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jueves, 8 de marzo de 2018

"El rostro como irreconocible de la Esposa"
 
 
 
La militancia cristiana, que es la actitud contemplativa y de lucha coherente con la fe que se siente asumida, hoy día brilla por su ausencia en esta Iglesia. Desde la cúpula hasta la base, abunda la mediocridad en el compromiso cohesionado entre fe y vida; abunda el carrerismo eclesiástico; abunda la mentalidad laicista o mundana, tibia, acomodaticia; abunda la mentalidad antivida o antinatalicia, para más inri en una Europa que es un desierto demográfico en el que por cada bebé bautizado, se registran varios nacimientos de miembros de la comunidad musulmana; abundan los progres más o menos adeptos al marxismo cultural, los arribistas y los apóstatas abundan, sobresalen...
 
 
Y como trasfondo de todo este patético escenario, la inconsolable impresión de que muchos pastores de la Iglesia, como aletargados, anestesiados por el espíritu mundano imperante, ya ni reaccionan ante esta debacle fruto de la Gran Apostasía: impotencia, crisis de fe, como si se los hubiera tragado el mundo, sal que se ha vuelto sosa, connivencia con el espíritu mundano, apostasía que los atenaza... En definitiva, la Gran Apostasía profetizada, que pondrá a prueba la fe de muchos. Image result for militantes
 
 
Que la está poniendo: un testimonio al que en varias ocasiones me he querido referir en algunos de mis escritos, veamos. Conozco los casos de varios militantes católicos que llevan lustros, décadas incluso, cultivando una espiritualidad de conversión o encarnación fiel a Cristo y a su Iglesia, con no poco entusiasmo. Enraizados en la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio, defienden la familia militante como Iglesia doméstica o escuela de solidaridad abierta a la vida (tener hijos según el plan de Dios, esto es, desde la generosidad), y son apologetas de la fe católica en Internet  y ellos asimismo cuentan con una significativa formación intelectual interdisciplinar: filosofía, filología, teología, historia, literatura, experiencia docente... Pues bien: todos ellos militantes católicos se decidieron, en diversos momentos graves de sus respectivas vidas, a pedir "ayuda, comprensión, una oportunidad laboral a la Iglesia", y la respuesta, invariablemente, por parte de todas las autoridades e instancias  eclesiásticas a cuyas puertas se tocó, fue la indiferencia, los oídos sordos, las entrañas duras e inmisericordes...
 
 
A ellos nada, ni agua. A ellos que creían contar con las credenciales a que he hecho referencia (alguno que otro de estos casos que relato, hasta perdió su trabajo por ingenuo e idealista confiando en que los curas lo ayudarían en caso de necesidad, ¡iluso!), les han pagado con la indiferencia, en tanto cantidad de trepas, arribistas, carreristas, antinatalistas, laicistas mundanos, burócratas antimilitantes, mediocres políticamente correctos, tibios, ultraprogres y apóstatas en grado diverso, en lo profesional vivían y viven de la Iglesia: sanidad, educación, Cáritas, servicios sociales...
 
 
¿Se me sigue hasta aquí? ¡Pues estos son algunos de los muchos  frutos podridos de la Gran Apostasía! Frente a las cuales, sin embargo, nunca se insistirá lo suficiente en la buena nueva que supone que aún siga habiendo hijos e hijas de la Iglesia entusiasmados con el Evangelio por esos mundos de Dios: son la Iglesia Remanente, fiel al Señor, a pesar de esta Gran Apostasía que desfigura el rostro de una esposa que es barco que hace aguas por todas partes, como a la deriva, guiada por un Papa contra el que se levanta un clamor en Internet, prácticamente desde el minuto uno de su pontificado. Clamor que es ya imposible acallar: cada vez más hijos e hijas de la Iglesia, encabezados por intelectuales católicos de sobresaliente nombradía intelectual (los hermanos Caponnetto, Mario y Antonio, argentinos, los vaticanólogos Sandro Magister, Antonio Socci, Roberto de Mattei y Marco Tosatti, entre otros), de manera singularizada y combativa a través de bitácoras y sitios de Internet,    un día sí y otro también no desean callar por más tiempo la perplejidad, el escándalo y el espanto que les produce el que juzgan, sin dudar ya un ápice, como deplorable pontificado de Jorge Mario Bergoglio.

