martes, 3 de febrero de 2015

"Échale hilo a la cometa, qué cosas, Dios mío"


Asegura la especialista en Rayos X Montserrat Balsells que ha sido despedida de su trabajo en el Hospital Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, por denunciar la práctica de abortos en el citado reciento hospitalario, que es de inspiración cristiana. Católica practicante y madre de cuatro hijos, ha contado su caso en un artículo publicado en el diario ABC recientemente, un día de estos del mes de enero del corriente 2015, y también cuenta con el respaldo a su causa de la organización Hazte Oír y asimismo Infovaticana da noticia de su situación. 

Mas a mí no me extraña nada una noticia como esta. Porque quien estas líneas escribe ha conocido los casos de feministas lesbianas y proabortistas profesionalmente contratadas, durante años, lustros incluso, en Cáritas y en otras movidas católicas de acción social, educativa o sanitaria. De manera que si a Montserrat Balsells, profesional sanitaria, la despiden, al parecer, de un centro hospitalario vinculado a la Iglesia, por causa de su postura de rechazo al aborto, pues qué quieren que les diga, a mí no me extraña.

Porque he conocido a tantísimos mediocres políticamente correctos que trepan en el organigrama eclesial, y asimismo he conocido a tantísimos mundanos y carreristas y tibios y antimilitantes y antinatalistas -que aplaudirían las no muy afortunadas palabras del papa Francisco con las que comparó con conejas a las mujeres católicas madres de familias numerosas, que es justo lo contrario a lo que hacen hoy casi todas las jóvenes católicas en Europa,  incluidas las que viven en lo profesional gracias a la Iglesia- que viven en lo profesional bajo el paraguas de la Iglesia, que a mí ya poco me sorprendiera que a alguien como Montserrat Balsells, a quien no conozco de nada, en efecto hayan podido despedir de su trabajo en el Hospital Santa Creu y Sant Pau de Barcelona, por causa de haber denunciado prácticas abortivas en el mismo. 


En esta Iglesia mundanizada-endemoniada, con frecuencia se tiene la muy amarga impresión de que las cosas funcionan al revés de como debieran funcionar: los fieles militantes que desean coherencia en la vivencia de la fe, a la inhóspita calle, fuera, ni agua; a innúmeros tibios, trepas, mundanos, arribistas, carreristas, figurones, antinatalistas y antimilitantes, palmaditas en la espalda y promoción interna en ámbitos eclesiales.

No sé para ustedes, amables lectores, pero para mí es muy claro que lo que está pasando en la Iglesia de nuestro tiempo histórico es la apostasía ya anunciada por san Pablo en la Segunda Carta a los Tesalonicenses, especialmente en todo su capítulo 2. Aunque sí, vivir para ver. El trigo y la cizaña que somos, sí, Dios es el Juez, de acuerdo, somos las personas pecado y virtud, exacto, todos pecadores necesitados de la misericordia de Dios, ¡sí!. Pero que hoy día en la Iglesia aparece claramente el rabo de la Bestia de que nos habla el Apocalipsis de Juan…idem supra


3 de febrero, 2015. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
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