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martes, 31 de diciembre de 2019


"Érase una vez la bondad de nuestras abuelas"




Con deplorable descortesía hacia los prejuicios feministas, la Naturaleza ha tenido a bien imponer una profunda diferenciación entre los sexos, un dimorfismo sexual más acentuado en los humanos que en los demás mamíferos. El dimorfismo no atañe solo al aspecto físico sino, y en no menor medida, a la psique, como puede observar cualquiera que tenga ojos en la cara.

¿Qué caracteriza a la mujer con respecto al hombre? La maternidad. Esta no se refiere solo a los nueve meses de gestación, sino que abarca la cría y educación de la prole de modo más profundo e íntimo que la paternidad. Y moldea tanto el cuerpo femenino como su psique. En fin, la maternidad es la garantía de la conservación de la especie en la cual el papel de la mujer es más decisivo que el del varón.

Lo anterior es una evidencia que no requiere más explicación, aunque, claro está, no todas las mujeres llegan a ser madres, pro problemas físicos o sociales o personales. Y así como lo normal es que el instinto maternal sea muy fuerte, en algunas mujeres es débil o inexistente. Un estudio en Usa mostraba que el maltrato infantil era más frecuente por parte de mujeres que de hombres, lo que se explica probablemente por las tensiones sociales y profesionales que soportan muchas madres.

Pues bien, el feminismo, obsesionado con una igualdad que a la naturaleza no le ha parecido oportuna, y enemigo de la complementariedad de los sexos, detesta de modo principal la maternidad, pues pocas cosas hay más desigualadoras. Y al odiar la maternidad, odian inevitablemente a la mujer, a la mujer real, de modo semejante a como los comunistas odiaban y trataban de someter al obrero real, que rara vez seguía sus consignas y doctrinas. El feminismo es en ese sentido misógino; e histérico en cuanto que se opone a la naturaleza (que según él no existe: la polaridad sexual sería un asunto “cultural”, un simple capricho de sociedades opresivas). Por ello genera histeria tanto en mujeres como en hombres, y degrada la necesaria conservación de la especie. Se ha hecho notar que los principales líderes de la UE (Alemania, Francia, Italia, Holanda o Suecia, además de Inglaterra) no tienen hijos biológicos. El dato tiene significado porque, consciente o inconscientemente, los líderes sirven de ejemplo a la sociedad. […]




Los cuatro párrafos anteriores son con los que comienza el historiador y escritor Luis Pío Moa su artículo "El feminismo o el odio al hombre como principio", publicado en Alerta Digital (martes 5 de marzo de 2019). 

Explicador de verdades como puños, de datos incuestionables desde una perspectiva biológica, psicológica, sociológica y no digamos trascendente (nos referimos a las verdades de fe transmitidas en la tradición religiosa judeocristiana), empero será rechazado, atacado, ridiculizado, y hasta denunciado fuera si pudieran, precisamente por las huestes feministas, ultralaicistas, izquierdistas, perrofláuticas (nada que ver este término con el de chipirifláuticos de mi más tierna infancia, de cuando la tele era aún bastante potable, axiológicamente hablando), podemitas y comunistas que, recalcitrantes e indómitas al desaliento, cierran filas en torno a ese mismo feminismo radical al grito de "hay que cortar el paso al fascismo en España, Vox es un partido de fachas, homófobos, xenófobos, fascistas, neofranquistas y neonazis".

Y se quedan tan panchos y panchas tras el exabrupto, tras el disparo de injurias, mentiras y descalificaciones a que ya nos tienen acostumbrados. Que España
sea un desierto demográfico al que han contribuido decisivamente fenómenos como el feminismo radical o de la tercera ola (también llamada feminismo supremacista), ¡bah!, qué más da, nada importa; lo que importa es seguir cerrando filas en torno a esa perniciosa y totalitaria ideología -que es pieza de recambio del marxismo cultural, juntamente con otros fenómenos como el animalismo, el ecologismo terracentrista, el globalismo... al grito de, insistamos, "Vox fascista, facha, extrema derecha, neonazi..."
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Que las tiranías que sufren Cuba (la perla del Caribe, desde hace la friolera de 60 años) y Venezuela, que, oiga o sepa usted, son regímenes odiosos, narcodictaduras y... Tampoco importa esto, qué va, ni modo, pues siempre nos quedará Francisco Franco como la diana para todos los dardos, como el más malo de la clase, de la película, como el chivo expiatorio de entre todos los chivos expiatorios posibles: "Franco fascista, asesino, golpista, genocida..."