  
 
 
8 de marzo, 2018. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, bloguero, escritor, militante social.   

domingo, 2 de julio de 2017

"Orgía homosexual y con drogas en el Vaticano"
 
 
 
 
Tiempos para la Gran Apostasía en la Iglesia: desfonda, demuele, desmantela y despelleja viva a la que asimismo con toda justicia y todo rigor denominamos la esposa de Cristo.
 
 
 
Esto es: tomar conciencia del derrumbe actual de la fe en la Iglesia puede provocar pena, rabia, consternación, incredulidad, dolor, perplejidad, incluso risa, desesperación, angustia, frustración, hasta asco. Pero no: ni estamos solos en medio de la tormenta -porque siempre habrá la Iglesia remanente como rebaño fiel al Crucificado y Resucitado, Señor de la historia- ni cabe en justicia afirmar que es que no se nos había avisado, pues el mismo Cristo ya nos advirtió que este tiempo de tinieblas habría de llegar. Y ha llegado, ¡y tanto que ha llegado!Image result for orgia homosexual en el vaticano
 
 
 
Constatado esto, que hasta el más necio y ciego de los mortales puede aprehender si se pone a ello y no tiene la cría muerta (es decir, si conserva un mínimo de pulmón espiritual), ya casi lo de menos es ir dejando constancia de los estragos que la Gran Apostasía empero profetizada ha ido dejando en la Iglesia, ¡toda vez que no hay instancia, comunidad, plataformas educativas, culturales, sanitarias o asistenciales, orden, congregación, instituto de vida religiosa y por supuesto el grueso de seglares que conforman juntamente con los pastores el Cuerpo Místico de Cristo, que no se hayan visto y se vean gangrenados por el letal veneno de la apostasía más descarada y bestial!
 
 
 
Internet mismo, sin ir más lejos, es un clamor de bitácoras y foros en que a diario innúmeros católicos que a sí mismos no dudarían en calificarse de entusiastas en el esfuerzo de fidelidad a Cristo y a su Iglesia, manifiestan estupor, contrariedad, incredulidad y hasta firme oposición a todo cuanto está pasando en esta Iglesia, a cuya cabeza figura Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco, cuyo pontificado errático, ambiguo, confuso y heterodoxo ya no dudan en criticar millones de voces de católicos anónimos que así se suman al coro de las voces de vaticanólogos tan bien informados como Sandro Magister, Antonio Socci, Roberto de Mattei o Marco Tosatti.
 
 
 
A diario nos desayunamos en la Iglesia con casos de pederastia, corrupción sexual y financiera, nepotismo no digamos, con toda suerte de escándalos protagonizados por eclesiásticos ya descaradamente burócratas, apóstatas e hipócritas, con toda suerte de concesiones, pactos y cohabitaciones con los intereses del mundo, de suyo o por lo general contrarios al sentir del Evangelio... Nos encontramos, entre los seglares, con una minoría, cada día que pasa más adelgazada o escuálida, de auténticos militantes o evangelizadores entusiasmados con Cristo y su Iglesia, fieles al Evangelio, la Tradición y el Magisterio, porque lo que abunda es una mayoría de seglares laicistas o mundanos, arribistas, carreristas, tibios ("A los tibios vomito de mi boca", nos advierte el Señor), mediocres políticamente correctos, burócratas antimilitantes, apóstatas, antinatalistas (pobre beato papa Pablo VI con su encíclica Humanae Vitae, pobre san Juan Pablo II con su Evangelium Vitae, ¡que no se toman en serio ni los que en lo profesional viven de la Iglesia: sanidad, educación, asistencia social...!). Y a todo esto, los pastores de la Iglesia (presbíteros, obispos, arzobispos, cardenales…), en un nada desdeñable porcentaje es como si asistieran impotentes, en el mejor de los casos, a la demolición eclesial, y en lo peor de otros tantos casos, como si los tales pastores de la grey desnortada y desmoralizada aplaudieran y aun alentaran el mortal derrumbe eclesial, y por ende fueran los principales responsables y causantes de la gangrenosa proliferación eclesial de todos los males que actualmente pudren la Iglesia de Cristo .
 
