, amadores de placeres más bien que amadores de Dios, teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder [...] Los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor”. (2 Timoteo 3:1-13.) 

Todo eso se ha realizado ante nuestros mismos ojos.


Salta a la vista que se cumplen en nuestro tiempo histórico las palabras de San Pablo. También en el seno de la Iglesia católica, mundanizada-endemoniada a tope, a lo bestia. Pero como el tiempo de Dios es siempre tiempo de esperanza, tiempo de kairos, y no solo cronología secuencial, digámoslo así, no nos conformemos con las solas tribulaciones vaticinadas por el Apóstol de los gentiles. Y así, sigamos leyendo más, todo el capítulo 3 de la carta paulina:

"De la misma clase son también los que se meten por las casas, engañando a mujeres infelices, llenas de pecados, movidas por toda clase de pasiones, que siempre están aprendiendo y nunca llegan al conocimiento de la verdad. Estos hombres siguen el ejemplo de Janes y de Jambres, que se opusieron a Moisés; ellos también están descalificados en cuanto a la fe y con su mente pervertida se oponen a la verdad. Pero no irán muy lejos, porque su locura será desenmascarada a la vista de todos, como les pasó a esos dos.idem supra

Tú, por el contrario, has seguido de cerca mi enseñanza, mi modo de vida, mis proyectos, mi fe, mi paciencia, mi caridad, mi valentía, mis persecuciones y sufrimientos. Sabes lo que me pasó en Antioquía, Iconio y Listra. ¡Cuántas persecuciones tuve que sufrir! Y de todas me libró el Señor. Pues todos los que quieren servir a Dios en Cristo Jesús serán perseguidos, mientras que los pecadores y los embusteros avanzarán más y más en el mal, juntos los engañadores y los engañados.

Tú quédate con lo que has aprendido y que te ha sido confiado, sabiendo de quiénes lo recibiste. Además, desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras. Ellas te darán la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Todos los textos de la Escritura son inspirados por Dios y son útiles para enseñar, para rebatir, para corregir, para guiar en el bien. La Escritura hace perfecto al hombre de Dios y lo deja preparado para cualquier buen trabajo."


Sin duda, todo el capítulo 3 de la 2ª Carta a Timoteo me parece un texto de una hondura espiritual impresionante. Lo comparo con la mediocridad de mi vida cristiana militante y... San Pablo una vez más sienta aquí las bases, con un grafismo autobiográfico impactante, o sea, convincente, del compromiso por Cristo como esencial razón de ser del discipulado cristiano. Exhortación que no en balde constituye el motivo central de todos los escritos paulinos: el seguidor de quien es el Camino, la Verdad y la Vida, según la muy simbólica formulación del evangelista Juan, ha de configurarse con Cristo. En quien todo será recapitulado al final de los tiempos, como se anuncia en la Carta a los efesios (cito de memoria aquí y ahora, a medio metro de Internet pero...).


20 de agosto, 2014. Luis Alberto Henríquez: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social. 

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