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domingo, 23 de febrero de 2020

"Anna, quien es Ida Lebenstein, frente a frente con su tía Wanda la Roja (ya todo un clásico del cine polaco actual)"





La Polonia de 1960, año en que está ambientada la también polaca Ida (dirigida por Pawel Pawlikowski; coproducida en 2013 entre Polonia, Italia y Dinamarca), ya había comenzado a asumir como propios los aires antiestalinistas y reformadores que caracterizaron por aquellos años la Europa del Este. No es que Polonia hubiera salido del llamado Telón de Acero, al encuentro pleno del capitalismo de la Europa Occidental, pero sí que había comenzado a abrirse a los nuevos aires de la modernidad, lo cual también exigía un alejamiento del centralismo doctrinal de la URSS. Patria del futuro Juan Pablo II y, sobre todo, aún satélite de la gran estrella galáctica que fue el poder soviético, así pues Ida la concebimos como una historia hija de aquella época: cierta liberalidad sexual, modernas salas de fiesta, laicismo, música de jazz, pujante catolicismo ya muy combativo frente al totalitarismo marxista, la memoria aún sangrante del terror nazi sobre Polonia...


Laureada con algunos premios de la cinematografía mundial (entre estos el Óscar 2014 a la mejor película de habla no inglesa), así las cosas en efecto no debemos pasar por alto las excelencias propiamente cinematográficas que un notable consenso de público y críticos ha puesto de manifiesto. A saber: una fotografía en blanco y negro prodigiosa, esto es, sugerente, transida de emoción contenida y de simbología. Unos planos que parecen medidos a la perfección: ni sobran ni faltan. En definitiva, una obra que es percibida por el espectador como provista de una muy consolidada perfección formal.Resultado de imagen de ida


Ecos de Bergman, Bresson y particularmente Dreyer, el gran referente del cine danés, se dejan escuchar en esta cinta polaca. En este sentido, no es posible no percibir los ecos lejanos en el tiempo pero sin duda perceptibles de obras maestras como Ordet (La Palabra), o Dies Irae, por solo citar dos de los títulos inmortales del genio danés. Con todo, mi interés es centrarme, ya sea de manera sucinta y ni que aclarar que con aliento subjetivo y sin ninguna pretensión de sentar cátedra en estos asuntos, como simple cinéfilo que soy, en una de las lecturas posibles que pueden hacerse de esta película.


En efecto, Ida cabe entenderla, sentirla, visionarla como un ejemplo de la secular lucha entre la fe religiosa y el materialismo más o menos ateo. La fe religiosa está encarnada o protagonizada por la joven novicia Anna, quien es presentada como a punto de emitir sus primeros votos de pobreza, castidad y obediencia a sus hermosísimos 18 años (en la vida real, sobre los 21 debía tener la guapísima Agata Trzebuchowska, actriz que da vida a Anna). Y el materialismo ateizante está encarnado por su tía Wanda Gruz, hermana de su madre (Wanda la Roja la llegaron a llamar en plena etapa del más rígido comunismo en Polonia). No en vano juez totalmente identificada con el núcleo duro, más marxista o estalinista del Partido Comunista en Polonia, responsable -como reconoce ella misma en un momento de diálogo con su sobrina monja- de haber sentenciado a muerte a "algunos enemigos del Pueblo"; entiéndase: fascistas, reaccionarios, según la dialéctica comunista.


Por causa de no acabar de estar del todo segura del paso inminente para la profesión de los que parecen ser sus primeros votos monásticos (esto es, temporales, aún no los definitivos), y asimismo muy probablemente por el tremendo efecto causado en su espíritu por las costumbres disolutas, licenciosas o liberales de su tía Wanda (con la que convive unos días, se acaban de conocer las dos mujeres, por cierto ha sido la madre superiora la que la ha mandado a conocer a ese único familiar suyo vivo antes de emitir la profesión de sus votos religiosos), y desde luego por la llamada de la sensualidad personificada en un joven músico de jazz, a quien conoce precisamente en los ambientes que frecuenta su tía...


