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lunes, 14 de mayo de 2018

"Debilitamiento de la pasión por la justicia (un ejemplo)"



 
Hace de ello menos de cien años, los cachorros de las Juventudes Socialistas en vez de repartir preservativos repartirían, con toda seguridad, octavillas convocantes a la solidaridad y a la pasión por la justicia. Resultado de imagen de angel  pestaña
 
 
Y debió ser así no porque los jóvenes socialistas de entonces fueran muy devotos católicos, sino porque preferían organizaran la revolución de la justicia, en tanto hoy día, es muy obvio (salvo honrosas excepciones) que prefieren organizar la de la gusticia*; pasión por la justicia, decreciente...
 
 
El sexo es muy importante, ya lo sé, cómo no, quién lo duda, esto es, la sexualidad humana integral, gozosa, vivida desde la verdad de la entrega; y sé y reconozco asimismo que todos somos débiles, vamos, todo esto y que quien esté libre de pecado... Sin embargo, una verdad puede que incuestionable es que, a mayor implicación en las luchas solidarias, menos tiempo te ha de quedar para estrujarte el cerebro con problemas sexuales. Resultado de imagen de angel  pestaña
 
 
Por ejemplo, el anarquista Ángel Pestaña llegó a confesar en un escrito autobiográfico que, de tanto tiempo que le exigía la lucha solidaria, ni tiempo tenía para su familia; sí, para su familia, no para ir de cama en cama con condones repartidos por los nuevos cachorros socialistas, sin duda -por lo menos por lo que yo conozco personalmente de ellos, loables excepciones aparte-, unos pijos de tomo y lomo.Resultado de imagen de angel pestaña
 
 
La crítica anterior mía es de izquierdas, me parece -modestia aparte, gracias-, de modo que me mosquearía que grupos de católicos progresistas me la vetasen, no la publicasen; bueno, aterricemos: por mi experiencia creo ya conocer que me la vetarían seguro. Y ello no me gusta, claro, pero no tanto porque no me la publiquen a mí -vamos, por una cuestión ególatra exactamente- sino porque el hecho de no publicarla, lo que a mi juicio más bien estaría poniendo de manifiesto es que en general a muchos progresistas dizque católicos no les interesa el enfrentamiento con los progresistas agnósticos o ateos; de hecho, los progresistas católicos chocan más, pongamos que en asuntos como el aborto, con los llamados o autollamados católicos conservadores, que con sus correligionariosno no creyentes religiosos.
 
 
Quien estas líneas escribe para nada se considera persona de derechas; sin embargo, y sin ánimo de cerrarme al debate ideológico y a la controversia dialéctica en toda su salsa, no me duelen prendas ni se me caen los anillos a la hora de alinearme con la derecha en el rechazo del aborto, pongamos, sin ser yo, insisto, de derechas.
 
 
 
En cualquier caso, el problema es más complejo, casi ni que decirlo habría; el breve espacio de esta colaboración no da para más (01/11/09 10:23 pm).
 
 
 
11 de junio, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.
 
 

 

 

viernes, 24 de mayo de 2013

"Para un voto de confianza a José Mujica"




Hola, saludos, Teófilo Salvatierra:


La bondad y la sed de justicia que habita en muchas personasYo estoy en contra del aborto, en cualquier supuesto. Y en general en contra de la moral laicista del PSOE gubernamental español, y a favor de la exigente moral personal y sexual que nos propone la Iglesia. Con dudas y dificultades, con luces y con sombras, con temor y temblor... Pero estoy a favor de esta última, por más que parezca difícil de creer en una persona joven que aún sigo siendo, y por más que no esté de moda en nuestra sociedad el ejercicio de la visión cristiana de la sexualidad y por más que me asalten dudas y tentaciones.



Sin embargo, jamás de los jamases me he propuesto -ni me lo he planteado siquiera- votar por un partido político como el Partido Popular. Es una cuestión de identificación con una clase social determinada; es una identificación de clase que me impide votar por el PP. Y eso que estoy seguro, sin asomo de duda, de que en el Partido Popular hay políticos honestos, lo mismo que miles de personas que han votado alguna vez por el PP son mejores personas que yo, sin ningún género de duda.

Claro que tampoco he votado por el PSOE, pues siempre he tratado de votar por fuerzas políticas situadas a la izquierda del PSOE. Y porque el PSOE siempre me ha parecido, salvo honrosas excepciones de determinados militantes que puede que aún tenga ese partido, una auténtica engañifa: sus mandarines viven como perfectos burócratas aburguesados y en el colmo de la desfachatez y el cinismo se siguen reivindicando como descamisados, solidarios, militantes socialistas... Un asquito.

Saludos, Teófilo. Nos vemos.


Postdata:

Hoy he escuchado dos veces, a través de las ondas de Radio San Borondón, un discurso de José Mujica, Presidente de ese pequeño país sudamericano que se llama Uruguay, cuya capital Montevideo, ya sabes que fue fundada por familias migrantes canarias. Ya conocía que de él se dice que fue guerrillero, que es ateo, que es de vida humilde y sencilla, en su chacrita, que es hijo del Pueblo, combativo y solidario; tendrá defectos, sin duda, luces y sombras, el pecado y la virtud convivirán en su vida... Que somos trigo y cizaña.

Pero oye, Teófilo. Su discurso me ha gustado (una pieza breve, de 10 minutitos nada más), y eso que yo, al revés que este Mujica, no justifico el aborto; él, por su parte, dice estar en contra del aborto, aunque se muestra partidario de su legalización, para evitar posibles muertes por abortos clandestinos, etcétera.

Su discurso me ha gustado porque ha denunciado el neoliberalismo multinacional, y se ha mostrado bastante lúcidamente partidario de una revolución ética y solidaria altermundista.

Así que eso, amigo Salvatierra: somos sombra y luz, miseria y grandeza, izquierda y derecha, conservación y revolución, trigo y cizaña.


Luis Henríquez. 24 de mayo, 2013.