miércoles, 28 de septiembre de 2016

Señor, si quieres sánanos, límpianos (los tumores, las legañas...)

"Señor, si quieres sánanos, límpianos (los tumores, las legañas...)"



Sobre el fundamento del Nuevo Testamento y el de la Tradición (patrística, concilios, etcétera), la Iglesia enseña que solo por la fe en Cristo y mediante el sacramento del bautismo las personas pasamos a ser adoptadas por Dios; esto es, dejamos de ser meras criaturas para pasar a tener una dimensión espiritual que nos plenifica y nos abre la puerta de la salvación. O dicho de otra manera: toda persona, por el hecho de serlo, ontológicamente hablando es hija de Dios según la carne, pero no lo es según la adopción que viene del Espíritu si no está bautizada, porque solo el bautismo nos otorga esa filiación  con Dios.Image result for antonio socci


Pues bien, es imposible que el papa Francisco ignore este punto básico de la doctrina de la fe. Pero aun así, Francisco habla indistintamente de "hijos e hijas de Dios". "Todos somos hijos de Dios", acaba de decir en el Encuentro Interreligioso de Asís. Y ello no es propiamente verdad, insisto; solo lo somos propiamente por el bautismo.Image result for antonio socci


Francisco no ignora la doctrina de la Dominus Iesus, importante documento publicado en el año 2000, ocupando la Sede de Pedro el santo papa Juan Pablo II y siendo prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe Joseph Ratzinger. Con este documento, la Iglesia despeja las dudas y confusiones sobre el lugar de las otras iglesias, comunidades y sectas cristianas en relación a la única Iglesia fundada por Cristo. Esta es la doctrina católica, y el papa Francisco es imposible que no la conozca. Mas sin embargo, Francisco manifiesta con hechos que él puede que no crea del todo en esta doctrina tradicional católica, ni siquiera en la eclesiología del Vaticano II parece creer del todo, pues ya siendo cardenal reaccionó en contra de la medida (teológica, pastoral y disciplinar) adoptada por el papa Benedicto XVI para el retorno de los anglicanos que así lo desearan a la plena comunión con la Iglesia católica. El papa Francisco más parece partidario de un encuentro ecuménico "en pie de igualdad" entre los cristianos de diferentes comunidades. Pues no en vano esto mismo se desprende de su actitud hacia el "obispo" anglicano y amigo suyo Tony Palmer. El clérigo anglicano Palmer le expresó a Francisco su deseo de retornar "a casa, o sea, a la Iglesia católica", mas Francisco, increíblemente, le dijo "no, no tienes que regresar a casa alguna, sigue como estás, que ya nos encontramos y seguiremos encontrando los anglicanos y los católicos en algún lugar del camino". Y sin embargo, muerto en accidente de circulación el clérigo anglicano Tony Palmer, el propio papa Francisco, que lo había disuadido de que se acabara convirtiendo a la fe católica romana, permitió que el fallecido Palmer recibiera honores de obispo católico, en lo que constituyó una burla, una befa de la doctrina de la Iglesia sobre los sacramentos, pues ya el papa León XIII estableció que el sacramento del orden según el rito anglicano es nulo e inválido, puesto que la Comunión Anglicana, al contrario que las Iglesias ortodoxas, rompió con la sucesión apostólica al separarse de la Sede Romana.Image result for antonio socci

Este es Francisco en estado puro. Esto es: es imposible no suponer o conjeturar que ciertamente Francisco debe saber el lugar de Cristo en la historia de las religiones y de la salvación, y el lugar de la Iglesia que él precisamente preside en la relación de esta con las otras comunidades cristianas separadas y heréticas (cismáticas y heréticas), pero luego en la práctica pastoral todo es confusión, ambigüedad, irenismo, sincretismo incluso, heterodoxia, relativismo, ecumenismo mal entendido, diálogo interreligioso mal enfocado desde una perspectiva cristológica, eclesial y soteriológica católica.Image result for antonio socci


Y así está la Iglesia, manga por hombro. Mas Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco, ¿quién es? Según se desprende o colige de lo que afirma el emérito Benedicto XVI, el papa Francisco es su sucesor, con el que se encuentra en comunión y a quien obedece, y a él además nadie lo obligó a renunciar, confesión que parece contradecir lo que afirma el cardenal belga G. Danneels en una autobiografía suya autorizada de reciente aparición: "la mafia de Saint Gall hizo cabildeo a favor de Jorge Mario Bergoglio a la Sede de Pedro; este grupo de cardenales al que yo mismo pertenecí nos opusimos de todas las maneras posibles al pontificado de Benedicto XVI, oposición que bien pudo acabar propiciando su renuncia". Entonces, así las cosas, ¿es Francisco el Papa?Image result for antonio socci
 
 
Que se lo pregunten al escritor, periodista y vaticanólogo italiano Antonio Socci: en su ensayo No es Francisco, ensaya algunas objeciones a la legitimidad de Jorge Mario Bergoglio como sucesor de Pedro, ya desde el mismo cónclave que lo eligió. ¿Y entonces?
 