 
 
Postdata: vaya pasada más grande todo esto. ¿O no es así, cardenal Coco de la Palmera (para sus críticos y enemigos), su eminencia para la Iglesia, Francesco Coccopalmerio en el registro civil...? Me explico: la Gendarmería del Vaticano se acaba de encontrar in fraganti, hace de esto un par de días, con una orgía homosexual en la que bien que corría la droga, en un apartamento en dependencias de la actual Congregación para la Doctrina de la Fe. El titular de este apartamento resulta ser el secretario del referido cardenal Coccopalmerio, un sacerdote propietario-conductor de un lujoso BMW con el que lograba pasar desapercibido, a salvo en sus libinidosas correrías; declaradamente homosexual, ya ha sido enviado a "desintoxicarse": a alguna clínica o a algún convento. Entonces, así las cosas, ¿es creíble que el cardenal Coccopalmerio no supiera nada de las andanzas de su "protegido" secretario, al que él como cardenal incluso avalaba para que lo consagraran obispo? ¡Cuando trabajaban juntos hasta altas horas de la noche!
 
 

Vaya por Dios, qué cosas. Y considerar el ruin desprecio del que han sido víctimas, por parte de las propincuas autoridades eclesiásticas canariensis, sin ir más lejos, algunos seglares católicos militantes que yo bien me sé y con cuya amistad me honro... Qué hipócritas, burócratas y apóstatas, relativistas, cobardes y traidores a Cristo y a su Iglesia. Como que el materialismo ateísta, el relativismo, el hedonismo y el laicismo mundano se han ido metiendo en la Iglesia...


¡El humo de Satanás introducido por algún hueco en el Templo de Dios, que dijera el beato papa Pablo VI en su homilía para la festividad de San Pedro y San Pedro en el año 1972! La Barca de Pedro que hace aguas por todas partes, en expresión del emérito Benedicto XVI. La masonería infiltrada en la Iglesia, sobre todo en su cúpula, en el Vaticano mismo, a cuya cabeza hay un Papa que cada día que pasa desconcierta a un mayor número de fieles católicos: perplejos, desorientados y aun escandalizados por la deriva relativista, irenista, filomasónica, ecumenista, interreligiosa, heterodoxa y mundana que parece impulsada desde la propia Roma, ¡como si esta hubiera devenido, en efecto, la sede del Anticristo, según profetizara la Virgen en La Salette: "Roma perderá la fe y será la sede del Anticristo"! ¡Como si la propia sede de Roma, cabeza de la Iglesia, estuviese siguiendo los dictados de las políticas globalistas de George Soros y del sionismo (judeomasónico) internacional, todo en pro del llamado Nuevo Orden Mundial! ¡Pastores devenidos en lobos con piel de cordero...!  


Dios está arriba, suele decirse, solo que tantos eclesiásticos como hoy día hay, mudos ante la espantosa oscuridad que la Gran Apostasía está trayendo a la Iglesia y al mundo, ¿en verdad seguirán creyendo en el Dios trinitario, en Jesucristo, camino, verdad y vida (véase Jn 14, 6-7), el único salvador de la humanidad? Me huelo que cada vez hay más gente que lo pone en duda. 
 
 
Postdata o guinda a este "pastel": en esta ocasión, cedamos la palabra al forista Echenique, siempre muy activo en el portal Infovaticana, especialmente en la bitácora La cigüeña de la torre, alojada en el citado portal: 
 
 
<< Echenique 

La deriva de Cáritas en tantos sitios es una anécdota comparada con el grave problema que estamos padeciendo y que  la Iglesia Católica, con este lamentable papa, no está en condiciones de afrontar. Ese problema se llama génder, el gran dogma laicista que se está imponiendo como obligatorio en distintos países, con un carácter expansivo. Los artificiales derechos al matrimonio gay, a la adopción gay, al cambio de sexo con cargo a la seguridad social, etc, son los nuevos derechos de la nueva ingeniería social que se nos está imponiendo. Unos padres que se opongan a que sus hijos sean educados en el génder se verán privados de la patria potestad como auténticos monstruos. Ha pasado ya en Canadá. El papa Francisco no es que no quiera ver el problema, es que no lo ve como problema, pues todo se resuelve con el acogimiento a todo el mundo, menos a los católicos.>>
 