Sí: ya la novicia Anna conoce que su nombre verdadero es Ida Lebenstein y que es judía y que su familia toda ha sido masacrada por el nazismo (se entiende que salvo su alcoholizada, desencantada y libertina tía Wanda). Y es entonces cuando ella se deja arrastrar por una de las más emotivas e irresistiblemente sensuales baladas de John Coltrane ("Naima", interpretada al saxo por quien será por una sola noche su joven amante), y estando bajo los efectos desinhibidores del alcohol, como en más de una ocasión y de dos había visto hacer a su tía...


Ha vuelto a la casa de Wanda la Roja, luego de haber experimentado dudas sobre la profesión de sus votos religiosos. Convencida de la necesidad de una "pausa" en su vida ante una decisión de la envergadura de la que tiene entre manos, la joven novicia visita por segunda vez a su tía, y se encuentra con la tragedia: diríamos que el extravío existencial de Wanda la Roja empujó a esta al suicidio, solución sin retorno, punto final. En tanto las dudas vocacionales, los efectos del alcohol, la llamada de la sensualidad y el magnetismo contagioso de la vida disoluta de su tía empujaron a Anna a una primera y tal vez única experiencia de amor sexual.


Su tía no pudo resistir el acaso sinsentido de su vida, el absurdo tal vez de su existencia desfondada, quizá le pudieron algunos viejos fantasmas implacablemente culpabilizadores de la etapa de su existencia en que fue la temible jueza Wanda la Roja... En tanto Anna, que es decir Ida Lebenstein, escapa... Desde una perspectiva estrictamente católica, tendríamos que afirmar que la joven judía Ida Lebenstein, que se ha quedado a punto de ser la monja católica ya profesa Anna, ha pecado muy gravemente. Solo que lo que parece mostrar la huida de ella, en lo que viene a ser un travelling final (intenso en su gravedad, en su silencio, en su indefinición, ¿hacia dónde se dirige la chica...?), es que anda como buscando el centro de gravedad perdido, como buscando ansiosamente la paz del convento: la divina liturgia, la dirección espiritual, el oficio divino, la santa misa diaria, la vida comunitaria de mujeres que, como ella, lo han dejado todo para a seguir a Cristo el Señor, el Salvador, el divino Esposo... Esto es: ese "anticipo del cielo" que es la vida de contemplación y el culto a Dios, según la tradición espiritual de la Iglesia, especialmente la de índole o ámbito monástico. 


De manera que de ser así como experimento que es en esta historia, el materialismo ateo de Wanda Gruz la empujó a acabar con su vida, cuando ya no supo, quiso o pudo encontrar respuestas, salidas y luces de esperanza a las dificultades que esta existencia en este mundo que conocemos (en este valle de lágrimas) se encarga de irnos presentando, a todos invariablemente. No así por lo que dice o toca a su sobrina: metió la gamba hasta el fondo, solo que el faro de su vida, que es como decir Cristo, la despabiló de golpe, la volvió a atrapar para bien con toda su carga de luz cegadora. La volvió como a situar en el centro, en el equilibrio perdido. En la radical certeza de que aunque vasijas de barro, podemos siempre renovar en nosotros mismos la oferta de la gracia, don que viene de lo Alto. 


De hecho, luego de haber mantenido su encuentro sexual con el chico músico de jazz, desnudos ambos mientras hablan, él le cuenta a ella de sus posibles planes a su lado: "Nos casamos, buscamos un perro, tendremos hijos..." A lo que ella responde en todo momento con "y luego", "y luego"... Para mí que como dando a entender que sí, que en principio "suena bien" la música del amor de la pareja humana, solo que para quien ha probado las mieles del amor esponsal y exclusivo a Dios, cualquier amor humano, por muy bello y santo que sea incluso bendecido en santo matrimonio... 