Pero oiga, sepa usted que esas suyas no pasan de ser injurias, que nada de lo que usted dice se corresponde con la verdad de la historia, con los datos objetivos contrastados y demostrados por cualificados historiadores. Todo inútil: "Cállate, facha, no me repliques, fascista".

Cuesta creer, ciertamente, que pueda haber en efecto personas tan sectarias, ruines, guerracivilistas y revanchistas que lleguen a tales planteamientos ideológicos, pero lo cierto es el hecho de que existen: el odio, probablemente, sea el peor consejero.

Desde luego, tanta carga de resentimiento, guerracivilismo y odio a la civilización cristiana creo percibir en no pocos voceros del comunismo, el feminismo radical y el izquierdismo en general en sus versiones más laicistas, que quien estas líneas escribe a menudo siente que tales individuos e individuas actúan como actúan, piensan como piensan y, en definitiva, militan donde militan porque se han convertido en hijos de las tinieblas. Y quien habita en las tinieblas -no lo olvidemos- odia la luz, odia a quien es la Luz, como nos enseñan nuestras Sagradas Escrituras.

Hijos las tinieblas, desde luego, habitantes del eje del mal. Pues de lo contrario cómo poder aprehender que algunos de estos totalitarios progre-marxistas, tan radiofónicos ellos, puedan estar en el mismo bando ideológico -a comer de un huevo y sobra- en que están líderes de la movida progre de la catadura moral de Ada Colau, por ejemplo, actual alcaldesa de Barcelona.

¡Barcelona, nada menos!, la segunda ciudad de España por número de habitantes y la ciudad con el puerto más importante de toda España, muy probablemente, bajo el bastón de mando de una alcaldesa de la familia podemita. Tan degradante todo, desde luego (tan contrario al orden social cristiano, al Reinado de Cristo, a la agustiniana Ciudad de Dios frente a la Ciudad Secular) que lo único sensato, por identitario y patriota, es desear que todo la mugre podemita y resto de marcas blancas confluyentes sean expulsados para siempre de las instituciones, a través de las urnas, aunque hoy por hoy la dramática y amenazante constatación no sea otra sino la de que se han constituido, ay, triste desgracia, en posibilidad real de gobierno de la mano del PSOE de Pedro Sánchez, más los separatistas catalanes y vascos.

Y tan real como que ayer por la tarde, 30 de diciembre del corriente 2019, a una hora tan taurina como propicia para tomar el té, han hecho público el acuerdo de gobierno en coalición PSOE y Unidas Podemos, dando por seguro que van también a lograr, más allá de los últimos flecos, el necesario acuerdo definitivo de separatistas catalanes y vascos para la configuración de lo que a todas luces va a ser una especie de Frente Popular II.

Ruina económica asegurada, laicismo a calzón caído, más aborto, más odio a Cristo y a su Iglesia, más inmigración sin control, más gasto público, más impuestos, más crisis y desmantelamiento de la pequeña y media empresa, más animalismo, ecologismo y feminismo (ideologías radicalmente cristofóbicas), más ideología de género, más marxismo cultural, más movidas LGTBIQ, muy probablemente una ley para regular el derecho ciudadano a la eutanasia, más Soros y menos patria...

Sí, digo bien: más feminismo supremacista, abortista y contrario al don fecundo de la vida. Feminismo antipatriarcal del odio al hombre, como se pone de relieve en cada una de las manifestaciones feministas radicales en que muy palpablemente ese odio al hombre, ese odio al varón (nada menos que Freud denominaba a tal odio la envidia del falo) acaba llevando a la apología de la muy totalitaria y perniciosa ideología de género y del derecho al aborto (aborto libre y gratuito), que es un crimen horrendo y deleznable. Todo ello convenientemente salpimentado con consignas tan irrespetuosas como "si los obispos pariesen, el aborto sería un sacramento", "nosotras parimos, nosotras decidimos", "sacad vuestros rosarios de nuestros ovarios", "la Virgen María también abortaría", "menos rosarios y más bolas chinas", "el Papa no nos deja comernos las almejas", "hay que quemar la Conferencia Episcopal por machista y patriarcal"... Mas da igual, siempre viene a dar igual: "Santiago Abascal fascista, machista, facha, nazi... La extrema derecha fascista es enemiga de nuestros derechos feministas, nos odia a nosotras porque somos mujeres...".

