domingo, 31 de marzo de 2013

"Fiel a la Iglesia católica, pese a todo: pese a mis propios pecados y tentaciones, pese a los de la propia Iglesia (XLVI)"



Agradezco a Javier Renobales la lanza que trata de romper a mi favor en esta gresca que se ha armado por haber usado yo, en un primer comentario a este artículo o post, expresiones al parecer machistas como: la señora presidenta argentina Cristina “está de buen ver”, o  la presidenta Cristina “está bastante buena”. (Gracias, amigo atriero Javier, porque creo que te muestras al menos sensato y cordial, y eso que tú y yo discrepamos mucho más que las discrepancias que mantienes con Ana Rodrigo.)
 
¡La que se ha armado! Pues anda con esto: la de veces que hombres de toda época y condición habrán dicho o pensado esas expresiones u otras más subidas de tono, referidas a mujeres guapas, sin duda superarán en número a las estrellas del cielo. Lo cual no indica que sea por ello solo algo que esté bien, no lo ignoro, pero tampoco hay que rasgarse las vestiduras por ello, me parece. Pues las mujeres también las dicen y las piensan y las desean, y cada vez más, pues las mujeres se han “liberado”, desinhibido, despendolado. Así, casos que conozco de mujeres jóvenes con nombres y apellidos que piensan y sienten hacia los hombres con expresiones mucho más soeces que las mías, ufff, la lista sería (vamos, lo más “inocente” que dicen las chicas es...).
 
Y aun así, tampoco estoy afirmando que esto deba ser lo bueno, lo noble, lo verdadero, lo evangélico. Pero es lo real; y yo, atento a lo real, he querido, más que juzgar al prójimo, hacerme eco de algo muy común que sienten y desean y hasta escriben los hombres, y también las mujeres, muchas mujeres, cada vez más mujeres.
 
Ana Rodrigo, por si no hubiera quedado claro en Atrio, reitero que mi moral sexual, es decir, mis convicciones sobre sexualidad humana, tratan de ir de la mano de la doctrina al respecto del Magisterio. Igual estoy equivocado o soy gilipollas, pues en medio de una sociedad en la que no deben ser muchas las personas -aunque en esto, solo Dios conoce en profundidad- empeñadas en vivir la castidad… Lo cual (mis ideas católicas al respecto) ya sé que ha producido fricciones y controversias en Atrio, pero ello no es al caso ahora, sino que más bien lo apunto porque creo que te pasas al insinuar que tengo serios trabes sexuales, de psiquiatra casi; en realidad, creo que los principales devienen de mi condición de católico que trata de ser fiel a la vivencia de la sexualidad como seglar a la luz del Evangelio en la Iglesia. En una sociedad hipersexualizada como la española actual, esto es arduo, muy espinoso, muy cuesta arriba, pero me supongo que es el precio de la Cruz de Cristo.
 
Por cierto: tú en Atrio sí te has manifestado, más de una vez, partidaria del feminismo actual, es decir, del aborto, el divorcio, la homosexualidad, la anticoncepción, la libertad sexual… Yo (minoría entre las minorías, junto con el sacerdote Luis G Morán, Santiago Hernández y alguno que otro más), no sin dudas, sin perplejidades, sin tropiezos incluso, me manifiesto deseoso de comunión con la doctrina moral de la Iglesia católica. En esto, creo que cuento con el apoyo del papa Francisco, admitida la inmodestia de citar al Papa aquí y ahora.
 
Y por último, con respecto al feminismo, Ana Rodrigo (por cierto, eres de la misma edad que mi madre), con el que choco es con el feminismo revanchista “antihombre”, partidario del aborto y de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer; con el feminismo que se entiende como igualdad de oportunidades de hombres y mujeres en la sociedad, y que entiende que el amor entre hombre y mujer es complementario y fuente de vida no solo biológica, con este estoy de acuerdo, sin duda.
 
 
Feliz Vigilia Pascual.

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