Nota del autor de esta reflexión:  por "la deriva de Cáritas" hemos de entender la renuncia de la citada organización caritativa de la Iglesia a la evangelización: Cáritas no evangeliza, no convierte a nadie a la fe de Jesucristo y de la Iglesia, loables excepciones aparte y, de paso, aplauso sin pestañear a la notable labor de asistencialismo que Cáritas viene realizando, que lo cortés no quita lo valiente; se ha convertido en una oenegé (casi al estilo de CEAR, por ejemplo, con la diferencia, tal vez, de un cierto barniz católico que sigue manteniendo Cáritas) saturada de progres, neomarxistas, filopodemitas, feministas (incluso lesbianas), laicistas y activistas más o menos conculcadores de la fe y la doctrina de Cristo y de su Iglesia, al servicio del multiculturalismo según los dictados del Nuevo Orden Mundial sionista, laicista y masónico. Lo cual todo es un drama y una traición a Cristo y a su Iglesia (dicho con toda claridad y todo respeto a las personas de buena voluntad que creen hacer la mejor de las labores caritativas posibles colaborando en Cáritas, y hasta puede que la hagan), pues el Señor a lo que exhortó a sus discípulos es a esto: "Vayan por el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura, y bauticen en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, para que el que crea, sea salvo..." (cfr. Mt 28, 19-20). O sea, que no anuncian el kerigma (que viene a ser ayer como hoy la verdad de Cristo y de su Iglesia) todos los teólogos progres que se empeñan en sostener en sus escritos, charlas y demás comparecencias públicas, una y otra y otra vez, que a Jesús lo que le interesaba sobre todo, casi en exclusividad, era dar de comer a los hambrientos y curar enfermos. Sostener esto es un reduccionismo del Evangelio, una pauperización de la dimensión moral, salvífica y soteriológica del mensaje de Cristo: claro que a Jesús se le conmovían las entrañas ante las injusticias, el hambre, la enfermedad y la marginación social, pero todo ello con vistas a ofrecer a toda persona un mensaje completo de salvación, para esta vida terrenal pero especialmente para la otra celestial y eterna.
 
 
 
2 de julio, 2017. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social. 

martes, 7 de marzo de 2017

"Congreso 'La familia cristiana y la escuela católica': Madrid, 10-12 de marzo, 2017 "
 
 
 
 
Salvo honrosas excepciones que nunca faltan gracias a Dios y a la fuerza de su Espíritu, hoy día la escuela católica se ha convertido en un nido de corrupción, nepotismo, tráfico de influencias, fábrica de agnósticos y de ateos, y en todo caso promotora del laicismo o como mucho de un falso catolicismo light.
 
 
A pulso se lo ha ganado la Iglesia, esto es, la mala acción pastoral de no pocos de sus pastores. Lo ilustro con un ejemplo práctico de mi cosecha: desde hade varios lustros me consta que algunos profesionales de la docencia vecinos de mi pequeña ciudad, la cual no llega ni a los 40.000 habitantes (o sea, que en tal espacio o entorno funciona eso tan popular que reza “nos conocemos todos”), imparten docencia en la escuela católica. Pues bien, conozco el dato siguiente: puesto que los conozco un poco en persona, dado que ellos y ellas mismos me lo han confesado en algún momento, y dado que jamás de los jamases los he visto en misa en la parroquia a la que ellos y yo pertenecemos (y esto así confirmado, durante lustros), concluyo con que no son católicos practicantes.Image result for pongamos que hablo de madrid

 
De modo que otra conclusión: la inmensa mayoría de los educadores de la escuela católica no son católicos practicantes, no digamos ya militantes. E incluso los hay abiertamente laicistas, en diverso grado anticatólicos. Pero ¿militantes entusiasmados con Cristo y con su Iglesia, fieles al Evangelio, la Tradición y el Magisterio, seglares empeñados en sacar adelante familias militantes abiertas con generosidad a la vida (tener hijos según el plan de Dios) y a una espiritualidad conyugal de conversión? De estos, se cuentan con los dedos de la mano y sobran dedos.Image result for pongamos que hablo de madrid
 
