jueves, 27 de noviembre de 2014

"Érase que se era el humo de Satanás (y no es ningún cuento)"



"No mezcléis Zaragoza con Santiago"  postula D. Francisco José Fernández de la Cigoña, en este su último post publicado hoy 27 de noviembre del corriente 2014, en su (incomparablemente) visitada bitácora La cigüeña de la torre: casi 30.000.000 de visitas en una andadura o vuelo de menos de 10 años, en los tres nidos que han cobijado hasta la fecha esta cigüeña: Religión Digital, La Gaceta y ahora Infovaticana... Hasta el extremo de que es un secreto a voces que el propio papa Francisco conoce esta página, que le producirá algún desasosiego sin duda, o muy probablemente, pues en ella cada día que pasa arrecian más las críticas al Papa y la sistemática oposición, no raramente virulentas, a mi juicio incluso irrespetuosas: que el papa Francisco se equivoca y que es pecador lo reconoce hasta él mismo ("Recen por mí" es una de sus peticiones preferidas), pero siendo el sucesor de Pedro, repasando lo que en la Lumen Gentium se afirma del obispo de Roma, considerando la importancia del diálogo ecuménico, reparando en la necesidad de preservar la doctrina de la Iglesia según el mandato de Cristo...     

Pero en fin, cambiando de tercio, volviendo al asunto inicial reconozcamos que aunque ha supuesto la caída del hasta ahora arzobispo de la diócesis de Zaragoza, monseñor Manuel Ureña- por más que se aduzcan como causa de la misma motivos de salud que en general no merecen especial crédito-, todo este asunto del diácono que al parecer ha provocado la renuncia del arzobispo... El santo padre Francisco la ha aceptado (12-11-2014), salvo que no me queda claro si la Santa Sede ha desaprobado enérgicamente la concesión de esa indemnización de 60.000 al diácono Daniel Peruga Marti.

A decir verdad, no ha dejado de contar con suerte el jovencísimo señor diácono, sobre todo en los tiempos que corren de galopante crisis económica en España (de crisis que no cesa), toda vez además que no pasa de ser más que un jovencito de 27-28 años: haber recibido, en concepto de indemnización, de la diócesis 60.000 euros para que cursara, se esperaba que en cuatro años, una carrera universitaria, por más que algunos medios de comunicación eleven la cifra percibida por el susodicho hasta los 100.000 euros. Todo ello para que pudiera "rehacer" su vida, ya fuera de la vida religiosa o de presbítero diocesano. Los hay con suerte. O al menos lo parece, que tampoco es mi propósito erigirme en juez de la vida del joven Daniel Peruga Marti. Solo que en España misma, sin ir más lejos, un buen puñado de cientos de miles de jóvenes, de la edad del diácono Daniel, con más preparación académica que este incluso, con másteres, doctorados e idiomas, se ven abocados a suspirar por ser mileuristas o con poder mudarse al extranjero, a buscarse la vida fuera de España. 

Y además yo, sin embargo, conozco otro caso muy distinto, que me ha tocado vivir muy de cerca, ¡y tan de cerca! Y con suerte absolutamente dispar. El de un seminarista (obviamente, exseminarista), profesor, autor de siete libros publicados, bloguero y forista, apologeta católico, militante personalista comunitario desde hace más de 25 años (Movimiento Cultural Cristiano, Acción Cultural Cristiana, Instituto Emmanuel Mounier, grupos sociales solidarios y católicos diversos), defensor de la familia cristiana como alianza de amor entre un hombre y una mujer abierta a la espiritualidad conyugal, a la pasión por la justicia del Reino y con generosidad a la vida (tener hijos, según el plan de Dios,los que Dios conceda: 0, 1, 2, 4, 5...), quien, por ingenuo e idealista renunció a su trabajo docente al ingresar en un seminario diocesano y que, tras interrumpir su proceso justo a la mitad y pese a haber tocado todas las puertas, ventanas, ventanillas, ventanucos y ventanos de la Iglesia pidiendo comprensión, ayuda, consideración, no solo no ha merecido ningún euro como compensación a su gesto, a su renuncia, a su ingenuo idealismo, ningún trabajo, nada; no ha merecido ni ser recibido, ni ser escuchado porque ha merecido, esto sí, el más implacable de los desprecios, de los ninguneos. Y hasta la difamación ha merecido, orquestada por algunos instalados en el establishment eclesial diocesano. Por todas y cada una de las autoridades eclesiales a cuyas puertas, ventanas, ventanucos y ventanillas ha venido tocando en los últimos 10 años.

A este idealista e ingenuo católico, a quien le negaron desde un primer momento el pan y la sal, hasta el derecho a ser escuchado, pese a sus gestos de idealista apuesta-renuncia, lo han humillado, o querido humillar. Me consta. Desde luego, con el más despiadado de los desprecios, que es la más sutil o refinada manera de no hacer aprecio alguno. Y esto sucedió en una diócesis española cuyo titular es homónimo del papa Francisco.

De modo que vivir para ver: los hay que nacen con suerte y los hay que nacen estrellados; los hay que nacen con una flor en cierta parte anatómica, y los hay que...