En fin: ahora que pongo el punto final a esta breve reflexión, justo a las puertas de un nuevo año que puede ver la luz -que de hecho va a ver la luz- ensombrecido por esa auténtica desgracia para España que sería -que de hecho va a ser- un pacto PSOE, Podemos y separatistas vascos y catalanes, ya pueden espetarme las injurias, insultos, descalificaciones e improperios de rigor en estos casos: "facha, fascista, retrógrado, enemigo de las mujeres"…


31 de diciembre (San Silvestre), 2019. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social




martes, 5 de marzo de 2019

"Érase una vez la bondad de nuestras abuelas"




<<Con deplorable descortesía hacia los prejuicios feministas, la Naturaleza ha tenido a bien imponer una profunda diferenciación entre los sexos, un dimorfismo sexual más acentuado en los humanos que en los demás mamíferos. El dimorfismo no atañe solo al aspecto físico sino, y en no menor medida, a la psique, como puede observar cualquiera que tenga ojos en la cara.
¿Qué caracteriza a la mujer con respecto al hombre? La maternidad. Esta no se refiere solo a los nueve meses de gestación, sino que abarca la cría y educación de la prole de modo más profundo e íntimo que la paternidad. Y moldea tanto el cuerpo femenino como su psique. En fin, la maternidad es la garantía de la conservación de la especie en la cual el papel de la mujer es más decisivo que el del varón.Resultado de imagen de pio  moa

Lo anterior es una evidencia que no requiere más explicación, aunque, claro está, no todas las mujeres llegan a ser madres, pro problemas físicos o sociales o personales. Y así como lo normal es que el instinto maternal sea muy fuerte, en algunas mujeres es débil o inexistente. Un estudio en Usa mostraba que el maltrato infantil era más frecuente por parte de mujeres que de hombres, lo que se explica probablemente por las tensiones sociales y profesionales que soportan muchas madres.
Pues bien, el feminismo, obsesionado con una igualdad que a la naturaleza no le ha parecido oportuna, y enemigo de la complementariedad de los sexos, detesta de modo principal la maternidad, pues pocas cosas hay más desigualadoras. Y al odiar la maternidad, odian inevitablemente a la mujer, a la mujer real, de modo semejante a como los comunistas odiaban y trataban de someter al obrero real, que rara vez seguía sus consignas y doctrinas. El feminismo es en ese sentido misógino; e histérico en cuanto que se opone a la naturaleza (que según él no existe: la polaridad sexual sería un asunto “cultural”, un simple capricho de sociedades opresivas). Por ello genera histeria tanto en mujeres como en hombres, y degrada la necesaria conservación de la especie. Se ha hecho notar que los principales líderes de la UE (Alemania, Francia, Italia, Holanda o Suecia, además de Inglaterra) no tienen hijos biológicos. El dato tiene significado porque, consciente o inconscientemente, los líderes sirven de ejemplo a la sociedad>>. […]

Los cuatro párrafos anteriores son con los que comienza el historiador y escritor Luis Pío Moa su artículo "El feminismo o el odio al hombre como principio", publicado en Alerta Digital (martes 5 de marzo de 2019). 


Explicador de verdades como puños, de datos incuestionables desde una perspectiva biológica, sicológica, sociológica y no digamos trascendente (nos referimos a las verdades de fe transmitidas en la tradición religiosa judeocristiana), empero será rechazado, atacado, ridiculizado y hasta denunciado fuera si pudieran, precisamente por las huestes feministas, ultralaicistas, izquierdistas, podemitas y comunistas que, recalcitrantes e indómitas al desaliento, cierran filas en torno a ese mismo feminismo radical al grito de "hay que cortar el paso al fascismo en España, Vox es un partido de fachas, homófobos, xenófobos, fascistas, neofranquistas y neonazis".