 
Otro ejemplo personal más, me van a permitir. Mientras quien estas líneas escribe estaba en el Seminario Diocesano de Canarias (cursos 2001-2004), todos los veranos escribía a todos los centros católicos concertados-privados de la isla de Gran Canaria, en su mayoría centros de inspiración católica. Les pedía que, dado que había tenido que dejar de trabajar como docente para la escuela pública canaria para poder ingresar al Seminario y considerando los gastos que debía acometer durante los años de formación (pagar la estancia en el Seminario, ayudar un poco en mi casa, mantener un coche, mantener suscripción a publicaciones escritas misioneras y militantes, etcétera), me presentaba como candidato a dar clases de apoyo en verano a alumnos de Secundaria y aun de Primaria en las asignaturas propias de mi especialidad (Lengua Castellana y Literatura) y de Humanidades: Filosofía, Historia…Image result for pongamos que hablo de madrid

 
Era, huelga casi aclararlo, para ganar algo de dinero con que costear al menos en cierto grado el gasto de todos esos años, el gasto previsto. Todo habría sido en la economía sumergida. Empero, jamás de los jamases recibí una respuesta, ni siquiera una respuesta; mejor, la callada por respuesta, esto es lo que recibí siempre, invariablemente.
 
 
Luego, ya dejado el Seminario Diocesano en el 2004, seguí enviando mi currículum vitae invariablemente, año tras año, curso tras curso (a veces, hasta tres veces a lo largo de un mismo curso), a cientos de colegios católicos concertados y privados de toda España (debo tener más de 1000 direcciones de centros educativos católicos españoles). Siempre con el mismo resultado: en el 99% de los casos, ni te responden, nada, la callada por respuesta; en el 1% restante, te dicen que lo lamentan, que no tienen hueco.Image result for pongamos que hablo de madrid

 
¿Qué no tienen hueco? Para toda clase de arribistas, advenedizos, antimilitantes, tibios, burócratas, antinatalistas, feministas incluso, neomarxistas, apóstatas y demás familia sí tienen “hueco”, pero para un servidor nunca han tenido hueco, vaya, bendito sea Dios. Ni siquiera tras explicarles mi trayectoria militante, mi condición de apologeta de la fe católica con mantenencia de bitácora en Internet, mi fidelidad a Cristo y a su Iglesia, mi estar al día en la vida de la Iglesia, mi inquietud intelectual capaz de ir con facilidad de la literatura a la filosofía y de esta a la teología y de esta al cine, etcétera, mi apuesta por la familia cristiana militante como Iglesia doméstica o escuela de evangelización (fidelidad, apertura generosa a la vida, espiritualidad conyugal…), mi gesto entre ingenuo y generoso e idealista al renunciar a mi plaza como funcionario interino al ingresar al Seminario Diocesano de Canarias, nada logrado. Quemé las naves por idealista, por ingenuo, ya he dicho, y luego me he hinchado a pedir ayuda, desde la diócesis de Canarias y al resto de diócesis y obispados de toda España, y nada, en el 99% de los casos, la callada por respuesta. Incluso al papa Francisco escribí una carta como de 4-5 folios hace ya 2 años y 2 meses, y le envié el regalo de un ejemplar dedicado de mi última obra publicada, con idéntico fruto o resultado: la callada por respuesta. Más sangrante si cabe la misma porque durante todo este tiempo, Francisco ha seguido recibiendo a ateos, feministas, abortistas, laicistas, a la pareja homosexual española compuesta por el transexual Diego Neira y su compañera lesbiana Macarena (a estos los llamó el propio papa Francisco, los agasajó, se les pagó el viaje, se hicieron juntos fotos que se han hecho virales…).Image result for pongamos que hablo de madrid