O igual lo que digo son solo suposiciones mías, nada que ver con lo que sentía y pensaba la judía Ida Lebenstein en el momento descrito. Podría ser también. O acaso pudiera ser que ese episodio del encuentro sexual entre la monja y el joven, quien parece perfectamente adaptado a la finitud, a lo secular y mundano, no sea sino una concesión comercial y algo morbosa a la omnipresencia de los contenidos sexuales en el cine de las últimas décadas, a escala mundial. Aunque también pudiera ser que me asistiera bastante la razón en lo que sugiero, de suerte que conozco curas que me han hecho confidencias como las que siguen: "Renuevo mi promesa de castidad celibataria desde la experiencia de que al menos hasta la fecha -toquemos madera, más de uno bromeara- no he conocido a ninguna mujer cuyo amor, simpatía, afecto, predilección o cariño hacia mí, sobrepasen a la pasión que siento por Cristo y por su Iglesia". Y algunas monjas jóvenes de vida contemplativa también, quienes me han hecho las suyas: "No dudo de la grandeza del amor de los esposos en el matrimonio, hasta el extremo de que hay matrimonios santos (se entiende que ambos, ella y él, marido y mujer, esposos: los padres de santa Teresa de Lisieux, por ejemplo, san Isidro Labrador y su esposa santa María de la Cabeza...), pero quien ha probado las mieles del amor exclusivo y esponsal a Dios..."


El caso es que, abiertas las lecturas e interpretaciones para este final que nos ocupa, la novicia Anna abandona la escena en que “acaba de inmolar su virginidad”. Y huye, ya lo hemos reconocido: su rostro como demudado, compungido, extraviado... Huye por una carretera comarcal, rural, apenas asfaltada, por la que empero transita algún que otro vehículo. ¿Adónde se dirige esta joven mujer, esta mujer sin alcuza, parafraseando aquí y ahora el verso del celebrado Hijos de la ira, de Dámaso Alonso? ¿Huye de sí misma o busca la centralidad perdida de su existencia entregada al divino Esposo, nuestro Señor Jesucristo, el Hijo del Dios vivo, el único Salvador de la humanidad?


Comoquiera que sea, reconozco que para hacer este apunte crítico he incurrido en lo que se llama spoiler, que algunos aventurados lectores no me perdonarán, sobre todo si además son cinéfilos. Lo siento; pero es que no concibo otra forma de tratar por escrito del gusto e interés que despiertan en mí algunas películas; muchas. Y sobre todo es que no sé hacerlo de otra manera. 


24 de febrero, 2020. Luis Alberto Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.           

sábado, 28 de diciembre de 2019

"En honor a la verdad, aunque duela"



Mucha atención a los cuatro párrafos siguientes. Pertenecen a Laureano Benítez Grande-Caballero, que es lo mismo que detallar que provienen de su artículo titulado "El franquismo no fue fascista (I): La Reconquista de España" (17/6/2019), el cual a su vez está extraído de El Himalaya de mentiras de la memoria histórica, ni que añadir que del mismo autor.

Nacido en Sevilla en 1952, y encandilado en su momento, como ocurrió a tantos españoles -salvando todas las distancias que haya que salvar, también a quien estas líneas escribe-, por los cantos de sirena, demagogias, castillos en el aire y, en definitiva, embustes y mentiras de los partidos de izquierdas, el historiador, conferenciante, escritor y apologeta de la fe católica Grande-Caballero es un incansable divulgador de las esencias, raíces y verdades de la España católica, y por católica identitaria y patriota, cuya voz se hace muy presente en diversos digitales identitarios y patriotas españoles: El Correo de Madrid, Alerta Digital, El Español Digital... 


Ahí van:


