jueves, 28 de noviembre de 2013

"Los 'novísimos' según el cardenal Marx"





Querido Teófilo Salvatierra:


He leído las declaraciones que dices del cardenal Reinhard Marx, y considero que son más matizadas de lo que tú mismo señalas: en realidad, me parece que lo que sobre todo pretende hacer el eximio cardenal alemán es mostrar que una determinada visión "truculenta" del purgatorio y del infierno ha sido, secularmente en la Iglesia, fruto de una determinada teología "del miedo", de la amenaza de condenación eterna. De manera que al menos a mí no me parece que el cardenal alemán niegue, en esas reflexiones suyas dadas a conocer en forma de conferencia, la doctrina tradicional de la Iglesia sobre los novísimos (muerte, resurrección, salvación, infierno...), sino que pretende más bien purgar de toda adherencia, cómo diríamos, excesivamente amenazante sobre realidades como el infierno y el purgatorio, que el cardenal no rechaza, sino que pretende más bien resituar en la perspectiva soteriológica y salvífica de Cristo. 


Por lo demás, sí que es cierto que en la IGLESIA CATÓLICA actual se ha ido produciendo un "movimiento" de rechazo de las cuestiones últimas, un rechazo de los novísimos (escatología, vida eterna, salvación, condenación...), fruto del relativismo todo ello y de la mundanización de la IGLESIA, que ya alcanza cotas de auténtica podredumbre. En esto reconocemos que sí es muy alto mi acuerdo contigo.


Igualmente, también te reconozco que estoy bastante de acuerdo con algunas de las críticas que se formulan desde la llamada "ala derecha de la Iglesia", de las que tú te haces eco en tu blog, críticas relativas al derrumbe moral de la IGLESIA, solo que yo mismo no tengo más respuesta que la de tratar de ser "coherente" con mi fe, a pesar de mis pecados, incoherencias, errores...


Faltan testimonios de fe militante en esta IGLESIA, sin duda alguna. Falta una verdadera predicación del Evangelio de la familia en las comunidades cristianas: como que ni los "tecnobrurócratas enchufados" en trabajos eclesiales predican con el ejemplo: casi ninguna pareja hoy día pasa de tener sino 2 hijos, y si "denuncias" esta realidad, el malo eres tú, el resentido, el odiador, el difamador, el cátaro, como suelen decir de mí mismo algunos farsantes que viven de la Iglesia...



Esta realidad eclesial, OSTENSIBLEMENTE DECADENTE, me figuro que es un "signo" que remite a la cruz de CRISTO. Yo sé que produce rabia e impotencia, querido Teófilo, y no poca desgana, y hasta tentadores deseos de tirar la toalla, pero es preciso no rendirse. Porque al atardecer de la vida el Juez, que es Dios y solo Dios puede serlo, nos juzgará en el amor, ni siquiera la Iglesia nos juzgará en el amor, sino que esta, que es la Esposa del Esposo, en tanto formada por personas será también JUZGADA desde el amor, por el Amor.

Y como en la Iglesia universal ha habido santas de la talla de santa Gianna Beretta Molla (ya sabes, médico pediatra italiana fallecida a los 39 años en el cuarto de sus embarazos, por negarse a abortar, patrona de los movimientos provida, por más que en Las Palmas de Gran Canaria este dato ni las chicas del movimiento lo conocieran, ¿recuerdas, Teófilo?, qué pasada: claro, estas provida son en el fondo, salvo excepciones, poco providas en realidad, pero bueno, DIOS es el Juez), yo mismo me "consuelo" viendo el patético testimonio de tanta tecnoburócrata enchufada eclesial que considera que la paternidad responsable consiste en tener solo 2 hijos. Ya ellas dará cuenta de su vida ante Dios, como daremos todos y todas. 

Pero claro: como en la Iglesia universal conviven la santidad de alguien como la italiana Gianna Beretta Molla y mi propia mediocridad de vida, y ni que decir que la mediocridad de tanta enchufada eclesial que, en efecto, como afirmas tú mismo, ni la dignidad tienen de predicar con el ejemplo para al menos agradecer el trabajo que tienen gracias a la Iglesia, máxime en estos tiempos de crisis brutal que sufrimos... 

En este tiempo de probación y de crisis universal, económica y sobre todo de valores, pareciera que es más la cizaña que el trigo, en el seno de la propia Iglesia católica. Y es hasta posible que así sea. Y duele que así sea, máxime cuando uno se considera hasta perjudicado y machacado y maltratado por gentes de la propia Iglesia (es mi caso, el tuyo, y el de otros: somos militantes y empero la hipocresía eclesiástica nos ha machacado, nos ha jodido la vida, en tanto trepas, burócratas, figurones, mediocres, arribistas, mundanizantes, desencarnados y antinatalistas de todo pelaje posan sus intereses y sus asientos en esta Iglesia universal que huele a podredumbre por doquier). 

Sin embargo, dejemos al dueño de la mies el juicio sobre las personas, y tratemos nosotros, en la medida de nuestras posibilidades, de dar testimonio del Resucitado.

Salud, paz y bien.


28/11/2013. Luis Alberto Henríquez Lorenzo.
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