 
A mí, empero, ni agua. Me han tratado como a un apestado. A este respecto, querría confesar asimismo que con monseñor Francisco Cases Andreu, actual titular de la diócesis de Canarias, me sucedió que luego de estar meses y meses enviando mi currículum vitae a su obispado, de llamadas telefónicas para concertar una cita, de recurrir incluso a correos electrónicos para lo mismo, vamos, de echar mano de todos los canales posibles para llegar a hablar con tan distinguido señor, por fin conseguí que desde la secretaría del obispado me abrieran la puerta de la esperanza en forma de “sí, de acuerdo, él está ahora, está ya avisado, sube y lo esperas en los bancos de arriba, él una vez salga te ve y ya te recibe”. Y así precedí. Mas tampoco: el prelado nada más verme me dirigió una mirada que a mí me resultó muy fría, gélida, incluso despectiva, y sin mediar palabra suya alguna me dejó con la palabra mía en la boca, con mis ilusiones por tierra, y volvió a dejarme como única opción el que siguiera esperándolo a él, o sea, a Godot. Y hoy sin embargo ha quedado como un héroe nacional casi, como un celoso pastor de su Iglesia capaz de convocar hasta un acto de desagravio por la mofa blasfema acontecida hace unas pocas fechas en la Gala Drag Queen del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. (Quise dar cumplida y detallada cuenta de todo esto en mi ensayo ¿La Iglesia católica? Sí; algunas consideraciones, por favor: Madrid, Vitruvio y Nostrum, 2011).Image result for pongamos que hablo de madrid
 
 
Vivir para ver. Pero en fin, aunque humillado, despreciado y ninguneado por las autoridades eclesiásticas, especialmente las canariensis  a cuyas puertas he venido tocando en petición de ayuda desde el año de gracia de nuestro Señor de 2004 hasta la actualidad (mi currículum vitae enviado a los colegios católicos concertados y privados, a obispados, diócesis, universidades católicas, institutos de pastoral, seminarios, etcétera, ¡miles de veces durante los últimos 13 años!), uno no ha de ser rencoroso, uno ha de tratar de perdonar aunque cueste y aunque muchos eclesiásticos no sean hoy día sino una caterva de hipócritas y apóstatas: me consta con plena certeza no solo la amarga experiencia de que algunos de los tales me han visto tirado en la cuneta y han pasado de largo, como el sacerdote de la parábola, sino que encima me han dado más palos bajo la especie de la difamación, con lo cual encima doblemente apaleado.


Pero bueno, deseo toda clase de éxitos pastorales a este evento a celebrar en la diócesis de Alcalá de Henares entre los días 10 y 12 del corriente marzo, bajo el título de “La familia cristiana y la escuela católica”, con el subtítulo de “minorías creativas para la renovación de la sociedad”. Total, también Juan Antonio Reig Pla, actual titular de la diócesis de Alcalá de Henares, tiene fama de ser un buen pastor, celoso obispo de inequívoca ortodoxia católica.
 
 
 
 
 
7 de marzo, 2017. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.

 

martes, 20 de agosto de 2013

"Lo contrario de la fe no es la razón, sino las idolatrías"


monseñor Munilla, doctrina de la Iglesia, celo pastoral, fidelidad al sucesor de Pedro...


Probablemente sea así. Como también muy probable sea que viene a ser muy contrario al ideal del Evangelio y al "modus vivendi" de Jesús de Nazaret, el Rabí de Galilea, la altanería, la soberbia, el despotismo más o menos nepotista, el autoritarismo, los humos, el afán de notoriedad y de poder, y la hipocresía de muchos de ustedes obispos, monseñor Munilla, no sé si también tu caso, lo ignoro; y además, no debo juzgar, que bastante tendrás tú con dar cuenta de tu conciencia ante Dios, monseñor Munilla.


Solo que mucha gente sigue muy rebotada contra la Iglesia por culpa precisamente de muchos de ustedes; créeme, aunque me figuro que tú también lo sabes. O es mejor que lo sepas, que lo comiences a conocer, por tu bien, y por el bien de la Iglesia universal.


Julio, 2013

"Según el papa Francisco, 'no debemos ser cristianos a ratos' "


reforma de la Iglesia, mantener la esperanza, fe frente a los males de este mundo..."No podemos ser cristianos a ratos"...




Lo acaba de escribir el papa Francisco en su "tweet" de ayer lunes día 19 del corriente agosto. En pleno ferragosto romano. Y tiene más razón que un santo: no debemos ser cristianos a ratos.