Y se quedan tan panchos y panchas tras el exabrupto, tras el disparo de injurias, mentiras y descalificaciones a que ya nos tienen acostumbrados. Que España es un desierto demográfico al que han contribuido decisivamente fenómenos como el feminismo radical o de la tercera ola, qué más da, nada importa; lo que importa es seguir cerrando filas en torno a esa perniciosa y totalitaria ideología -que es pieza de recambio del marxismo cultural, juntamente con otros fenómenos como el animalismo, el ecologismo terracentrista, el globalismo... al grito de, insistamos, "Vox fascista, facha, extrema derecha, neonazi..." Que las tiranías que sufren Cuba (la llamada perla del Caribe, desde hace la friolera de 60 años) y Venezuela, oiga o sepa usted, son regímenes odiosos, narcodictaduras y... Tampoco importa esto, qué va, ni modo, pues siempre nos quedará Francisco Franco como la diana para todos los dardos, como el chivo expiatorio de entre todos los chivos expiatorios posibles: "Franco fascista, asesino, golpista, genocida..." Pero oiga, sepa usted que esas suyas no pasan de ser injurias, que nada de lo que usted dice se corresponde con la verdad de la historia, con los datos objetivos. Todo inútil: "Cállate, facha, no me repliques, fascista".


Cuesta creer, ciertamente, que pueda haber personas tan sectarias, ruines, guerracivilistas y revanchistas que lleguen a tales planteamientos ideológicos, pero lo cierto es el hecho de que existen: el odio, probablemente, sea el peor consejero.


Desde luego, tanta carga de resentimiento, guerracivilismo y odio a la civilización cristiana creo percibir en no pocos voceros del comunismo, el feminismo radical y el izquierdismo en general en sus versiones más laicistas, que quien estas líneas escribe a menudo siente que tales individuos e individuas actúan como actúan, piensan como piensan y, en definitiva, militan donde militan porque se han convertido en hijos de las tinieblas. Y quien habita en las tinieblas -no lo olvidemos- odia la luz, odia a quien es la Luz.


Hijos las tinieblas, desde luego, habitantes del eje del mal. Pues de lo contrario cómo poder aprehender que estos totalitarios progre-marxistas, tan radiofónicos ellos, puedan estar en el mismo bando ideológico -a comer de un huevo y sobra- que impresentables de la catadura moral de Ada Colau, por ejemplo, actual alcaldesa de Barcelona: ¡Barcelona, qué bajo has caído teniendo como alcaldesa a una tipeja trepa y sinvergüenza, maquiavélica y sin escrúpulos como esta y, por supuesto, sin formación intelectual que merezca tal nombre! Tan degradante todo, desde luego, que lo único sensato por identitario y patriota es desear que todo la mugre podemita y resto de marcas blancas confluyentes sean expulsados para siempre de las instituciones, a través de las urnas.


Y aún es más: oiga y sepa usted que en las manifestaciones feministas radicales es palpable el odio al hombre, el odio al varón (nada menos que Freud denominaba a tal odio la envidia del falo), y en ellas se hace apología de la muy totalitaria y perniciosa ideología de género y del derecho al aborto (aborto libre y gratuito), que es un crimen horrendo y deleznable, y que se espetan consignas tan irrespetuosas como "si los obispos pariesen, el aborto sería un sacramento", "nosotras parimos, nosotras decidimos", "sacad vuestros rosarios de nuestros ovarios", "la Virgen María también abortaría", "menos rosarios y más bolas chinas", "el Papa no nos deja comernos las almejas", "hay que quemar la Conferencia Episcopal por machista y patriarcal"... Mas da igual, siempre viene a dar igual: "Santiago Abascal fascista, machista, facha, nazi... La extrema derecha fascista es enemiga de nuestros derechos feministas, nos odias como mujeres...".


En fin: ahora que pongo el punto final a esta breve reflexión, ya pueden espetarme las injurias, insultos, descalificaciones e improperios de rigor en estos casos: "facha, fascista, retrógrado, enemigo de las mujeres"...


5  de marzo, 2019. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, bloguero, militante social, escritor.

martes, 15 de mayo de 2018

"Como hace 2.000 años..."                