Responder al interrogante de si el Régimen de Franco fue o no fascista ha motivado un amplio debate historiográfico que, partiendo de posturas encontradas y diversas corrientes interpretativas, ha desembocado en una conclusión unánime: Franco no fue fascista. Da igual la adscripción ideológica del investigador, porque el resultado final siempre es el mismo, con más o menos matices. Esto quiere decir que hoy en día solo llaman fascista a Franco los descerebrados, los aborregados, los manipuladores, los embusteros, los adoctrinadores, los progres que no tienen ni idea de la historia, que se limitan a repetir bobaliconamente las consignas lobotomizadoras.
La unanimidad sobre este punto es tal, que incluso en la misma Wikipedia —la enciclopedia de Soros— se afirma que la catalogación de este régimen dentro del fascismo suele ser rechazada o discutida por parte de los especialistas en el tema.
Y no solamente el franquismo no fue fascista, sino que más bien hay que situarlo en bastantes de sus coordenadas ideológicas justo en las antípodas del fascismo.
Por unanimidad, todos los autores consideran que el nacionalcatolicismo franquista es el mayor factor que diferencia al franquismo del fascismo, puesto que éste hunde sus raíces en una ideología idealista, vitalista y voluntarista ―en palabras de Stanley Paine―, profundamente pagana, que pretende cambiar y ordenar un mundo sumido en el caos usando para ello la acción, la fuerza de la voluntad, la energía de élites superiores ―el «superhombre» de Nietzsche—, incluso la violencia, creencia que otorga al fascismo una querencia por la guerra y el imperialismo. Es decir, que el fascismo es un movimiento descristianizado, fundamentado en componentes fuertemente sincretistas que después se integraron en la «Nueva Era».


Gracias, Laureano Benítez Grande-Caballero, por tus palabras (permíteme el tuteo, aunque me lleves algunos lustros de diferencia en edad y sobre todo no nos conozcamos de nada, tal confianza por obra y gracia de la fraternidad entre católicos y por el frente común de lucha contra la ideología progre imperante por todas partes, hija putativa del globalismo del NOM que tan bien analizas en tus escritos), que me vienen al pelo frente a tanta injuria que ya vengo recibiendo precisamente proveniente de esos "descerebrados progres, perroflautas, filocomunistas y demás familia", por salirse servidor de los tópicos y mitologemas de lo políticamente correcto. Resultado de imagen de fascismo

Gracias, sí, por más que yo mismo también he bebido de otras fuentes y he leído de otros historiadores similares advertencias: Ricardo de la Cierva, Stanley Paine, Luis Pío Moa...

Solo que ya se sabe: no hay peor ciego que el que no quiere ver. Así, no puedo evitar traer a la memoria aquí y ahora los furibundos denuestos contra Franco (invariablemente acusado de "criminal fascista, golpista genocida, asesino destructor de la legalidad democrática de la Segunda República"...) espetados por ciertos comunistas, filocomunistas, podemitas y demás indigentes mentales y morales que hasta hablan por ciertas ondas radiofónicas atlánticas... Menuda patulea de malvados enemigos del Dios Uno y Trino, de la Iglesia y de España.

Por más que con todo, lo más ignominioso de todo este asunto es que tales denuestos e injurias contra Francisco Franco los vierten individuos e individuas a los que no les tiembla el pulso a la hora de reivindicar la memoria, esto es, los dichos y hechos (es decir, en gran medida al menos sus crímenes de lesa humanidad) de la consabida cohorte de dirigentes comunistas: Lenin, Mao, Che Guevara, Fidel Castro...

Ni tampoco les tiembla si se trata de echar balones fuera cuando es preciso buscar culpabilidades y alianzas con el narcotráfico establecidas por narcodictaduras como la chavista en Venezuela, como la de Evo Morales en Bolivia, desde la cual se ha financiado a Podemos con dinero procedente del narcotráfico, ¡a Podemos, nada menos, el partido que conformará una coalición de gobierno con el PSOE del ínclito Pedro Sánchez! . 


Por lo demás, para escandalizarse ante los excesos y las manipulaciones de la progresía no hay que ser ni franquista ni propiamente de derechas (considero que este sería mi caso, y el de otros tantos), sino simplemente cultivar el amor por el Dios Uno y Trino, por la Iglesia y por España. Cultivados en el tiempo y en el espacio estos amores, y en la lectura e investigación en fuentes honestas y fidedignas, uno va descubriendo -digámoslo parafraseando el título del libro de Laureano Benítez que citábamos al principio de este escrito- un auténtico Himalaya de mentiras propaladas por comunistas, sociatas, podemitas, feministas radicales, separatistas o independentistas, nacionalistas de izquierdas...

Hasta que se acaba cayendo del caballo, ya sea al precio de que te hayan venido insultando invariablemente con los tópicos al uso de la progresía y el perroflautismo: "facha, fascista, fachilla, neofranquista, insolidario, tóxico, destilador de odio, reaccionario...".

