viernes, 29 de mayo de 2015

"Pobre de mí si escandalizare..."

Santo padre Francisco:


A propósito de su homilía diaria y matutina (de hoy, 28/5/2015), unas consideraciones, con su permiso. En efecto, dice usted bien, y así reproduzco una expresión suya: “Hay cristianos que alejan a la gente de Jesús porque piensan solo en su relación con Dios o porque son especuladores o mundanos o rigoristas”. Resultado de imagen de coherencia militante

Chévere, como dicen en Venezuela, la octava isla para nosotros los canarios; y asimismo en Ecuador, Perú, Puerto Rico, Colombia... Por mi parte, Francisco, estas palabras suyas yo las “traduzco” así: la Iglesia está atestada de católicos mundanos, arribistas, carreristas, desencarnados, burócratas, figurones, antimilitantes, antinatalistas, apóstatas, tibios, mediocres políticamente correctos…Resultado de imagen de coherencia militante

Y si abundan en la Iglesia, es en alguna medida por mi mal testimonio de vida católica. Lo reconozco. Pero yo, que soy más bien un despreciado, ninguneado y puteado por el estamento eclesiástico, soy más bien víctima, más que victimario; en todo caso, mis pecados son otros, incluso puede que muchos.

De manera que, a mi juicio y con su permiso, santo padre Francisco, son precisamente ustedes los pastores los principales responsables de que abunden en la Iglesia los tipos de católicos que dejan tanto que desear y que alejan a la gente de la Iglesia más que atraer hacia esta; tipos de católicos que usted retrata en su homilía, papa Francisco.Resultado de imagen de coherencia militante

Con todo respeto, pero con toda claridad. Pues como tú mismo predicas, santo padre Francisco, mejor pecar de valientes, de esforzados, de intrépidos y activos en la militancia católica, aun al riesgo de incurrir en errores y pecados, que nadar y guardar la ropa, siempre temerosos de no equivocarnos, por no enfangarnos con el barro propio de la humanidad que sufre, como no puede ser de otra manera, dolores de parto, en pro del Reino de Dios que comienza ya aquí en este mundo, aquí y ahora, como bien pone de manifiesto esa maravillosa película danesa que usted ha confesado que le gusta mucho, papa Francisco; me estoy refiriendo a El festín de Babette, escrita y dirigida por Gabriel Axel, estrenada en 1987.

(En esta magistral película, auténtica gozada para los sentidos, acontece o se concita un decidido canto a la vida, a la confraternización y al gozo de vivir; de ahí lo de película cuya historia anticipa el fervor en pro de la construcción del reino de Dios y su justicia ya en este mundo. Recuerdo que hace años la proyectaron un viernes los del Aula de Cine de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Una de las ovaciones más vivas y encendidas de que tengo memoria, en el ámbito cinéfilo universitario. Y el salón de actos casi lleno. Claro que también recuerdo el salón de actos del Agustín Millares Carló casi vacío un viernes en que se proyectó esa absoluta obra maestra, para mí una de las grandes joyas del séptimo arte, titulada La noche del cazador, única película dirigida por ese descomunal actor que fue Charles Laughton: "Charles Laughton es el príncipe de los actores", opinión de Billy Wilder, nada menos. Y además en tal ocasión, si no me falla la memoria, no hubo aplauso entre la concurrencia).    


29 de mayo, 2015. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
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