 
 

Como ya se me ha llamado de nuevo la atención por la largura de mis comentarios, intentaré en este ser breve (Infocatólica: 28/10/2009), o siquiera más breve; de no conseguirlo, ruego disculpas una vez más.Resultado de imagen de bibiana aido frases
 
 
Desde el fondo de mi interior, desde el sagrario de mi conciencia, siento que estoy en contra del aborto: me sigue pareciendo un acto de tremenda violencia contra la vida del nasciturus y de la madre misma, el aborto provocado. En esto, y por lo demás en todo, deseo ser hijo fiel de la Iglesia, que lleva 2.000 años defendiendo la vida contra el aborto.Resultado de imagen de bibiana aido frases



Sin embargo, no llamaría niños o niñas a esas criaturas, las llamaría embriones, fetos, nasciturus o como sea lo propio según la gestación. Y para mí como que da igual que sea así, pues el hecho de no llamarlos niños o niñas en modo alguno me lleva a justificar el acabar con sus vidas, por más que reconozco, qué duda cabe, que existe la estrategia de no llamar a las cosas por su nombre para así restar importancia o gravedad a un asunto: llamar al aborto interrupción voluntaria del embarazo, por ejemplo, es uno de los más exitosos y socorridos. Resultado de imagen de bibiana aido frases
 
 
 
Por otro lado, es meridianamente obvio que mayoritariamente es la derecha política, social y cultural la que defiende la vida del nasciturus. En esto insisten mucho las críticas de la progresía. Sin embargo, dos cosas: el que sea así, en efecto una defensa numantina de la derecha, no deslegitima la plena razón de ser de esa lucha; y dos, lo que más bien revela es que en grandísima medida la progresía es ajena a un verdadero pensamiento de izquierdas, éticamente liberador, pues no en vano la razón de ser de la izquierda debería ser la defensa de la vida del débil, del empobrecido, del marginado (y el feto o nasciturus es un ser vivo humano indefenso).
 
 
 
Por otra parte, la progresía no ha dicho ni pío -ni lo dirá: no le interesa en absoluto hacerse eco de ello- sobre que determinados grupos de izquierdas, minoritarios pero reales, se vienen manifestando desde hace años, lustros, contrarios al aborto. Esos grupos católicos son en general inmensamente más solidarios y militantes que los grupos de la progresía, que en general no pasan de movidas como Pobreza Cero y Objetivos del Milenio, plataformas y movidas que aglutinan, a la vez que a muchas personas generosas y bienintencionadas, a aprovechados politiqueros (Pedro Zerolo, Bibiana Aído, Leire Pajín y compañía) que militan en partidos políticos que contribuyen directamente al aumento de la desigualdad Norte-Sur. Y como para buen entendedor no hacen falta...
 
 
En fin, que ya se sabe a qué partidos y sindicatos queremos referirnos.
 

 
23 de mayo, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
 

sábado, 3 de marzo de 2018



“Palabra del señor Carlos Osoro”






"Hasta la Virgen María lo haría", acaba de asegurar  Osoro, de nombre Carlos, a la sazón flamante cardenal arzobispo de Madrid. Y no sé si cabe suponer que se ha quedado tan pancho; la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio infalible de la Iglesia, no han quedado lo que se dice muy de relieve, sí el mundo, la progresía, tanto ayer como hoy enemiga de Cristo y de su Iglesia.


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"Hasta la Virgen María lo haría", ha asegurado el nota eclesiástico; perdón por la irreverencia: el ilustre y eminente prelado. Es decir, la Virgen toda llena de gracia apoyaría la próxima manifestación feminista del día 8 de Marzo, no en balde Día Internacional de la Mujer por obra y gracia del marxismo cultural, el sionismo y la masonería, bases ideológicas de la ONU y de casi todos los organismos internacionales culpables del Desorden Mundial Imperante. Las mujeres, en ese inminente día, se van a manifestar por acabar de una vez por todas con una más presunta que real brecha salarial de ellas mujeres con respecto a los hombres, y se van a manifestar especialmente, no nos engañemos, por el derecho al aborto (no pocas, al grito de "aborto libre y gratuito"); a la ideología de género; al homosexualismo; al laicismo; al globalismo multicultural; a la mentalidad antinatalista infiltrada en la propia Iglesia; al animalismo capaz de callar totalmente indiferente ante el drama de 2.000.000 de abortos ocurridos en España en los casi 33 años de leyes abortistas desde la inicial aprobada por Felipe González hasta nuestros días, al tiempo que exhibe sin el más mínimo pudor moral la indecencia de pretender guardar luto por "las mascotas fallecidas" (fallecidas dicen, sí, cuando solo fallecen las personas, dotadas de raciocinio, alma inmortal, lenguaje articulado...).