Por cierto, ¿fascista? Curioso. El fascismo procede del socialismo, como es bien sabido, en el marco de la política italiana entre el último tercio del siglo XIX y el primero del XX. Benito Mussolini (quien en vida recibió un importante premio en reconocimiento a su "valía" como socialista miembro destacado del Partido Socialista Italiano), su máxima figura, etcétera. Fascismo que es hijo de la modernidad: positivismo, idealismo, vitalismo, la sombra alargada de Nietzsche (la idea del superhombre que, más allá de todo posible designio y voluntad y plan procedentes de Dios, intenta imponer su voluntad de dominio para configurar sistemas sociales y de gobierno que hagan frente al caos consubstancial al mundo), la noción de imperio en claves neopaganas a la que habría que aspirar usando incluso la violencia... 

Nada de lo anterior estuvo presente en el franquismo, y ni siquiera en la Falange, salvo, tal vez, muy tímidamente y de manera embrionaria en el pensamiento inicial de Ramiro Ledesma Ramos (por cierto, hoy conocemos que se "arrepintió y se convirtió y confesó sus pecados" en la cárcel en que estaba condenado a muerte) y alguno que otro teórico jonsista o falangista de la primera hora, y pare usted de contar. 

Y asimismo el fascismo no produjo en total una mortandad ni 10 veces inferior a la que ha producido en menos de un siglo el comunismo, solo que ni con estas: para los progres, ser fascista es lo peor que hay. Es decir: si te endilgan el sambenito de fascista, ya estás perdido, por más que eso del fascismo no vaya contigo salvo como asunto de investigación y estudio.

En fin, seguiremos informando y luchando por la verdad, en el seno de esta sociedad nihilista, relativista a tope, desnortada por secularizada-descristianizada, hundida en el fango de la llamada postverdad.

Más ahora en que tenebrosos nubarrones se ciernen sobre España tras haberse hecho público ayer por la tarde día 30 de diciembre, el pacto de gobierno de la nación entre PSOE y Unidas Podemos, más el más que seguro apoyo necesario para tal gobernabilidad procedente de los separatistas vascos y catalanes.

Cada vez más alejada España de las raíces cristianas (más en concreto, católicas) que configuraron su ser, toda su entraña, durante 2.000 años. Cada vez más amenazada España por una suerte desleal y traidora de Frente Popular II, que no hará más que agudizar el neopaganismo, el laicismo y la apostasía imperantes, y la bajada de pantalones a los intereses del NOM. 


28 de diciembre, 2019. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, escritor, bloguero, militante social.

jueves, 3 de enero de 2019

"Ladran, luego cabalgamos"




El periodista y ensayista Enrique de Diego, siempre combativo o militante como católico en versión identitaria y patriota, en un ultimísimo artículo salido de su acerada pluma ("Podemos ha perdido el Oremus": Rambla Libre, 3/1/2019) sostiene sobre Podemos contundencias como las que siguen:



Podemos es un partido en demolición. Es una farsa que ya no engaña a nadie. Todas las encuestas, con la escasa credibilidad que me merecen, dan una caída imparable de Podemos, por cuyos círculos ya no pisa nadie a perder el tiempo. Lo que indican las encuestas es que el botín electoral podemita será menguante hasta el mínimo y entonces será el llanto y crujir de dientes porque estos vinieron a colocarse e instalarse, que lo explicó muy bien el de las becas black Iñigo Errejón, que había que pillar cacho presupuestario y chupar la sangre del contribuyente como parásitos.

Podemos son los comunistas de siempre con mucho adobo de estupidez irrestricta, en un combinado estomagante. Son cuatro profesoruchos de esa escombrera que es la Facultad de Políticas de la Complutense, donde huele a porro que tira para atrás, con ínfulas de burgueses y marqueses de Galapagar y otros cantantes frustrados de rap y showmans sin gracia.