 
Bitácoras hay en Internet que ya no abrigan ninguna duda: el papa Francisco es hereje, falso papa, usurpador del Trono de Pedro, apóstata, demoledor de la Iglesia; es el profeta del Anticristo, o siquiera un anunciador de ese falso profeta que está por venir inminente. Bergoglio sería así no más que la cara representativa de una falsa Iglesia ramera y copuladora con el mundo: "de la verdadera Iglesia surgirá una falsa iglesia gobernada por un falso papa", llegó a decir el venerable siervo de Dios John Fulton Sheen, arzobispo norteamericano. Estas páginas digitales críticas con el papa Francisco pueden oscilar del extremismo sedevacantista o lefebvriano más radical al tradicionalismo que más o menos acepta el Vaticano II y sus papas correspondientes, mas no acepta la legitimidad de Bergoglio como papa Francisco. Image result for antonio socci
 
 
Otras, menos firmes, más cautas, timoratas o más lo que sea, no se pronuncian con tanta contundencia, con tanta certeza, y se limitan por ende a señalar las heterodoxias y los coqueteos con la herejía del papa Francisco, mas no se pronuncian sobre si es el Papa legítimo, un falso papa, un antipapa... Esto es: denuncian sus heterodoxias, sus meteduras de pata, sus ambigüedades, su errático y confuso pontificado, pero no se pronuncian sobre la cuestión capital que ya hemos señalado.
 
 
Finalmente, otros sitios y bitácoras en Internet hay que manifiestan casi contento con el papa Francisco, e incluso entusiasmo: es el mejor Papa posible para este tiempo histórico con todo convulso. Bueno...
 
 
¿En qué sector me sitúo yo? No lo tengo del todo claro; desde luego, sí creo saber dónde no me sitúo: ni en la extrema derecha católica lefebvrista o sedevacantista ni en la extrema izquierda ultraprogre y erráticamente herética. Habiendo asistido solo a lo largo y ancho de mi vida a una misa tridentina, no soy tradicionalista, pese a que ni tengo ni tendría oposición alguna a que se proclamara y celebrara la nobleza espiritual de esa misa. Desde luego, lo que sí me molesta es el constante machaque filolefebvrista contra la Novus Ordo Missae o misa de Pablo VI por parte de católicos claramente tradicionalistas que a decir verdad no aceptan el Vaticano II, pues aunque en la teoría dicen aceptarlo, a base de acusar a la misa Novus Ordo de "protestante, degradada, insana, potencialmente herética, etc", en la práctica no la aceptan. Reconozco que se han cometido y cometen abusos litúrgicos espeluznantes con la Novus Ordo Missae, pero de ahí a afirmar que es poco menos que un servicio protestante... Por no ser ni soy liturgista, huelga confesarlo, con grecejo incluido, pero desde luego, a misas Novus Ordo  celebradas en comunidades monásticas benedictinas he asistido, por ejemplo, y me han parecido muy dignas, bellas, espirituales, reconfortantes. ¿Y entonces?
 
 
Pues sigo sin saberlo. Hasta hoy mismo yo me he considerado personalista comunitario, y pienso seguir siéndolo, seguir considerándome, pese a que para sectores católicos entiendo -igual equivocadamente- que más tradicionalistas, conservadores, de derechas o nacionalcatólicos, el personalismo comunitario es casi una herejía de filosofía seudocatólica, seudotomista (en el caso de Jacques Maritan sobre todo) y no sé qué otros seudos.
 
 
A decir verdad, el papa Francisco es desconcertante, y no raramente me resulta provocativo. Mas no logro conocer si es el profeta del Anticristo, el falso papa anunciador de ese profeta o qué diantres es; de momento, solo me es dado exclamar: "Dios bendito, el papa Francisco -uno de los títulos más singulares del Papa es siervo de los siervos de Dios- dice, escribe o hace tal cosa contraria a la doctrina de la fe. El Papa (legítimo, se entiende) no debería proceder así, pero él, Francisco, sigue erre que erre. Procediendo así, bien pareciera en efecto que no es el Papa, que no puede serlo, que es un falso papa, mas no me es posible elevar esta sospecha al lugar de las certezas. Entonces, así las cosas, no me pronuncio al respecto; me limito a disentir o a aplaudir, según.
 
 
El Papa puede dar una enseñanza infalible ex cathedra (definición de un dogma), y tengo entendido que fue Pío XII el que usó por última vez esta fórmula para la solemne proclamación del dogma de la inmaculada concepción de María, y esto fue hace ya 60 años; esa enseñanza del magisterio pontificio puede ser también infalible: una encíclica, por ejemplo, o el documento con el que el papa Juan Pablo II pretendió dejar zanjada la cuestión disputada de la ordenación ministerial concedida a la mujer; y finalmente puede ser magisterio ordinario no infalible, que es al que parece que se intenta siempre limitar el papa Francisco.
 
 
Pero bueno, lo dicho (supra).
 
 
 
29 de septiembre, 2016. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
 
 
 
 
 
 
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