Mas aunque la próxima manifestación feminista del 8M va a exigir todo lo que señalo -y nada de eso reivindicado tiene que ver ni por el forro con lo que creemos de la Virgen María-, en un clima festivo en el que sin duda se hará presente la más rabiosa, anticlerical y decimonónica de las cristianofobias (a lo Rita Maestre, la pijoprogre madrileña enchufada como portavoz en el Ayuntamiento podemita de Manuela Carmena en Madrid, y asaltacapillas al grito de "Arderéis como en el 36; sacad vuestros rosarios de nuestros ovarios...."), ni corto ni perezoso el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, asegura que “comprende” a las mujeres que secundarán la huelga feminista del próximo 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, para denunciar desde la brecha salarial hasta la precariedad laboral, porque “hay que defender sus derechos”, y se ha mostrado convencido de que hasta la propia Virgen María “lo haría”. Porque “la expresión máxima de la dignidad de la mujer está en la Virgen María” porque es “madre” y porque “está siempre en los momentos más necesarios de la vida del ser humano, como lo estuvo con Jesucristo", ha continuado insistiendo, declarando, ahora como si de repente hubiese tomado conciencia de lo desafortunado de sus palabras y tratase de enmendar la plana.


Y claro, como no podía ser menos, el guiño cómplice a Francisco no podía faltar. Para lo cual le ha bastado con apuntar que justamente por causa de toda esta sensibilidad feminista y "periférica" que aquí nos trae, no le extraña que el papa Francisco marque a los obispos de todo el mundo la hoja de ruta de enarbolar la bandera de la dignidad de las mujeres porque, a su juicio, no hay “más valor que el que da el Señor a la mujer”.


A decir verdad, la María del Magníficat retratada por el evangelista san Lucas("A los ricos despidió vacíos, a los pobres colmó de bienes y destronó de su trono a los poderosos", pedimos con María Virgen en esta oración), sí que se haría solidaria con las causas de justicia social reivindicadas en este próximo 8M, mas, salvado lo anterior, no debemos pasar por alto tampoco que en innúmeras o incontables ocasiones las feministas promotoras de la inminente manifestación y de otras por el estilo -como la llamada "del coño insumiso" desarrollada en Sevilla hace solo un par de años, o que se viene desarrollando en Sevilla en los últimos años, consistente, como su lema procesional sugiere, en sacar por las calles, a modo de procesión, un "trono" portador de un sexo de mujer representado en obra escultórica- han profanado todo lo que se puede profanar y más, lo que tiene que ver con la mariología, y aun la cristología, la moral católica del sacramento del matrimonio y la familia...


Monseñor Osoro, seamos serios, que con las cosas de Dios no se juega: eres, una vez más y ya uno ha perdido la cuenta de cuántas van, un pastor que por causa de su querer caer bien al mundo, aun dejando en el intento como en un segundo plano a Cristo y su Iglesia si hubiera menester, muestras muy a las claras el desquiciamiento moral y el erratismo doctrinal de una Iglesia que va como a la deriva, que hace aguas por todas partes y que amenaza con acabar hundiéndose irremisiblemente -en expresión del añorado Benedicto XVI-. En medio del herrumbre moral causado en la actualidad por la Gran Apostasía que despelleja viva a la Iglesia, tus declaraciones son monda y lirondamente una invitación a seguir consumiéndonos en el relativismo, el materialismo, el paganismo, el buen rollito de lo políticamente correcto, el irenismo, el indeferentismo religioso... 


Incluso aceptando plenamente el Vaticano II, que es es el caso de quien estas líneas escribe -intentando en consecuencia huir de lefebvrismos y sedevacantismos-, el estado de crisis moral estructural que vive la Iglesia se ha acrecentado desde la llegada de Francisco al Papado. De manera que acaso urja, entre otras iniciativas urgentes, la promulgación de una suerte de Syllabus aplicado a arrojar luz sobre los pasajes más ambiguos contenidos en los documentos de ese Concilio -esta petición la hacen prelados hijos del Vaticano II como el obispo Atanasio Scheneider, auxiliar de Astaná, diócesis de Kazajistán-, a fin de desterrar de una vez para siempre ese nefando espíritu del Concilio que la progresía, paraeclesial y extraeclesial,  sin ninguna vergüenza y sí que con el más cretino de los espíritus iconoclastas, ha venido enarbolando en los últimos largos 50 años de postconcilio, precisamente en contra de la letra del Concilio, en contra de sus documentos, con este resultado innegable: destrozo de la doctrina católica, ruina y perdición para muchas almas.