Y además están desplegando su totalitarismo consustancial al código genético, al ADN de la mayoría de las organizaciones de izquierda: la democracia es válida y buena si ganamos y mandamos nosotros, si ganan los que son de los nuestros; si ganan y mandan los otros, los que no son izquierdistas, entonces la democracia es que está secuestrada por los fachas, neofranquistas, fascistas, facinerosos y extremistas de derechas, y justamente a esa democracia secuestrada hay que combatirla y al cabo rescatarla armando follón y escándalos y altercados en manifas en las calles y por supuesto en las instituciones, donde sea.


Solo que el éxito de Vox está ahí, incontestable: 12 diputados en las elecciones andaluzas del 2 de diciembre. Y lo que aun es más: si algunas encuestas pronostican que Vox podría alcanzar entre 40 y 50 diputados en el Congreso de la nación, a nadie debiera extrañar el súbito nerviosismo que parece haberse apoderado de podemitas y demás familia izquierdista totalitaria, sectaria y separatista. Image result for partido  podemos


Que se lo pregunten, si no, a la podemita andaluza Teresa Rodríguez, la siempre novia del alcalde gaditano el Kichi, quien, ni corta ni perezosa, se ha lanzado a espetar contra la organización presidida por Santiago Abascal lo que viene a ser una penosa descarga de calumnias, al calificar a la citada organización política de "cómplice de los asesinatos vinculados a la violencia machista". 


Calumnia, que algo queda. Solo que lo cierto es que Vox nunca ha emitido o formulado propuesta alguna desde la que propiciar situaciones de desprotección de las mujeres, y sí más bien todo lo contrario. De suerte que pretender modificar la actual ley de violencia de género -descaradamente escorada hacia los postulados de la totalitaria, anticristiana, perniciosa y poco científica ideología de género- por otro marco legal que contemple la realidad de una violencia allende el sexo de las víctimas, esto es, una ley de violencia intrafamiliar (violencia del hombre contra la mujer, de esta contra el hombre, de este contra sus hijos, de estos contra sus progenitores, de estos contra los más ancianos de la casa...), es una iniciativa no solo legítima sino más justa y necesaria que la ley actual. 


Empleando un término tan caro a la pedagogía moderna, diríamos que la propuesta de Vox es de hecho más transversal que la actual ley de violencia de género, y sin duda mucho más respetuosa con la noción de familia entendida como alianza de amor entre un hombre y una mujer; noción esta que queda desfigurada desde la perspectiva o dinámica de la ideología de género. Ideología de género que lleva 14 años en vigor, y lo cierto es que en este tiempo las muertes de mujeres a manos de sus parejas no solo no han disminuido sino que han aumentado ligeramente, se entiende que en comparación con períodos anteriores. Aunque esto sí: un buen número de colectivos feministas (no pocos de los mismos vinculados al PSOE) se han venido claramente enriqueciendo con las pingües subvenciones concedidas por la Administración a la causa de la llamada violencia de género, violencia amparada en una ley que criminaliza y deja en clara indefensión al hombre, sobre todo al varón occidental y de raza blanca. 


Si además consideramos que Vox defiende la cadena perpetua y la prisión permanente revisable para los delitos más graves (terroristas, asesinos convictos y confesos, violadores...), ¿a qué se pueden deber esas críticas desaforadas de la izquierda si no es a mala fe, a deseo de hacer daño, al ruin propósito de intoxicar a la opinión pública y a la ciudadanía? 


Desde luego, los podemitas son especialistas en esconder la cabeza como el avestruz o en girarla para el otro lado cuando toca condenar los atropellos contra la libertad personal y los derechos humanos perpetrados por una narcodictadura como la de Nicolás Maduro en Venezuela -no lo olvidemos, el gran valedor de Podemos a escala internacional-, solo que no pierden la ocasión de practicar uno de sus juegos de pim pam pun favoritos: "Vox fascista, Vox extrema derecha, la democracia española no debe tolerar los nuevos fascismos representados por organizaciones como Vox, y bla bla bla".


De modo que en la recta final de esta breve reflexión, ni falta hace que sentencie que mi deseo sobre el porvenir de Podemos (presente y futuro inmediato) es del todo similar al que emite Enrique de Diego: Podemos, que se vaya yendo (diluyendo) por el sumidero de la historia...


