miércoles, 5 de junio de 2013

"Érase la pose de un obispo católico cualquiera"

La 2impronta" evangélica de los jerarcas católicosYo veo a este señor, que resulta ser el arzobispo Carlos Osoro (retratado junto al famoso P. Ángel, y junto a otras personas varias en foto que reproduce Religión Digital), actual de la Diócesis de Valencia, y ya solo por el hecho de cómo va vestido y de toda la elevada "dignidad" que parece desprenderse de su cargo (poder, dignidad, sumisión, clasismo... son conceptos que para mí van asociados como indeleblemente, impepinablemente, a la imagen que tengo de un jerarca cristiano, preferentemente católico u ortodoxo), de su pose, de la forma protocolaria y "obediente" sumisa como hay que tratarlo, ya solo por este simple hecho, decía, me cuesta Dios y ayuda reconocer en él la "huella" de Jesús de Nazaret, el Señor, el Cristo: amigo de todos y todas, especialmente de pecadores, de gentes sencillas del Pueblo, de gentes de "mal vivir" marginadas, pobres, e incluso con hambre y sed y aquejadas de graves enfermedades.


Es más: en no poca medida, la propia estructura jerárquica de la Iglesia me parece que tiene no poco de "montaje" a propósito del Evangelio. No afirmo esto para negar que en efecto los jerarcas tienen una función importante en la Iglesia, y el mandato del mismo Cristo para "gobernarla", solo que el Evangelio y en general todo el Nuevo Testamento lo que no afirman es que tiene que ser de la forma en que se hace actualmente, con toda esa adherencia de poder y más poder que se ha ido agregando al orden episcopal.

Espero no ofender con mi opinión, y ciertamente puedo estar equivocado, pero considero que esto que afirmo es no poco cierto; vale que no totalmente cierto -en verdad, asuntos absolutamente ciertos debe haber pocas en este mundo-, pero sí bastante.


Postdata:

El filósofo y escritor Fernando Savater, con la demoledora ironía que lo caracteriza afirma en una obrita cuyo título aquí y ahora no recuerdo (me parece recordar que se trata de una breve historia de la filosofía para jóvenes), su desconfianza ante "gurús y maestros espirituales de todo signo" que, para más énfasis de credibilidad otorgar a sus credos (sic), se revisten de "ropajes" llamativos, completamente inusuales (sic).

Sin señalar quien estas líneas escribe particularmente a nadie, la ironía de Savater desde un primer momento no me pareció gratuita, meramente juguetona, superficial o desestimable; muy al contrario, tiene su enjundia.

Así que quien tenga oídos para oír...


Luis Henríquez. 5 de junio, 2013.

1 comentario:

Alejandro De Fez dijo...

un alto jerarca debe ir con unos ropajes en liturgias que sean adecuados, es ademas bello de la Tradición.

Y sobre lo del otro dia que te dije, La Iglesia no es Xto, es un sarmiento de él, Roma católica el sarmiento principal. La Iglesia no es Dios, no es ni una de las figuras trinitarias tampoco, pues. El E.S. le es dado a la tal... pero hoy lo han jodido ya sin remedio, creo. Eso es lo que nos queda. (esto es como un dogma magisterial que los ordenados reciben, se sigue a Xto, no a jerarcas o a la Institución).