Pero entonces, papa Francisco, si no debemos ser cristianos a ratos, como usted mismo afirma, siervo de los siervos de Dios que usted es, ¿por qué la Iglesia está hecha unos zorros? A base de eclesiásticos muy hipócritas y nepotistas y de mentalidad funcionarial. A base de seglares que, en una nada desdeñable mayoría, se pasan por el forro de su subjetividad la doctrina del Magisterio, incluso aunque se ganen la vida en lo profesional gracias a la Iglesia: facultades teológicas, escuela católica, centros culturales católicos...


No debemos ser cristianos a ratos, cierto, pero entonces ¿por qué tanto trepa, burócrata, mediocre, figurón, antinatalista, mundanizante, arribista, desencarnado y mero enchufado en la Iglesia?


No logro empatar lo uno con lo otro...


20 de agosto, 2013

miércoles, 19 de junio de 2013

"¿Por qué un sí incondicional al papa Francisco frente a un sí condicional a Bertty Russell (XXXVI)"


Sobre la decrepitud moral de la IglesiaPapa Francisco:



En una Iglesia llena de trepas, burócratas, figurones, antimilitantes, arribistas, antinatalistas, mediocres, mundanizantes y meros enchufados que muy poco o nada arriesgan en el camino de la fe (algunos de los cuales hasta se ganan la vida en lo profesional gracias a la Iglesia católica, pasándose luego por el forro el Magisterio), ¿cómo habría que entender sus palabras de la misa de esta mañana en la Casa de Santa Marta, papa Francisco, mediante las cuales usted, como sucesor de Pedro, nos exhorta a amar a los enemigos, a perdonar, según nos exhorta el Maestro?


¡Si la Iglesia es una pasada total de incoherencias e incumplimientos e hipocresías y nepotismos habidos entre lo que enseña el Evangelio y el Magisterio y lo que se pone en práctica en el día a día de no pocas de sus movidas pastorales, educativas y asistenciales de todo tipo!



La actuación de muchos pastores en la Iglesia es tan hipócrita, nepotista e incoherente, que es casi imposible creer. Que es casi imposible perdonar, casi imposible rezar por los enemigos.



Claro que yo soy muy mediocre, muy pecador, y que si quiero ser buen cristiano he de tomarme en serio las palabras del mismísimo Jesucristo que usted ha querido poner de manifiesto esta mañana en su homilía en la Casa de Santa Marta, santo padre, siervo de los siervos de Dios, solo que es mucha la gente que, con toda razón, lo que pide es que sean ustedes los primeros en tratar de dar testimonio de lo que predican. Cierto que todos los cristianos están llamados a la santidad, todos y todas, pero ustedes, como pastores a los que se les encomiendan parcelas de la grey universal, tienen una muy delicada responsabilidad. Y empero mucha gente cree darse cuenta de cómo no pocos eclesiásticos dan muy mal ejemplo, por hipócritas, por incoherentes, por nepotistas, por serviles a intereses mundanos.


A mí mismo me han jodido bien, santo padre Francisco, me han jodido muy bien (es decir, muy mal) algunos eclesiásticos, especialmente desde la Diócesis de Canarias. Como he reflejado en mi libro ¿La Iglesia católica? Sí; algunas consideraciones, por favor (Madrid, Vitruvio y Nostrum, noviembre, 2011), y también en no pocas reflexiones de este mi blog. Y claro que saldré adelante, sin duda, pero ya no  me es posible confiar en la sinceridad de los eclesiásticos que viven de predicar lo que usted mismo, santo padre Francisco, nos predica. Ni me siento impelido, o invitado, a creer que en algo les importa mi vida, y que desean mi bien, mi prosperidad, mi bienestar, pues justo lo que me demuestran es lo contrario.


Todas las personas somos falibles y pecadoras, santo padre Francisco -yo el primero-, pero no sé si usted se imagina a veces, esto es, si usted trata de considerar el daño moral que la hipocresía, el nepotismo y la incoherencia clerical han ocasionado a millones de personas. 


Pero sí: aunque nos pese -y bien que me pesa, que me cuesta: sangre, sudor y lágrimas-, tenemos que rezar por quienes nos quieren mal, por quienes nos perjudican, por quienes nos persiguen. Aunque entre quienes nos quieren mal y nos desean el mal y hasta nos difaman, haya eclesiásticos que predican justamente lo que usted predica: "Amen a sus enemigos, recen por ellos... "



Luis Henríquez. 19 de junuio, 2013.