3 de enero, 2019. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, educador, bloguero, escritor, militante social. 











domingo, 25 de septiembre de 2016

"Ser políticamente incorrecto"

Zas:
 
 
Cuando he escrito que "prefiero" a Miguel de Unamuno a Millán-Astray, he querido dar a entender que prefiero el debate intelectual, el tratar de escribir poesía, novela, artículos, ensayos, etcétera, como lo hizo magistralmente Unamuno. Sin por ello pretender afirmar que José Millán -Astray Terreros fuera un paleto, que no lo fue; de hecho, su cultura fue sin duda muy superior a la de muchos de los políticos izquierdistas (y derechistas) de nuestro tiempo.Image result for millan astray frases
 
 
Ciertamente o asimismo, el solo considerar cómo debió ser su matrimonio, casado ya a los 27 años con Elvira, vivido en castidad por expreso deseo de su esposa... Cierto que luego ya en su senectud tuvo el fogonazo de una relación adúltera, fue padre ya cumplidos los 60, hubo de salir de España para evitar el escándalo... y este hecho fue otro motivo más de distanciamiento con Francisco Franco, amén del convencido monarquismo del fundador de la Legión y de Radio Nacional de España. Pero no hace falta ser ningún adivino para suponer o conjeturar que en su vida Cristo y la Iglesia estuvieron incomparablemente más presentes que lo que debieron estar en la vida del idolatrado Che Guevara, ateo radical, asesino despiadado, anticlerical enfermizo o de siquiatra. Y sin embargo para los comunistas es al revés: ¡Vivas al Che!, ¡muerte a fascistas asesinos como José Millán-Astray! Con decir que a mí me parece que ya  los sigo escuchando en sus programas de radio para mearme de la risa de lo sectarios, falsarios y odiadores de la verdad de Cristo y de la Iglesia que son.Image result for millan astray frases

 
O dicho de otra manera: todo lo que conocemos de uno y de otro, esto es, de José Millán-Astray Terreros y de Ernesto Che Guevara, nos hace llegar a la conclusión, o ni que aclarar que al menos a mí, de que Millán-Astray -que sin duda debió cometer cien mil errores y excesos, los que fueran, no viene al caso ahora tal asunto, y tampoco es santo de mi devoción, ojo- tuvo incomparablemente más clara conciencia de las exigencias y deberes y naturaleza misma de lo que llamamos Reinado Social de Cristo, de la que debió tener el mismo Ernesto Che Guevara, por mucha Teología de la Liberación y por mucho Pedro Casaldáliga empeñados en hallar huellas del Reinado de Cristo en la vida y obras del guerrillero argentino-cubano. Con todo, en su viaje apostólico a Cuba, el santo papa Juan Pablo II, luego de alabar la grandeza moral y santidad de vida del prócer cubano Félix Varela, uno de los padres de la patria, reconoció que solo Dios conoce el destino final tras su muerte del Che Guevara y que indudablemente lo movió el ansia de justicia, bien es cierto, admitió Juan Pablo II entonces, que ejercida por caminos objetivamente incompatibles con la doctrina católica, con los caminos de la fe de la Iglesia. Image result for millan astray frases
 
 
Y esto lo afirmo de la misma manera, es decir, con la misma libertad, con que afirmo que me duele que el "izquierdista y anticlerical" Luis Eduardo Aute (cantautor, poeta, compositor, cineasta, pintor...), tocayo mío, esté ahora gravemente enfermo. Porque si denuncio lo que me parece impresentable o inasumible de Ernesto Guevara y lo grotescos que resultan ya a estas alturas de la historia o la película los comunistas más recalcitrantes, lo hago porque me siento libre para hacerlo desde mi libertad de hijo de Dios que busca, que investiga, que lee, que peca, que se arrepiente, que se equivoca, que acierta, que contrasta, que escribe... Y espero llevar a buen puerto todo ello sin lastimar a nadie, sin acusar ad hominem.Image result for millan astray frases


Al menos yo lo veo así, puedo estar equivocado. Saludos. Image result for che guevara
 
 
 
26 de septiembre, 2016. Luis Henríquez Lorenzo: profesor de Humanidades, escritor, educador, bloguero, militante social.