martes, 20 de enero de 2015

"Reflexiones 'cuniculares' (II)"


  1. La mentalidad antinatalista, radicalmente mundana y burguesa, está instalada a tope en la conciencia postmoderna del católico. Especialmente en Occidente, pero cada vez más en Iberoamérica, en todo el orbe. No hay más que ver el escaso número de hijos que se tienen por matrimonio o pareja,¡casi han desaparecido de la faz de España, la vieja piel de toro, los matrimonios jóvenes con 3, 4, 6 hijos…!
    Ni la mayoría de bautizados católicos en edad fértil predica con el ejemplo. Y los curas, ¿los curas alguna vez predican a favor de la exigente belleza de la familia numerosa? ¿Dónde, cuándo?
    Lo acaba de hacer el Papa, en su visita pastoral a Filipinas, no sin polémica ulterior, pues en efecto a pocas horas, como quien dice, de haber elogiado a las familias numerosas, bien para la sociedad y y para la Iglesia, en la rueda de prensa concedida, como de costumbre, a los periodistas que viajaban con él en avión rumbo a casa, al Vaticano, pronunció las tan traídas y llevadas palabras: "Pero bueno, tampoco es que para ser buena católica tenga una mujer que parir como una coneja". 
    Y se armó el belén, digo el lío, el revuelo mediático y bitacórico: un número que solo Dios conoce de mujeres católicas madres de familias numerosas han alzado su voz para manifestar su descontento y su disconformidad con tales palabras del sucesor de Pedro. Palabras de Francisco que a mí me llevan a considerar que claro que se puede ser un buen padre de familia o una buena madre de familia sin tener hijos biológicos, por no haberlos podido tener, y ni siquiera tenerlos adoptados, por las razones que sean. Pero lo que es católicamente inadmisible es pretender suplantar la exigente belleza de la familia numerosa por los reclamos de la mentalidad burguesa, materialista y masónica. Y esto “católicamente inadmisible” por desgracia es el pan nuestro de cada día en esta Iglesia.idem supra
    Desde luego, es tal la debacle moral de la que llamamos la esposa de Cristo, que cada día es más real esta evidencia: para perseverar en la fe católica en medio del vendaval de apostasía generalizada, es necesario tener un corazón de cristiano confesante.

  2. Me gusta este comentario del P. Bernardo Rodríguez, un asiduo en La cigüeña de la torre. Sereno, equilibrado, conciso, esperanzado, me convence. Dice así:
    PBernardo Rodriguez
    Queridas mamás conejas del blog y del mundo. Quizás las palabras del Papa Francisco no han sido las más acertadas, pero tampoco hay que darles mayor importancia. No estaba hablando “ex cathedra”.
    Como un simple sacerdote les puedo decir que Dios ha bendecido la generosidad de sus corazones con el regalo de muchos hijos y si Dios bendice, las palabras de un Papa, poco importan.
    Con cada una de ustedes, además de la bendición, se manifiesta la Providencia del buen Dios. Sé que a veces pasan apuros y que no hay para caprichos, pero esa Providencia se manifiesta en que nunca falta lo necesario en sus hogares.
    Sigan fiándose de Dios, El es fiel a sus promesas y nunca nos falla. Por mi parte, voy a añadir a mis oraciones una por “todas las familias conejas del mundo”,
    Como ya he dicho, la frase no ha sido muy acertada, pero a mí me ha motivado a orar por esas benditas conejas.
    Dios las bendiga.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            21 de enero, 2015. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador,escritor, bloguero, militante social.                                                                                                                                               
Publicar un comentario