lunes, 23 de marzo de 2015

"El Sumo Pontífice, J. C.Cifuentes 'Cifu", la hipocresía de muchos"

Quién como Dios:

No me refiero a este blog, muy visitado; me he referido a otros, que no me parece oportuno citar; cualquiera los puede conocer, a un solo golpe de clic, de ahí me referencia.Resultado de imagen de stevie wonder

Y aunque puede que no lograra expresarlo por impericia como escritor, mi intención, en mi comentario de las 7.15 pm, no fue otra que comparar la confidencia del bloguero Fernández de la Cigoña, que sí confiesa reconocer cosas buenas en el papa Francisco, y también de paso algunas preocupantes, comparar, decía, con las de otros católicos que le niegan absolutamente todo a Francisco. Todo. Incluso su condición de Papa legítimo pues, no ahorrando insultos e injurias, le dicen de todo menos bonito, lo despellejan vivo. Llegando al extremo de llamarlo incluso “maricón, cabrón, alimaña…”Resultado de imagen de stevie wonder

¿Me explico? Es lo que quise dar a entender; y si no lo logré, la pena en primer lugar es para mí. Por mi parte, me considero muy crítico con la Iglesia, jerarquía incluida, pero sabedor de mi condición de pecador, no me es posible llamar “payaso diabólico” al papa Francisco, aunque discrepar de él, de algunos de sus pronunciamientos, sin mayor dificultad. Si bien tampoco, ni modo, hasta el extremo de afirmar que el 100% de lo que el papa Francisco hace, predica, preside, propone, escribe, estimula, aconseja, rechaza o aplaude es malísimo sin remedio y perverso. Aspecto este último que también quise poner de manifiesto.Resultado de imagen de stevie wonder

Ciertamente, es de suma trascendencia todo este asunto, esta cuestión disputada sobre la legitimidad o no como sucesor de Pedro del cardenal arzobispo argentino Jorge Mario Bergoglio. Sin el menor asomo de duda. Pero una confidencia también por mi parte: me siento tan perjudicado, ninguneado, puteado por la ruin e inmisericorde hipocresía de ciertos canariensis eclesiásticos, que sin duda tengo en mucha más alta consideración los cientos, miles de horas que he invertido en los últimos lustros en escuchar Jazz porque sí y A todo jazz de Juan Claudio Cifuentes Cifu. Resultado de imagen de stevie wonder





Me figuro que alguien como tú, Quién como Dios -juraría que, como buen católico de derechas que seguro eres, te molesta que te tutee; a mí, sin embargo, me parece que lo más evangélico es tutear incluso a los obispos, según el ejemplo del propio Jesucristo con sus discípulos y el de estos entre sí-, tendrá preocupaciones mucho más elevadas, por graves y metafísicas, que algunas de las mías; empero entre estas mías, así pues no tan elevadas y sí más prosaicas, una de las que tengo es la de no haber alcanzado a escuchar de viva voz de Juan Claudio Cifuentes Cifu, que acaba de fallecer, qué opinión le merecía a él como experto, entusiasta, erudito y verdadero apóstol del jazz, la obra de un músico popular negro como Stevie Wonder; a mí, el gran Stevie me parece lo que acabo de escribir de él: algunas de sus piezas musicales están a la altura de lo mejor de The Beatles, de The Rolling Stones, de Pink Floyd o de Genesis, por solo citar a cuatro de las más grandes bandas de rock de todos los tiempos. Resultado de imagen de stevie wonder


Y así que me digan pagano o mal católico, Quién como Dios; igual lo soy, muy a mi pesar. Mas entre el placer que me ha proporcionado la erudita pasión por el jazz de Cifu, de la que tanto he disfrutado durante los últimos lustros, y la ruin e hipócrita mezquindad de ciertos eclesiásticos, no siempre canariensis, que me han querido joder la vida, y luego se laven las manos como Pilatos, no hay color. Te lo aseguro.


23 de marzo, 2015. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
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