Monseñor Carlos Osoro: no sé si estamos ya en plena fase de Roma apóstata, sede del Anticristo, como de Roma dicen algunos sectores muy afectos a la Tradición, mas sí creo conocer con notable certeza a militantes católicos de a pie, con muy poca relevancia eclesial o ninguna, y encima puteados, ninguneados y despreciados por todo el burocrático e hipócrita aparataje de esta Iglesia de la que tú eres uno de sus príncipes, por los que yo sí pondría la mano en el fuego por lo que toca a dar crédito a su celosa defensa de la fe católica, apostólica y romana, mas por pastores como tú, eminencia... ¿Como que ya nos encontramos en la fase de la Gran Apostasía profetizada que contamina y mata la fe de los pastores, de manera que vayan a ser justamente los seglares los que salven a la Iglesia? Ya hubo una crisis arriana, en el siglo IV, en la que el gran san Atanasio y un puñado de fieles a la verdad católica y apostólica de siempre salvaron a la Iglesia de que se acabara pasando toda entera a las filas heresiarcas del arrianismo, y ciertamente no pocos historiadores de la Iglesia afirman que la crisis eclesial actual es comparable, en gravedad, a la crisis arriana. 



Con todo, eminencia, le rogara a usted que me supiera y quisiera perdonar si se sintiera agraviado por estas mis palabras en este escrito, toda vez que usted mismo se considere un enamorado de Jesucristo, de la Iglesia y de su santa madre virginal María.  


Con todo o desde luego, el tiempo que nos está tocando vivir, con esta desoladora crisis de la Iglesia que se parece cada vez más a la profetizada abominación de la desolación (cfr. Mateo 24, 15, Marcos 13, 14)... 


Qué injusticia más grande todo esto, Dios, qué blasfemo ya parece tanto que sucede en esta Iglesia, la cual a menudo no es luz para este mundo envuelto en tinieblas: ¡Burócratas, mezquinos, ambiciosos, ruines, envidiosos, maquiavélicos, arribistas, carreristas, egoístas y ni que señalar que apóstatas por todas partes, eminencia, te encuentras: en la enseñanza, la sanidad, los servicios sociales...! De ahí que al menos yo crea entender la resolución de algunos militantes católicos que conozco, quienes ya no dudan en acusar a todos estos Osoros, Omellas y similares de "apóstatas, herejes, impostores". Quienes viven tan ricamente de la Iglesia encima, con el desempleo tan grande que sigue habiendo en España, sin ir más lejos, o bien directamente putean, sobre todo a los seglares, desde sus poltronas.



Postdata: luego de las desafortunadas palabras de su eminencia Carlos Osoro, monseñor Juan Antonio Reig Pla, titular de la diócesis de Alcalá de Henares (sin duda, por méritos propios uno de los mejores obispos de España, si no el mejor), ha publicado en la web de su diócesis madrileña una nota o comunicado con que recuerda la doctrina tradicional católica sobre la Virgen María, que es justo lo más opuesto a esa manifestación feminista del 8M en la que habrá mucha ideología de género, mucha reivindicación de aborto libre y gratuito, mucho homosexualismo, mucho odio a Cristo y a su Iglesia camuflado o sin camuflar. Y todo ello a pesar de que militantes de la HOAC y de la JOC hayan confirmado su asistencia a la susodicha manifestación feminista, ¡la HOAC y la JOC nada menos, organizaciones en teoría eclesiales pero que ya nada prácticamente tienen que ver con el espíritu apostólico de fidelidad a Cristo y a su Iglesia y a la clase obrera -si Guillermo Rovirosa levantara la cabeza y viera y...- con que nacieron, politizadas, marxistizadas y mundanizadas como están a tope, por más que en sus mejores tiempos sí dieran frutos de santidad y entusiasmo por el Evangelio, ni que aclarar que mucho más espléndidos que mi torpe testimonio creyente! 



Entonces, me quedo con su bendición apostólica, eminencia Carlos Osoro, quiérala usted también para mí, católico de a pie que, aunque no poco alarmado por la espantosa crisis que desfonda a la Iglesia, sigue estando a años luz de alcanzar la santidad en su vida, llamado universal la santidad para todos los bautizados, hijos de la Iglesia. Dios lo bendiga y guarde y le aumente la fe, cosa que a todos nos...


4 de marzo, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.