lunes, 23 de marzo de 2015

"El Papa, 'Cifu', la barca de Pedro, el jazz"

Sean 4 o 5 años o sean 6 meses más -pongamos- los que le queden al frente de la barca de Pedro al papa Francisco, católicos hay y no son ni 2 ni 3 aunque que “sean legión multitudinaria o no lo sean solo Dios lo sabe”, que no van a sentirse contentos con Jorge Mario Bergoglio porque, de entrada, no lo consideran el Papa sino un antipapa usurpador, herético, errático, malvado, apóstata y servil a Satanás para los tiempos últimos.Image result for juan claudio cifuentes

Y como lo que tales católicos piensan del papa Francisco está al alcance de un simple clic internético, a nadie debe sorprender que yo traiga a colación aquí y ahora, a esta La cigüeña de la torre, esta noticia. Para tales católicos, en contra de lo que sostiene el propio bloguer o propietario de este nido, el 100% -ojo al dato, ni siquiera el 95%, pongamos, o el 98%, sino ni más ni menos que el 100%- de lo que el papa Francisco hace o deja de hacer, preside o deja de presidir, estimula o desaconseja, sanciona o pasa por alto, escribe u omite, predica o silencia, es malo tirando a malísimo, y cuando no es solo malísimo es que es perverso y diabólico.Image result for juan claudio cifuentes

Yo por mi parte, sacudido o estremecido por el ruin desprecio perpetrado contra mí por ciertos eclesiásticos diocesanos canariensis, y encima difamado a diestro y siniestro por algunos seglares también canariensis especialistas en nadar y guardar la ropa y, sobre todo, en trepar eclesialmente ejerciendo de apóstatas, casi prefiero llorar la muerte de Juan Claudio Cifuentes Cifu...Image result for juan claudio cifuentes



Magistral comunicador radiofónico que quedó a seis años de cumplir sus bodas de oro con los micrófonos en la radiodifusión española, el anticlerical Juan Carlos Cifuentes Cifu se había colado en mis noches con toda impunidad. Y yo consentía: era tal mi fervor por sus programas de entusiasta y como apostólica difusión del jazz, que a menudo cuando no me era posible escuchar de quilla a perilla alguno de sus programas, o los iba a escuchar en diferido a los archivos radiofónicos de RNE en Internet, o me conformaba con escuchar en directo unos minutos, siquiera unos minutos. Y esto solo ya me contentaba en parte.Image result for juan claudio cifuentes


Cifu, sí señor, incomparable fanático del jazz en España, si bien él, Juan Claudio Cifuentes, había nacido en París, hijo de la emigración española, en abril del año 1941. Un mes antes que mi madre: a su magisterio impagable que yo ávidamente he venido buscando desde hace ya varios lustros, unía un sentimiento de empatía hacia una persona que, en su rara perfección erudita como entendido en la música de jazz, me hacía discurrir esto: "Si mucha gente de la Iglesia que predica a Cristo lo hiciese al menos con un cuarto de la pasión y la erudición con que Juan Claudio Cifuentes Cifu ejerce de apóstol del jazz". 


De apóstol del jazz, sí, aunque, ya sé, el jazz sea uno de los géneros musicales menos apostólicos y católicos que pueda haber, hasta el extremo de que el nacionalcatolicismo español, como irónicamente gustaba de recordar el propio Cifu, desaconsejaba la audición de este tipo de música, y hasta procuraba prohibirla, y en todo caso tolerarla  sin nombrarla, sin nombrar la maldita palabra jazz, música sincopada, euforizante, de confuso origen marginal, negro, bohemio, prostibulario: de los salones de juego y vicio del Salvaje oeste, el jazz toma el trepidante ragtimeImage result for juan claudio cifuentes

De modo que sean 4 o 5 años los que le queden a Jorge Mario Bergoglio llevando el timón de la barca de Pedro, según apunta o sugiere en su artículo el ilustre bloguero Francisco José Fernández de la Cigoña, la hipócrita ruindad con la que han pagado mi ingenuo idealismo tantos eclesiásticos, a cuyas puertas en balde he venido tocando durante los últimos 10 años de mi vida, estos días me ha hecho volver una y otra vez hacia la figura de Cifu: Juan Claudio Cifuentes, Cifu para los amigos, si no hubieses existido habría que haberte inventado, haber inventado a otro como tú. Yo que he dedicado cientos, miles de horas a escuchar tus programas de hispano-francés apóstol del jazz, confieso esto: en buena medida y hora, Cifu, te he escuchado durante todos estos años, con creciente fervor y admiración sin límites, porque me he hecho un adicto del jazz, como lo soy también del cine, de la música popular brasileña y de la música clásica, y en parte porque el jazz, música impúdica, lasciva y prohibida durante el nacionalcatolicismo, inmediatamente me hace tomar conciencia de la secular hipocresía eclesiástica, nepotista a tope.Image result for juan claudio cifuentes



Porque el jazz no engaña, es lo que es, y fue música preferida por inconformistas como Boris Vian o Julio Cortázar. El jazz es libertad, improvisación, mundo de la noche, fusión musical, modernidad... Y por esto no engaña: la voz cadenciosa y desgarrada de Billie Holiday te sugiere mundanidad, amores desgraciados, alcohol y drogas en exceso, pasiones inconfesables... Sin trampas ni cartón: "Soy esta, Cristo" -como si nos dijera la gran Billie Holiday con cada una de sus canciones-, "esta es mi voz, esta es mi vida, tómalas". Mas los eclesiásticos que ni siquiera tienen el detalle de recibirte, de responderte, de escucharte, como han hecho conmigo perpetrando el más ruin de los desprecios, ¿de qué van por la vida y por la Iglesia?, ¿a qué juegan?Image result for juan claudio cifuentes

Reconozco que entre el paganismo del jazz y el de tantas movidas de esta Iglesia decrépita y mundana hasta los huesos, habría de preferir la preclara santidad de un Francisco de Asís, pongamos. Sin embargo, lo tengo claro por lo que concierne a la trayectoria y el legado de Juan Claudio Cifuentes Cifu y la dañina hipocresía de ciertos eclesiásticos que ni un detalle de mera educación -no digamos ya de compromiso evangélico- han tenido para quien estas líneas redacta.Image result for juan claudio cifuentes


23 de marzo, 2015. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.

  
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