Esta entrada de la bitácora La cigüeña de la torre mereció un total de 78 comentarios. Una de las últimas publicadas en el nido que el blog de Francisco José Fernández de la Cigoña tuvo hasta hace unapocas fechas en La Gaceta, no obstante no es de las entradas más comentadas, que yo mismo he visto cómo no raramente algunos artículos de De la Cigoña se elevan fácilmente por encima de los 100 y aun los 150 comentarios. Pero de los 78 comentarios, destaco este:



Enviado por valerorosconero el Jue, 27/11/2014 - 23:16


A ver si me controlo porque estoy muy cabreado.
Y ya me da igual dar datos.
Resulta que a nuestra parroquia del Rosario viene un diácono, D. Daniel, recién ordenado, en camino al sacerdocio.
Como siempre, es magníficamente recibido.
A los pocos días aparecen unas pintadas en el atrio de nuestra iglesia diciendo que es maricón.
Todos nos escandalizamos y apoyamos al susodicho porque, habiéndosenos presentado como un futuro sacerdote ejemplar, no teníamos motivos para dudarlo.
A raíz de estas pintadas, D. Daniel desaparece y no se nos dice nada más, solo que está muy deprimido.
Cuando a los seis meses deberían ordenarlo, igual que a sus otros compañeros, a él no se le ordena. Ante preguntas sobre ello, se nos dice que se está investigando sobre la veracidad de las pintadas.
A los dos meses echan al arzobispo porque le ha soltado 100.000 € y dice que no lo ha considerado digno para la ordenación sacerdotal.
Vamos a ver, ¿estamos todos locos?

Quijotario: conociendo el pelaje de ese otro Paco y de su chambelán, ningún despropopósito y ninguna bajeza contra la dignidad del ser humano causan extrañeza. A nivel intelectual y volitivo ha mostrado saber estar y sentir con la Iglesia, a pesar de esas trapalladas.
Dé gracias a Dios de encontrar su temple más fortalecido si cabe y su intelecto más lúcido. Pidamos a Dios generosidad para poder perdonar a quien no lo merece.


Palabras que agradezco. Creo que los eclesiásticos canariensis a cuyas puertas, ventanas, ventanillas, ventanos y ventanucos he venido tocando en balde, a lo largo y ancho de los últimos 10 años, han perpetrado contra mí una auténtica canallada. Pero nada de qué extrañarse en esta Iglesia en la que, como ya vaticinara hace más de 40 años (1972) el beato papa Pablo VI, ha penetrado el humo de Satanás. De manera que entre apóstatas y mundanos...
Alarmados por el asunto del diácono Daniel, que salpica al sacerdote con el que se le asocia y con el que algunos apuntan que tuvo un affaire homosexual, y que ha salpicado también al arzobispo D. Manuel Ureña, hasta el extremo de que este último se ha visto obligado a presentar su dimisión a la Santa Sede, vienen los siguientes comentarios:



Pues yo creo que lo de Zaragoza es al revés de como lo cuenta Vd.
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Para mí el gay es el cura viejo, que menuda pinta tiene. Le propuso tener sexo porque lo veía joven y espigado. El joven le dijo que no, se asustó y se fue (de hecho, por lo que cuentan los vecinos en la TV, el joven desapareció sin decir nada). Normal, imagínate que convives con un cura y una mañana te lo encuentras desnudo en tu cama. ¿Aguantarían Vds. un día más ahí? Yo no.
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El cura viejo, despechado hizo un informe para que no lo ordenaran y el obispo para que no se destapara todo le dio una pasta gansa al joven para que se fuera y se olvidara del tema y no se fuera de la lengua.
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Esta es la única explicación creíble de que se le dé semejante cantidad de dinero (¡20.000.000!): comprar su silencio por algo que vio y no le gustó.



No es así. Para nada. El diácono, ante testigos y por whatsapp, (hay que tener pocas luces)
advirtió al párroco de que le iba a buscar la ruina, a amargar la vida.
Y si escucha Vd. lo que se dice de la condición sexual...
Pero lo que si es anómalo, es el montante de la indemnización.
Pero se aclarará. Algo se especula ya, pero no va por donde Vd. cree...

Pues por lo poco que me dijo el Director de una importante web religiosa en la moderación de mi comentario, creo que los tiros van por lo que dice Antimodernista. Hace unas horas yo no lo veía así, pero no veo otra explicación. No creo que hubiese abusos, porque, si no, no habría denuncias. Lo más probable es que hubiese un affaire homosexual consentido y libre entre el Párroco y el diácono. Habría un despecho entre ambos y el diácono se saldría y el sueldo sería para que se buscase la vida y no descubriese el escándalo. Ojalá me equivoque, pero esta desgraciada hipótesis cobra fuerza y me da pena decirlo, pero dejaría muy mal a Don Manuel Urena. Ojalá que sólo sea una hipótesis y no la verdad de lo acontecido.

Esta última versión pároco-diácono es insostenible. Los antecedentes del uno y del otro son diametralmente opuestos. 


Qué pena. Pena penita pena porque por razones que ya no requieren ser explicadas, de tan continuamente referidas que están en mis escritos, el ingenuo, idealista, militante católico y exseminarista de marras no ha merecido sino el rechazo, ninguneo y desprecio de las autoridades canariensis. En tanto resulta que es muy probable que en todo este turbio asunto del arzobispo Manuel Ureña, el diácono Daniel Peruga Martí y el sacerdote párroco que da igual cómo se llame, ya a estas alturas de la película, ¿se imaginan que tengan razón el Antimodernista y Maga e incluso buena parte de razón Valerorosconero?idem supra

Historias para no dormir. Yo prefiriera las del pionero televisivo Narciso Ibáñez Serrador o las del magistral Juan José Plans en RNE, pero estas eclesiales que tienen que ver con la intromisión del humo de Satanás y que ciertamente son también historias para no dormir...


8 de diciembre, Inmaculada Concepción. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.   

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